Frente a la campaña de acoso imperialista, Solidaridad con la revolución cubana

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Nunca aceptaremos, y sí denunciaremos siempre, los chantajes imperialistas contra los pueblos revolucionarios. Cuba ha sido, durante décadas, uno de los objetivos más conspicuos del capitalismo. A cambio de eso la Revolución construye experiencias ejemplares en contra de las persecuciones, las calumnias y los bloqueos

Nunca aceptaremos, y sí denunciaremos siempre, los chantajes imperialistas contra los pueblos revolucionarios. Cuba ha sido, durante décadas, uno de los objetivos más conspicuos del capitalismo. A cambio de eso la Revolución construye experiencias ejemplares en contra de las persecuciones, las calumnias y los bloqueos. El pueblo cubano ha dado ejemplos que emanan de la unidad revolucionaria y sus ideas justas. Solo un régimen sustentado en un apoyo popular muy elevado, que no deja de trabajar incluso en sus tareas inconclusas, es capaz de superar la gigantesca y asimétrica prueba que le impone, día a día, el imperialismo yanqui. Nosotros repudiamos la actual ofensiva lanzada contra Cuba y repudiamos el bloqueo que ha costado miles de vidas, sufrimientos y daños económicos.

En ésta ofensiva se actualiza el intervencionismo desestabilizador del gobierno de Estados Unidos y se extiende la amenaza contra las fuerzas democráticas del continente. Detrás de esta ofensiva el imperio se reorganiza para profundizar el asedio que, por más de medio siglo, se ha desplegado contra Cuba. No hay día en que no se calumnie a Cuba. Los dueños de los monopolios mediáticos, que recorren con su estulticia el continente entero hace 50 años, tienen bloqueada a la revolución de pueblo cubano y hoy se han decidido a renovar sus ofensivas.

 Cuba sigue en la mira del sector más criminal del imperio que financia una intervención sangrienta y no repara en límites, en mentiras, en difamaciones y en canalladas. El imperio en su hipocresía cuestiona a Cuba mientras guarda silencio frente a las torturas en su Base Naval de Guantánamo; mientras emplea a las fuerzas policiales contra manifestantes, apaleándolos y disparándoles gases lacrimógenos y hasta balas; mientras maltrata y humilla a los inmigrantes; mientras gasta cifras record en armamentos y devasta Irak, Afganistán, Palestina… y la economía mundial; mientras destruye, con la peor crisis económica de la historia, las vidas de millones y millones de personas en todo el planeta.

Pero los revolucionarios cubanos comprenden perfectamente que para preservar la Revolución Revolución y sus conquistas y continuar siendo dignos y libres tienen por delante muchos años más de lucha y sacrificios. La ofensiva desatada por Estados Unidos, la mentira, la distorsión y manipulación son los elementos básicos de este "nuevo" crimen. Cuba es un país sometido a una guerra infinita, constante, depredadora, por la mayor potencia del mundo. El imperio financia organizaciones terroristas en su territorio y actúa contra Cuba con acciones de guerra sucia que deja miles de muertos y daños. En Estados Unidos se financia a los llamados "disidentes" contra un país reconocido por su cultura, educación, salud y solidaridad socialistas que llegan a los más diversos lugares del mundo beneficiando a millones de personas. Las cifras de sus logros en esos aspectos lo colocan a la cabeza de todos los países del continente, e incluso de los del primer mundo. Esta campaña contra Cuba la sustentan los mismos que apoyan los crímenes en Iraq, los mismos que colaboraron para realizar el golpe de estado en Honduras; los mismos siempre los mismos.