SIDOR: Entrevista con el Frente de Trabajadores Siderúrgicos

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”No se puede dar una nacionalización verdadera si los trabajadores no asumimos el rol de dirigir la empresa.” Entrevista con Jesús Pino, Héctor Guerra y Raúl Bastidas, integrantes del Frente Revolucionario de Trabajadores Siderúrgicos de SIDOR.
Poco después de la nacionalización de la empresa emblemática, Siderúrgica del Orioco (SIDOR), un grupo de trabajadores empezaron la formación de un frente revolucionario en la empresa. El Militante entrevistó a algunos de sus integrantes para escuchar sus opiniones y propuestas para hacer de SIDOR una ”empresa socialista”, tal como ha planteado el comandante Chávez.

EM: ¿Pueden explicar a nuestros lectores qué es el Frente Revolucionario de Trabajadores Sidurúrgicos?

Jesús Pino: El frente nace después de la nacionalización de SIDOR. Nace partiendo del mensaje que nos dió el comandante Hugo Chávez, quien señaló que SIDOR tiene que transformarse en una empresa eficiente y socialista. Los trabajadores siempre fueron muy explotados por Ternium, la multinacional que antes poseía SIDOR. Algunos trabajadores, principalmente de la nómina de conducción, nos conformamos como el ”Frente Revolucionario de Trabajadores Siderúrgicos”que pretende, además de impulsar esta mision que dijo el presidente, participar en la organización de los trabajadores y la toma de la empresa por ellos. Pensamos que no se puede dar una nacionalización verdadera si los trabajadores no asumimos este rol de dirigir la empresa.

Héctor Guerra: Queremos una empresa eficiente, productiva y socialista, con unos parámetros del humanismo, y para esto hemos hecho un esfuerzo por elevar el nivel de formación político-ideológica dentro de la empresa y tratar de organizar y educar a los trabajadores para que ellos sean la dirección de la empresa.

Pero claro, la situación tampoco es tan fácil. Tenemos intereses fuertes que trabajan contra nosotros tanto dentro de la misma empresa como dentro del sindicato y dentro del estado. Por esto tenemos que buscar aliados para que este proceso salga adelante.

Raúl Bastidas: El frente es un grupo principalmente de profesionales de la empresa SIDOR. La nacionalización se dio después de un largo conflicto en la empresa que se habia extendido por 10 años.

Nos organizamos para tratar de dar respuesta a la cuestión de qué es una empresa socialista y luchar contra el imperialismo. Queremos romper esta situación de explotacion que viene de la relación entre trabajo y capital. Para lograrlo estamos vinculándonos con trabajadores de otras empresas que tienen una experiencia más avanzada, con las comunidades y discutiendo entre nosotros mismos para entender cuál es el camino a seguir.

EM: ¿Pueden explicarnos la trayectoria de SIDOR, las consecuencias de la privatización en 1997 y la lucha de sus trabajadores por la nacionalización?

Jesús Pino: Yo tengo 30 años en la empresa y puedo hacer un pequeño balance de su desarrollo desde el punto de vista del Marxismo. SIDOR antes era una empresa del estado pero fue privatizada en 1997 como una consecuencia del pensamiento neo-liberal. Incluso uno de los líderes de esta privatización, Teodoro Petkoff (el entonces Ministro de Trabajo, hoy uno de los dirigentes de la oposicion), dijo que era mejor regalar la empresa que conservarla.

Dentro de la empresa pudimos ver como los centros del poder – Andrés Velasquez el entonces gobernador, y el sindicato, en aquel momento controlado por la Causa R, – apoyaron esta politica neo-liberal y desmovilizaron a los trabajadores.

El proceso de privatización significó el despido masivo de trabajadores y la pérdida de reclamos y derechos. El estado dejó de percibir cantidades de dinero que la transnacional se llevó bien por la via legal o bien por la via ilegal. Todavía no sabemos exactamente el nivel de daño que la transnacional ha hecho en cuanto a medio ambiente, patrimonio de los trabajadores y del estado.

Fueron 10 años dónde cada vez que había una negociación de contrato colectivo resultaba en un conflicto ya que la transnacional quería explotar a los trabajadores hasta lo máximo posible. Al final la empresa estuvo parada alrededor de 21 días y tuvo que intervenir el propio presidente Chávez para poder facilitar una salida del conflicto, lo que resultó en la nacionalizacion.

¿Ahora qué viene? Ya es cuestión de organizar a los trabajadores. Estamos trabajando en el Consejo de Fábrica. Esperemos la ayuda del ejecutivo nacional, así que el proceso de poder obrero pueda darse plenamente y que los trabajadores ejerzan la direción.

Héctor Guerra: Tengo 20 años en SIDOR. He tenido la suerte de estar diez años en una empresa estatal y diez años con una empresa multinacional. Hay un dicho que dice ”uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”. Uno se da cuenta de que, aún cuando fuera una empresa de un estado capitalista (como antes de 1997) había ciertas cosas sociales que una empresa netamente capitalista no tiene. Y si vamos a construir socialismo, éste va a tener muchas más ventajas y calidad de vida que un estado capitalista.

Soy un testigo a las maniobras de una multinacional que sólo buscaba explotar a los obreros. Su principal objetivo era ganancia sin ninguna preocupación por la salud o bienestar de sus trabajadores y la minimización del humanismo dentro de la masa laboral.

Raúl Bastidas: Lo que ocurrió con la privatizacion fue una tragedia. Despidieron a miles de trabajadores, botaron a los jóvenes que estaban allí como aprendices. Aún un kinder que estaba allá para cuidar a los niños de los trabajadores fue cerrado. Una multinacional que gana miles de millones de dólares al año no tenía ní para conservar un kinder. Lo vieron como un gasto excesivo.

Es una mentira que la empresa multinacional era más eficiente. Quiero que le pregunten a los diez mil trabajadores despedidos sí aquello era más eficiente. Quiero que le pregunten a los pobres del barrio que vieron sus centros sociales cerrados, si aquello era más eficiente. Esa multinacional ponía los precios de sus productos como le daba la gana.

EM: Tomando en cuenta el debate previo sobre cogestión y las últimas declaraciones de Chávez sobre el papel de vanguardía de la clase obrera ¿Qué papel piensan que la clase obrera debe jugar en la empresa socialista?

Jesús Pino: Nosotros no vemos al trabajador como lo hace el sistema capitalisa, sino como un ser pensante, que puede tomar decisiones y que además tienen intereses de clase. Por lo tanto es necesario que los trabajadores en SIDOR en estos momentos asuman ese rol.

Tenemos ahora que trabajar con los trabajadores y el sindicato para un cambio de cultura. No puede haber socialismo si el trabajador piensa que todo está bién, sí él o ella están bien mientras hay miles que viven en la misería.

Héctor Guerra: Lo que hemos visto es que muchas veces hay una contradicción entre lo que quiere el Presidente y lo que pasa en su entorno. Vamos a tener enemigos también adentro. No es fácil convertir una empresa capitalista en una empresa socialista. Hay gente que quiere que ese proceso se caiga. Necesitamos entonces estar unidos para vencer todos los obstáculos. Si este proceso fracasa, las consecuencias serán graves incluso para la revolución en sí misma. Sidor no es cualquier empresa, es una empresa emblemática para que la revolución salga adelante.

Raúl Bastidas: La pregunta de usted tiene que ver con la toma de poder de la clase obrera dentro de la empresa en beneficio de la sociedad de una manera organizada. Surge el conflicto con la palabra ”organizada” porque el proceso podría ser anárquico pero la consecuencia sería la quiebra de la empresa. La vieja Ternium que tiene que irse es un opositor. No es una tarea fácil transformar la empresa. Estamos solicitando apoyo para construir la organización que es la única manera de poder tomar el poder dentro de la empresa.