Trabajadores rurales, el proletariado invisible

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Olvidados por los gobiernos, abandonados al humor de los empleadores, los trabajadores rurales tiene un papel crucial en la vida económica del país. En la localidad de Luis Beltrán (Río Negro) se evidencia un sistema de explotación que se repite en las principales zonas agrícolas del país.
Olvidados por los gobiernos, abandonados al humor de los empleadores, los trabajadores rurales tiene un papel crucial en la vida económica del país. En la localidad de Luis Beltrán (Río Negro) se evidencia un sistema de explotación que se repite en las principales zonas agrícolas del país.

El Valle Medio del Río Negro abarca una cadena de varias localidades de las cuales las más importantes son Lamarque, Luis Beltrán, Choele Choel y Chimpay. La producción principal de esta zona son las frutas (pera y manzana) y las hortalizas (tomates, papas, cebollas).

Al contrario que en otros pueblos como Lamarque o Chimpay, en donde son mayoría las grandes empresas frutícolas que dominan todo el proceso de producción (producción, empaque, distribución y comercialización incluso al exterior del país), en el de Luis Beltrán, subsiste una forma de explotación agraria en pequeñas y medianas propiedades que han sobrevivido a las sucesivas crisis económicas que han afectado al país desde la década de 1970.

Para algunos autores, los trabajadores rurales son el “proletariado invisible”. "Invisibles" porque su participación en la creación de la producción social no se corresponde con su visibilidad en el campo de lo social cotidiano.

Esta definición es muy adecuada para el caso de los obreros rurales de Luis Beltrán. La mayor parte de lo que se produce en esta región se produce en las chacras, es decir, que pasa por sus manos; sin embargo, es muy difícil verlos en la vida cotidiana del pueblo, más difícil aún verlos nucleados en algún tipo de organización.

“Trabajo en la chacra” o “él trabaja en la chacra” suele utilizarse de manera indistinta para designar a quién trabaja en relación de dependencia en una propiedad o para quién es propietario de una explotación rural mediana o pequeña, lo que comúnmente se denomina Chacra, y de allí que muchas veces se confunda a unos y otros cuando en verdad representan realidades bastante diferentes. En el caso de esta localidad rionegrína, la mayoría de los que “trabajan en la chacra” lo hacen como obreros rurales, no como propietarios, aunque en la región aun perviva cierta pequeña y mediana propiedad.

Vale la pena acercarse a las condiciones de vida y de trabajo de los obreros rurales para conocer más de cerca de esta fracción de la clase trabajadora que tiene un papel crucial en la vida económica del país, a pesar de las diferencias regionales que seguramente existan.

El trabajo rural

El trabajo rural en la chacra exige mucho esfuerzo y determinadas habilidades. Tiene la peculiaridad de que sobre este tipo de trabajo no ha avanzado demasiado el proceso de mecanización que ha afectado a otros sectores de la producción agrícola, como el caso de la región pampeana. Es que las condiciones naturales hacen muy difícil mecanizar la cosecha de, por ejemplo, manzanas o las peras.

El trabajo en la chacra, tiene varias etapas que se corresponden con épocas del año: la poda, el raleo (quitar determinados brotes para que crezcan sin problemas y en mejores condiciones otros) y la cosecha.
Con una gran proporción de trabajo en negro, mucho más alta en las pequeñas y medianas propiedades, los problemas que enfrentan estos trabajadores se agravan por la desprotección que sufren desde diferentes niveles del Estado.

Pese a las muchas campañas a nivel nacional, muy poco se ha podido controlar efectivamente la existencia del trabajo en negro. Las inspecciones, cuándo las hay, son muy fáciles de evadir para la mayoría de los chacareros. En un pueblo chico, basta con que se enteren de que hay gente del ministerio de trabajo en la zona para dar franco a los trabajadores en negro y mandarlos a sus casas mientras dure la inspección.

La gravedad del caso se agudiza si vemos que las características del trabajo hacen mucho más factible la posibilidad de accidentes: se trabaja apurado porque muchas veces el pago es a destajo, es decir, por cantidad de producción o la cosecha se hace desde una escalera para alcanzar la parte más alta de los frutales.

Los trabajadores están totalmente desprotegidos ante los abusos de parte del empleador en temas como la forma de pago, la cantidad de horas de trabajo, las horas extras y el trabajo en negro. Esta situación se profundiza por la falta de formación en cuestiones laborales (la escolarización de los trabajadores rurales es heterogénea y va desde el analfabetismo a la educación secundaria incompleta); la cercanía con sus empleadores, lo que les hace caer frecuentemente en engaños y ser dóciles a la presión que ejercen; y la falta de apoyos legales (por la connivencia entre abogados del pueblo y propietarios) y la inexistencia de una organización sindical dispuesta a defender seriamente a los trabajadores.

Esta situación hace que la mayoría de los reclamos terminen siendo desoídos o cayendo en el olvido, cuando tal reclamo no termina con la expulsión del trabajador, que tendrá que irse a otro pueblo o región por haber sido “marcado” como “revoltoso”.

Las leyes no hacen demasiado para mejorar la realidad cotidiana. El convenio de los trabajadores rurales fue hecho en plena dictadura militar (1980), y entre otras cosas dejaba afuera del derecho de huelga a los obreros rurales por considerar que su rama de la producción es estratégica para el país. Este convenio hoy sigue vigente en sus partes principales, a excepción de la negación del derecho de huelga (garantizado por la Constitución Nacional)

Ninguno de los gobiernos que se sucedieron desde la recuperación de la democracia se ha preocupado por mejorar este convenio marco, mientras que las acciones a favor de los trabajadores no pasan de implementar actualizaciones salariales mínimas ante el alza del costo de vida, aunque son muy fáciles de evadir en una región donde existe una gran cantidad de trabajo informal.

Caminos de transformación

De la parte sindical poco es lo que se puede esperar. La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE,), es uno de los sindicatos con más afiliados del país, sin embargo su política de negociación con los empleadores ha traicionando flagrantemente los intereses de los trabajadores, además de actuar permanentemente integrada a los gobiernos de turno, por lo que se hace muy difícil que los trabajadores puedan confiar siquiera mínimamente en su accionar.

Una frase pinta de cuerpo entero a los dirigentes de UATRE. A fines del año 2006, comenzando la cosecha, período en que las condiciones son particularmente propicias para la lucha salarial, el secretario general de la regional Alto Valle del sindicato dijo: “Vamos a ir al diálogo hasta las últimas consecuencias”.

Sin embargo, hacia mediados de 2006, los trabajadores rurales de Luis Beltrán comenzaron a organizarse para encontrar alternativas de conjunto a la difícil situación por la que atraviesan. Aunque con muchas diferencias, la CTA de Luis Beltrán ofreció el marco físico para ese proceso y contribuyó también desde lo organizativo, ya que existió la posibilidad de relacionarse con SITRE (Sindicato de Trabajadores Rurales y Estibadores), un sindicato de trabajadores rurales organizado dentro de la CTA, con base principalmente en La Plata y alrededores. Las discusiones que los obreros vienen llevando a cabo desde esa fecha, tienen que ver principalmente con los problemas organizativos de los trabajadores para enfrentar el trabajo en negro.

En este ámbito, se está dando un proceso en donde muchos trabajadores socializan sus experiencias y están poniendo en cuestión, en ideas y palabras, el orden reinante al interior en la chacra. Los avances son lentos, dificultosos, pero los resultados salen a la luz toda vez que los propietarios demuestran su inquietud y su malestar ante el hecho de los trabajadores organizándose y luchando por mejores condiciones de trabajo y de vida.

Martín Lamas, Desde Luis Beltrán (Río Negro)