Grecia: huelga general del 26 de septiembre – un ambiente muy combativo

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El gobierno de coalición tripartito de Grecia -Nueva Democracia, PASOK, Izquierda Democrática- ha llegado a un acuerdo para la próxima ronda de recortes de gastos de 11.500 millones de euros que será presentado al Parlamento. Pero los trabajadores griegos no están dispuestos a aceptar esto sin luchar. El miércoles 26 de septiembre, entre 150.000 y 200.000 personas marcharon por Atenas, 30.000 en Salónica y muchos más en otras partes de Grecia, con grandes manifestaciones en muchas ciudades.

Esta fue la primera huelga general desde que se formó este último gobierno de coalición en junio. La ira está desbordándose en Grecia conforme los capitalistas continúan con sus ataques sobre los niveles de vida. Una encuesta de la semana pasada de la agencia MRB mostró, de hecho, que más del 90% de los griegos consideran los últimos recortes planificados como injustos y una carga para los pobres. 
Una de las últimas ideas que están siendo difundidas son sobre la necesidad de que los trabajadores griegos
trabajen ¡6 días a la semana y en jornadas de hasta 11 horas! La edad de jubilación se elevó de 65 a 67.
El salario mínimo, que ya se ha reducido a 550 € al mes, será reducido aún más. El umbral de ingresos de
5.000 euros anuales libres de impuestos también será revisado. Antes era de 12.000 euros, pero se redujo
a 5.000, y ahora están considerando bajarlo aún más, preparando así el terreno para que los más pobres
entre los pobres paguen impuestos.
Es esta presión constante, con un ataque tras otro, una provocación tras otra, lo que explica el enorme
éxito de la huelga general del miércoles pasado en el sector público, que se ha llevado la peor parte de las
medidas de austeridad. Hubo una participación cercana al 80% en la huelga en el sector público. El sector
privado tuvo una participación ciertamente menor de alrededor del 20-30%.
Lo más significativo fue la participación de nuevas capas de la sociedad, incluidas las llamadas
capas «conservadoras». Pequeños comerciantes cerraron sus puertas todo el día y participaron en las
manifestaciones con sus empleados. Otros sectores que participaron en la huelga general incluían a
los médicos, maestros, trabajadores fiscales, operadores de los transbordadores, controladores aéreos,
trabajadores bancarios, y los trabajadores de los sitios históricos y arqueológicos de Atenas.
También había muchos trabajadores desempleados que protestaban, y un gran número de jóvenes.
Había una fuerte presencia de gente de entre 25 y 45 años, las capas más activas, así como importantes
delegaciones de estudiantes secundarios.
El número de jóvenes presentes confirmó que está teniendo lugar un proceso de radicalización entre la
juventud. Podemos esperar ver movimientos de los estudiantes secundarios y de la universidad en las
próximas semanas y meses.
Los sindicatos del sector público mostraron mucho vigor. Ahora muchos de los trabajadores que
pertenecían al «sector público» se encuentran trabajando para empresas que han sido parcialmente
privatizadas, como los trabajadores de las compañías eléctricas. Su sindicato, el Genop-EI, tuvo una gran
presencia, al igual que los trabajadores del transporte, que se encuentran en una situación similar.
Al final de la manifestación, una vez más, los ataques brutales de la policía y las detenciones y denuncias
contra decenas de manifestantes enfurecieron todavía más a los que se movilizaron. Esta brutalidad
policial se ha convertido en una práctica común y está contribuyendo a una mayor radicalización de los
jóvenes y trabajadores de Grecia.

Llamamientos a favor de una huelga general indefinida

El estado de ánimo de las manifestaciones confirmó la voluntad de los trabajadores griegos de luchar. Se
escuchaban consignas como: «¡No nos someteremos a la troika!» y «¡UE, FMI, fuera!», «Pueblo, lucha, te
están chupando la sangre!».
Este ambiente fue reflejado por Nikos Fotopoulos, dirigente del Genop-DEI, que en una reunión del Consejo
Central de la confederación sindical GSEE, quien propuso la convocatoria de una huelga general total,
permanente, junto con la ocupación por los trabajadores de edificios públicos y otros lugares de trabajo. El
dirigente de los trabajadores del Metro de Atenas apoyó esto y añadió un llamamiento para la creación de
comités de lucha en los lugares de trabajo, independientemente de que la GSEE dirija la huelga. «Aftonomi
Parenthasi» [«Intervención Independiente»], la fracción sindical de Syriza, ha girado hacia una postura
combativa, llamando a la preparación de una escalada en el nivel de la lucha, y por un movimiento de
huelga permanente.
Sin embargo, también era evidente que los trabajadores sienten que no hay una dirección clara por arriba, y
no ven ninguna perspectiva clara delante de ellos. La contradicción entre el estado de ánimo combativo de
los trabajadores y la naturaleza vacilante de los principales dirigentes sindicales era evidente. El ambiente
entre los reunidos en las plazas era ambivalente. Por un lado, se podía ver en la cara de la gente un estado
de ánimo combativo, mientras que, por otro lado, en las discusiones se podía sentir una profunda sensación
de incertidumbre sobre el futuro, una profunda desconfianza, una hostilidad abierta hacia los dirigentes
de los sindicatos, mientras que había un poco de esperanza – aunque cautelosa – en SYRIZA y en las
soluciones políticas propuestas por su dirección.
Todo lo que se comentaba en las manifestaciones era la situación en España y Portugal. En particular,
las recientes protestas masivas en Portugal, que obligaron al gobierno a retroceder (Ver Portugal:
manifestaciones sin precedentes contra el último plan de austeridad) fueron ampliamente comentadas.
Se ha creado la idea de que las protestas de masas pueden realmente conseguir algo. Por supuesto,
es evidente que el gobierno portugués sólo ha realizado una retirada táctica y está preparando nuevos
ataques; sin embargo, el mensaje de que una actitud combativa sí sirve, ha llegado a millones de
trabajadores.

Los dirigentes de SYRIZA moderan su posición

Por desgracia, es en esta coyuntura que Tsipras ha estado moderando el contenido de sus declaraciones.
Syriza sigue siendo popular, como lo indican las encuestas, pero ya ha comenzado a decepcionar a muchos
trabajadores. Por ejemplo, Tsipras, el dirigente del partido – aunque se opone claramente al gobierno – ha
declarado abiertamente que éste tiene el «derecho» de aprobar sus medidas de austeridad porque «la gente
votó por este gobierno», y que por lo tanto, debido a esta «voluntad del pueblo» ¡Syriza no puede llamar
a derribar al gobierno! Y sin embargo, eso es precisamente lo que los trabajadores están buscando, un
movimiento dirigido por un partido serio de los trabajadores que pueda derribar a este gobierno y ofrecer
una alternativa seria.
Tsipras sigue dando entrevistas con un montón de frases rimbombantes, tales como: «necesitamos una
Europa diferente, que no esté sujeta a la esclavitud de los bancos, de la ganancia y de los mercados, sino
más bien orientada hacia la democracia, la solidaridad, la igualdad y la dignidad del trabajo». [Entrevista a
Tsipras: El dracma no es una opción (en griego)] Pero, ¿cómo lograr esto?, su argumentación sigue siendo
muy vaga. Por ejemplo, en la misma entrevista, afirma que «lo que se necesita es un concepto estratégico
de una reconstrucción productiva». Más adelante añade: «Hemos presentado propuestas globales, e
incluyen una solución ampliada para la deuda del Sur, una moratoria con los prestamistas [sobre el servicio
de la deuda], mientras se vinculan pagos con el crecimiento, la emisión de eurobonos y un préstamo directo
del Banco Central Europeo».
¿Cómo se supone que debe lograrse el «crecimiento» en el actual clima económico mundial? no lo explica.
El hecho es que Grecia se encuentra en un estado de recesión casi permanente. Este año, la economía
se contraerá en torno al 8%. Esto se suma a cinco años de declive económico. El desempleo se espera
que alcance el 30% a finales de año, y entre los jóvenes la cifra es cercana al 55%. Sobre la base del
capitalismo no hay políticas que puedan evitar eso. Tsipras ve posible una solución dentro de los límites
del sistema capitalista, dentro de la Unión Europea, dentro del euro y con un Banco Central Europeo
desempeñando un papel importante. Esto es completamente utópico.

La presión implacable de la troika

Las políticas que la Unión Europea (UE) está imponiendo a Grecia están siendo llevadas por el actual
gobierno de coalición. Y para asegurarse de que se adhiera a estas políticas, la Comisión Europea tiene
su «Comando Especial para Grecia», encabezado por Horst Reichenbach que supervisa directamente la
aplicación de las medidas de austeridad del Gobierno griego. Estos «observadores europeos» están siempre
presentes en los pasillos de los ministerios griegos, manteniendo la presión, asegurándose de que cada
punto y cada coma de sus medidas de austeridad se lleven a cabo. La única concesión posible que el FMI
y la UE han hecho al gobierno griego es que se podría considerar la ampliación de los plazos de pago, pero
esto sería añadir ¡otros € 20.000 millones a la factura final!
El dilema al que se enfrentan la UE y el FMI en relación a Grecia es que si son vistos de alguna
manera «suaves» con Grecia, eso sentaría un precedente para Portugal y España. Ahora están negociando
con el presidente del gobierno español Rajoy, y están preocupados porque cualquier concesión que le
hagan a Grecia, España también la podría pedir. El problema es que España es una economía mucho más
grande que Grecia y cualquier concesión en ese frente sería mucho más costosa. Así, a pesar de los graves
problemas políticos que se derivan de las medidas de austeridad, la UE no tiene otra opción que mantener
la presión sobre el gobierno de Samaras.
Es esta presión la fuente de la situación política extremadamente inestable en Grecia. Incluso Stournaras,
el ministro de Hacienda, se ha visto obligado a reflejar la inquietud de Grecia, cuando le dijo al FMI que con
las medidas que están exigiendo, ¡»Ustedes quieren destruir el sistema político de Grecia»! Incluso el Primer
Ministro Samaras espetó: «No sé lo que quieren… nos están empujando… «
Incluso, ha habido rumores de que se le ha pedido a Grecia que inicie la impresión de Dracmas (su antigua
moneda nacional) en preparación para lo que está por venir en los próximos meses. Porque a pesar de toda
la austeridad, de todos los recortes, el déficit presupuestario de Grecia se sitúa en más del 8% del PIB, una
situación insostenible.

Un gobierno inestable

Esta presión constante está abriendo grietas en los partidos que conforman el gobierno de coalición. El
Pasok y la Izquierda Democrática [Dimar] son partes componentes importantes de este gobierno, pero
ya cerca de la mitad de los diputados de Dimar han anunciado que votarán en contra de las medidas
propuestas. Eso lo están haciendo, porque ven aproximarse negros nubarrones. Ellos comprenden que
sus carreras parlamentarias están en riesgo, y se están preparando para ofrecer sus servicios a un futuro
gobierno encabezado por Syriza, con la esperanza de mantener sus puestos. Incluso algunos de los
diputados del Pasok están pensando en votar en contra, por la misma razón.
Las últimas encuestas de opinión, de hecho, indican los siguientes patrones de votación si las elecciones
se convocaran ahora mismo. Tanto Nueva Democracia como Syriza se situarían en torno al 24-25% cada
uno; el Pasok se situaría en el 7%, Izquierda Democrática en el 4,2%, el KKE (Partido Comunista) está en el
4,5%, mientras que Amanecer Dorado en la extrema derecha se espera que aumente su voto en 4 puntos
porcentuales, hasta alrededor del 10-11%. Así, sólo alrededor de un tercio de quienes tienen la intención de
votar lo harían por los partidos de este gobierno.
Por lo tanto, cuánto tiempo puede durar no está claro; posiblemente, sólo unos pocos meses.
En las próximas semanas se espera que los sindicatos convoquen otra huelga general, esta vez de 48
horas, lo que aumentaría la presión de la clase obrera. Los trabajadores, simplemente, no pueden permitirse
el lujo de no luchar. Ya, muchos trabajadores no están recibiendo sus salarios, y esto es particularmente el
caso de los trabajadores del sector público.
El hecho de que Tsipras y otros dirigentes de Syriza hayan estado en conversaciones con altos funcionarios
europeos, entre ellos Horst Reichenbach, es una indicación de la manera en que la dirección de Syriza
comienza a inclinarse. La única alternativa realmente viable para el actual gobierno de coalición es alguna
alianza centrada en Syriza y, claramente, el arte burgués de probar el terreno para ver hasta dónde pueden
empujar a Tsipras a adoptar una postura de «estadista» . El hecho es que cualquier «conversación» con tales
personas no conducirá a ninguna reducción de la austeridad. Lo que la burguesía está considerando es si
pueden involucrar a Tsipras en un momento dado. Ellos saben que este gobierno es muy débil e inestable y,
por lo tanto, están buscando «moderar» a los dirigentes de Syriza, como una opción para el futuro.
Esto reitera lo que los marxistas siempre hemos mantenido: sólo mediante la ruptura decisiva con el
capitalismo pueden ser defendidos los intereses de los trabajadores. Eso significa plantear claramente la
necesidad de nacionalizar los bancos y las palancas fundamentales de la economía. Por desgracia, ya no
hay ninguna mención de nacionalización, y ahora los dirigentes de Syriza hablan de una «economía social».
Esta es la posición ambigua de la dirección del partido, que está sembrando confusión en la izquierda.
Muchos trabajadores y jóvenes querrían organizarse y Syriza sería el candidato obvio para que se unan.
Pero aunque algunos se han unido al partido, no hay una afluencia masiva a Syriza en esta etapa. Esto
refleja el hecho de que existe una enorme brecha entre lo que los militantes obreros y los jóvenes quieren y
lo que los dirigentes de SYRIZA están ofreciendo. Esta contradicción debe resolverse. Y la única manera de
hacerlo es a través de que el partido adopte un programa marxista completo.

El KKE

El Partido Comunista de Grecia, el KKE, se enfrenta a una grave crisis. Su voto se ha desplomado a
niveles históricamente bajos. Sigue planteando una retórica combativa, pero su sectarismo está dirigiendo el
partido hacia un callejón sin salida.
El ejemplo más reciente de esto ha sido la intervención del KKE, a través de su fracción sindical PAME,
en la huelga de Aceros Helénicos en la planta de Elefsina, a unos 18 kilómetros de Atenas. La huelga fue
muy combativa y duró siete meses. Desafortunadamente, no hubo coordinación con otras plantas. Mientras
PAME tiene la dirección en la planta de Elefsina, en la otra planta de Volos, más al norte, es el PASKE
(tradicionalmente, la fracción del PASOK en los sindicatos) quien tiene la dirección.
PAME, en lugar de apelar a las bases de Volos, acusó a los trabajadores en su conjunto de traicionar la
huelga, de ser «esquiroles», sin hacer distinción entre los trabajadores de base y sus dirigentes. Es gracias
a esto que los patrones fueron capaces de aislar a los trabajadores de Elefsina y, finalmente, de romper la
huelga. Si hubiera habido articulación, la acción coordinada de una huelga de 20 días habría sido suficiente.
La huelga de los trabajadores de Aceros Helénicos en Elefsina se había convertido en un símbolo para la
clase trabajadora, especialmente para los trabajadores comunistas. Pero hay que decir que los dirigentes
del KKE utilizaron la huelga con fines electorales, con la esperanza de que una postura combativa en la
planta – aunque sectaria – beneficiaría al partido en las mesas de votación. Esto no llegó a materializarse y,
por otra parte, una vez finalizadas las elecciones los dirigentes del KKE dejaron a los trabajadores librados
a su suerte. La derrota de la huelga entonces fue una gran sorpresa para el electorado del KKE y para las
bases del partido.
Otro choque para las bases del KKE fue el cierre del canal de televisión del partido (Canal 902) después
de 20 años de emisión. Fue cerrado de un día para otro en una decisión fulminante de 24 horas. La
razón que se dio fue la falta de dinero para mantener funcionando el canal. Si los dirigentes hubieran sido
auténticos revolucionarios hubieran podido hacer una campaña en las bases y en las capas más amplias de
simpatizantes del partido en busca de ayuda. En lugar de eso, simplemente cerraron el canal.
Todo esto está fomentando tensiones dentro del KKE. El próximo congreso del partido se espera que tenga
lugar en marzo de 2013, cuando la dirigente actual Papariga deje el cargo. Dos candidatos disputarán la
dirección y, por lo tanto, vamos a ver un conflicto abierto en erupción dentro del partido. Esto proporciona
a todos los comunistas de base honestos y combativos, que quieren ver un partido comunista fuerte, la
oportunidad de intervenir y luchar para que el partido adopte una política leninista genuina de Frente Único y
ponga fin al sectarismo que ha dominado al partido durante tantos años.

Amanecer Dorado

En el otro extremo del espectro político, tenemos a Amanecer Dorado, la organización abiertamente
neonazi que ha llegado a los titulares de los medios en los últimos tiempos debido a sus éxitos electorales
repentinos. La pregunta que hay que plantearse es: ¿representa Amanecer Dorado una amenaza fascista
inmediata como Hitler o Mussolini en el pasado? Los dirigentes de Amanecer Dorado han llamado a la
creación de tropas de asalto, emulando las tácticas de Hitler. Pero mientras que en la década de 1930 Hitler
logró reunir un millón de miembros, hoy en Grecia, Amanecer Dorado logra reunir no más de 500 a 600 en
sus mítines. Sólo tiene 32 agrupaciones en toda Grecia, con alrededor de 700 miembros activos. Todo esto
indica que no es un partido de masas. No representa una reacción fascista de masas.
Sin embargo, lo que sí representa es la crisis del sistema parlamentario actual, con toda su corrupción
a gran escala. Expresa un voto de protesta de personas que están hartas de todo el sistema, pero
estos votantes no son personas que estén dispuestas a movilizarse contra el movimiento obrero. No
estamos viendo el fascismo clásico en Grecia hoy. De hecho, esas capas sociales que históricamente han
respaldado a los fascistas y que se han movilizado activamente detrás de ellos, la pequeña burguesía,
están actualmente participando en las grandes movilizaciones de los trabajadores contra el gobierno.
Abogados, médicos, profesionales en general, comerciantes, están todos muy cercanos al movimiento
obrero.
De hecho, Amanecer Dorado ha evitado atacar a los trabajadores hasta el momento, y sus activistas no
son muy visibles. Esto explica por qué los ataques que realiza Amanecer Dorado están al nivel de ataques
individuales contra inmigrantes por parte de pequeños grupos de fascistas. Incluso en este frente no les ha
ido bien. Los inmigrantes han estado luchando, y hemos visto movilizaciones masivas, en particular de los
inmigrantes paquistaníes. En julio y agosto vimos actos públicos de los inmigrantes pakistaníes, con hasta
4.000 participantes protestando en la Plaza Syntagma.
Así que los fascistas de Amanecer Dorado no son una amenaza inmediata para el movimiento obrero.
De hecho, la burguesía griega ha atacado abiertamente a Amanecer Dorado, dejando al descubierto sus
actividades, ya que comprende que moverse en dirección a la reacción fascista hoy en día, en lugar de
resolver sus problemas, los agravaría, ya que esto sería visto como una provocación por los trabajadores
y los jóvenes, que serían empujados en una dirección aún más radical. Sin embargo, en el futuro podría
formar parte de un ataque reaccionario general contra el movimiento obrero.
Antes de que esto suceda habrá, sin embargo, muchos movimientos de la clase trabajadora. El giro general
es hacia la izquierda, pero los trabajadores y la juventud de Grecia deberían tomar los éxitos electorales de
Amanecer Dorado como una advertencia de lo que podría suceder si los dirigentes obreros no rompen de
una vez por todas con las políticas reformistas y adoptan un programa marxista revolucionario.
Toda la situación en Grecia está preparando la caída del actual gobierno, y en algún momento Syriza tendrá
que gobernar el país de una manera u otra. Los dirigentes del partido deben cambiar de rumbo si desean
representar fielmente la voluntad de los trabajadores por un verdadero cambio.

28 de septiembre de 2012

NOTA:

Los seguidores del periódico Epanastasi [Revolución] y de la revista Marxistiki Foni [Voz Marxista] tuvieron
una acogida espectacularmente positiva en los mítines, donde distribuyeron su material y discutieron con
compañeros nuevos y veteranos sus propuestas para los próximos pasos del movimiento. En Atenas, sus
materiales impresos se agotaron en una hora, lo que demuestra una vez más que los marxistas constituyen
una fuerza política potencial creciente dentro de SYRIZA y de su ala juvenil, que se encuentra en sus
etapas de formación.