No es crisis neoliberal, es crisis capitalista

Mientras la economía se encuentra en un equilibrio inestable, amplios sectores de trabajadores se tropiezan día a día con una situación de desesperación ante la falta de trabajo y comida para sus familias. Cada vez más son los trabajadores desocupados y ocupados que dependen de comedores así como el 40% de niños que solo comen en las escuelas.

La flexibilización laboral marcha a todo vapor, las patronales negreras con la complicidad de todo el arco político del régimen y del gobierno imponen condiciones laborales que rompen los convenios colectivos. 

A pesar del descomunal golpe recibido por la derrota en las PASO a manos de Fernández y Fernández, el gobierno no ha perdido la iniciativa política y mantiene la falsa ilusión de llegar a octubre y pelear un posible ballotage aunque no reciba el desembolso de los u$s5.400 – ya que el Fondo Monetario Internacional, y sobre todo sus socios europeos, se sienten “desilusionados” por los resultados, y que probablemente no prospere la solicitud de un nuevo préstamo de la FED vía Donald Trump por u$s20.000- millones líquidos. 

A pesar de todo esto, el gobierno definió un conjunto de medidas, con anuncios a todo tambor, destinado a “aliviar” los efectos de la devaluación del 25% del peso tras las PASO y la fuga de capitales y así “estabilizar” la economía y evitar un desborde social.

Con un cepo selectivo, los grandes capitalistas vienen fugando desde hace 3 años 2,4 millones de dólares por hora, 57 millones por día, 1.700 millones por mes y 20.500 millones por año del país, aunque tan solo desde las PASO a hoy, fugaron más de u$s13.000 millones. A pesar del corrimiento de vencimientos sobre una serie de bonos a corto plazo como son las Letes, se elevó las tasas de las Leliq al 84,15% promedio para evitar que se desarmen los paquetes financieros y quede a la vista de cualquier ciudadano de a pie, la quiebra en la que se encuentra el país ante la imposibilidad del gobierno de hacer frente a los vencimientos de deuda que se convirtieron en una bola de nieve imparable.  El cuadro se completa con la disparada del dólar contado con liquidación que llegó a $72,41 y extendió la brecha un 23,8%, algunas empresas están tomando al dólar contado como referencia de la estructura de costos por lo que comenzaron a trasladarlo a los precios.

La lógica del gobierno de Macri – Cambiemos es “aliviar” hasta octubre la situación social que se encuentra al rojo vivo y evitar, con el consenso de Fernández y Fernández, la posible irrupción de un movimiento formidable de trabajadores que imponga su agenda de reivindicaciones y se transforme imparable.

Macri – Cambiemos hasta el traspaso del poder continuará, en líneas generales, con los ataques contra los trabajadores y sectores populares. Subrayamos además, la bochornosa colaboración de clases de los jefes sindicales de la CGT. Los llamados “gordos” tienen la virtud de mostrarse tal cual son: traidores al conjunto de los intereses de los trabajadores, porque pretenden conciliar los intereses antagónicos entre la clase obrera y los empresarios con el fundamento de garantizar la seguridad jurídica para que arriben las inversiones y se produzca la lluvia de puestos de trabajo. Cualquier atisbo de cierta exigencia a las grandes patronales de parte de estos traidoras queda sólo en palabras, como ocurrió con la universalización del bono de $5.000-  que el parte importante del empresariado se negó a pagar con el argumento de que no tienen plata. 

Los dirigentes sindicales reformistas, no se quedan atrás ya que han puesto toda su autoridad junto a F y F, para imponer un impasse en la lucha de los trabajadores con el argumento que no debemos hacer olas, ni podemos seguirle el juego al macrismo, o  ser provocadores o violentos.  

Se completa el cuadro con las últimas declaraciones de Aníbal Fernandez que señala “Los representantes sindicales lo han entendido siempre, antes que yo se los diga, y a las organizaciones sociales también se lo he planteado. Evitemos estar en las calles y generar situaciones que nos pueda llamar a la confrontación y a la violencia. Lo único que nos falta a los argentinos es padecer violencia”.

Toda la artillería de la totalidad de los partidos del régimen, junto a sus plumíferos a sueldos de los medios de comunicación, no solo atacan a los que se organizan y ganan las calles sino además de una manera maccartista señalan a la izquierda por organizar la protesta social y así provocar su aislamiento para que los de abajo “acepten” mansamente el futuro que nos quieren imponer.

También debemos anotar que los diputados ligados a F y F le vienen poniendo el hombro a Macri – Cambiemos en el Parlamento, ya que, en lugar de cumplir sus cargos de Legisladores en funciones, se escudan en el argumento que AF es sólo un candidato, en este caso la división de poderes se disuelve junto a la inactividad parlamentaria a la que nos acostumbran en años electorales. Lejos de atinar a discutir y sancionar alguna ley que proteja a los miles de hombres y mujeres que se encuentran sumergidos en la miseria, generando empleo genuino con obras públicas, por ejemplo.

Una vez más queda blanco sobre negro que los trabajadores son los únicos interesados en resolver las penurias de sus hermanos de clase.

¡Después de diciembre continua el ajuste!

La crisis terminal del capitalismo argentino representa uno de los eslabones más débiles de la crisis mundial capitalista. La economía Argentina se agrava por la dependencia del mercado brasileño y chino. Brasil, en la región, es una de las economías más fuertes, pero mantiene una tendencia a la caída de su crecimiento más allá del balón de oxígeno del 0,4% en el último trimestre después de haberse contraído 0.2% en el periodo enero-marzo y de veite trimestres que no crecen. Mientras tanto, China con un 6% tiene el crecimiento más bajo en los últimos treinta años lo que implica una desaceleración de su economía.

Se combina además con que “El crecimiento mundial es lento y precario, El dinamismo de la economía mundial está entorpecido por una prolongada incertidumbre en torno a las políticas, debida a que persisten agudas tensiones comerciales pese a la reciente tregua entre Estados Unidos y China, a que han surgido tensiones que amenazan las cadenas mundiales de suministro de tecnología, y a que han aumentado las perspectivas de un brexit sin acuerdo.” Gita Gosinath FMI

El gobierno ha mostrado su hipocresía en cada una de las medidas que tomó después de la derrota en las PASO, cada medida de “alivio” va acompañada de la advertencia que es tan solo por 90 días. Si tomamos las medidas en sí mismas -que la oposición señala que son buenas pero que llegaron tarde- no representan realmente ningún alivio para la situación que viven las familias obreras. Al gobierno no le interesa en lo más mínimo, mitigar la miseria de millones de trabajadores, su rostro más comprensivo y amigable es tan solo el rostro de la hipocresía de una clase social que solo tiene por horizonte su sed de ganancia a costa del futuro de miseria de millones de mujeres y hombres.

No debemos confundirnos, la hipocresía es tanto del sector político como del empresariado, que piden flexibilizar más el trabajo para tener las manos libres para despedir. El envalentonamiento del empresariado no encuentra límites ni en los partidos del régimen ni en las direcciones políticas sindicales que solo apuestan todo a la salida electoral.

Aníbal Fernández y Cristina Fernández tienen plena conciencia de lo que pasa, y ante esto la salida que ofrecen es la renegociación de la deuda fraudulenta. Pero, el conjunto de la burguesía está preocupada sobre si Aníbal Fernández será capaz de contener el reclamo de las masas que todos evalúan se expresará más temprano que tarde ante la insolvencia de la situación económica y la imposibilidad de dar una respuesta de conjunto a las demandas obreras.                                                         

Queda en manos de los trabajadores poner un límite contra el avance sobre las condiciones de vida y de trabajo y que el futuro de las próximas generaciones tenga una vida digna. Debemos ser conscientes que cualquier reclamo serio por parte de los trabajadores ocupados o desocupados choca con el del Estado (Justicia, fuerzas de seguridad, Ministerios) y la propiedad privada de los medios de producción. Las tendencias a la independencia de clase se expresan en cualquier lucha seria, sus organismos de primer y segundo grado como son los cuerpos de delegados, las juntas internas y sobre todo las asambleas de base, chocan con la política de las direcciones sindicales reformistas que son las mismas que tienen poco o nada que ver con las necesidades reales y urgentes de los trabajadores.

¡Necesitamos un plan de lucha ya!

Nos encontramos ante una situación de extrema volatilidad en lo social, en lo económico y en lo político. Estamos ante a las puertas de una nueva recesión del capitalismo mundial y la expresión de la bancarrota del capitalismo argentino es una de sus expresiones más agudas. Entramos en una sucesión de gobiernos inestables. 

La formación del Partido Revolucionario resulta indispensable para que se materialice una victoria de los trabajadores y en esto va la formación de los cuadros en el manejo de las ideas del marxismo revolucionario, de su aplicación en la orientación, en la lucha política y su conexión con las masas para conquistarlas al programa de la revolución. ¡No hay atajos!

El conjunto de los partidos de la izquierda deben impulsar en los frentes de masas, escuelas, fábricas, empresas, barrios, un plan de lucha de manera urgente, sobre la base de  las asambleas de base, y agitar la necesidad de la huelga general, como herramienta para frenar a los capitalistas.

No vamos a frenar el avance capitalista de miseria y desocupación desde el Parlamento, ni con el voto de sus tribunos de izquierda al plan de emergencia alimentaria, que sólo escenifica la Unidad Nacional donde pareciera que los partidos políticos, los sindicatos y sus diputados, nos encontramos codo a codo resolviendo los enormes problemas de los de abajo. No es así, esto es simplemente un error politco que debiene de una ilusión en el Parlamento. El papel que tenemos los revolucionarios es el de materializar en los millones de hombres y mujeres es el programa revolucionario que nos saque del pantano capitalista.

Es por esto que el plan de lucha debe estar en el marco de una agitación profusa que lleve a cada lugar de trabajo, estudio o barrio, con democracia obrera y en asambleas de base la huelga general, luchando por un gobierno de los trabajadores y por el Socialismo.

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