GANDHI, LA NO VIOLENCIA Y LA RESISTENCIA CIVIL

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El movimiento de masas posterior al 2 de julio de 2006, se puede caracterizar en estos momentos como el más profundo y firme desde los años treinta del siglo pasado. Millones de hombres y mujeres en todo el país se han movilizado, realizando tres concentraciones multitudinarias que por si solas hubieran bastado para doblegar el intento de la burguesía por imponer a Felipe Calderón, un empleado de confianza del sector financiero, como presidente. El movimiento de masas posterior al 2 de julio de 2006, se puede caracterizar en estos momentos como el más profundo y firme desde los años treinta del siglo pasado. Millones de hombres y mujeres en todo el país se han movilizado, realizando tres concentraciones multitudinarias que por si solas hubieran bastado para doblegar el intento de la burguesía por imponer a Felipe Calderón, un empleado de confianza del sector financiero, como presidente.
No obstante, si hacemos una revisión del contexto actual podemos observar el profundo temor de la burguesía de frente a cualquier gobierno que no se someta absolutamente a sus dictados. Por esta razón se desató una campaña feroz en contra de la candidatura de López Obrador a la presidencia, por ello mismo existe la firme disposición de casi la totalidad del aparato del estado para impedir a como de lugar que el movimiento en defensa del voto triunfe.

Forma y fondo

La dirección del PRD ha llamado a la “resistencia civil pacifica” y, por supuesto, ello implica toda una concepción de cómo llevar a cabo la lucha y qué métodos emplear. Otros más señalan la importancia de estudiar atentamente las ideas y métodos de Gandhi, para darle sustento teórico a la lucha. Por tanto resulta urgente analizar si es verdad que existe una “vía no violenta y pacifica” para lograr las transformaciones que el país necesita y por otro lado si son los métodos y las ideas de Gandhi los que corresponden a las necesidades de los trabajadores mexicanos en esta coyuntura crucial para el futuro.
A fuerza de ser sinceros la burguesía se ha encargado de satanizar cualquier lucha de los explotados por sus demandas, llaman violencia a todo aquello que signifique un obstáculo para sus intereses materiales. Para los burgueses es violenta una toma de tierras, una huelga, un plantón, y ahora es violento incluso portar un moño tricolor. Por ello hablar de no violencia se ha tornado muy relativo. Según la burguesía no hay justificación para protestar y si hay manifestaciones estas se deben de hacer con tal orden y decoro que no afecten en nada a la gente “bien”.

Violencia y pacifismo

Todo movimiento social serio procura emplear los métodos menos violentos posibles. La violencia, que en muchos casos es consecuencia de un conflicto de clases inevitable, suele partir de la burguesía y sus grupos de poder dentro del Estado y fuera de él. La organización y la preparación para enfrentar y contrarrestar la violencia del Estado no sólo son una necesidad sino una obligación para todo movimiento que no aspire a ser masacrado por parte de la burguesía y sus lacayos.
Las acciones de lucha se deben definir en función de qué tan pertinentes son para fortalecer al movimiento, dotarlo de confianza en sí mismo y al mismo tiempo debilitar al oponente, más no en función de si serán catalogados como violentos por los oponentes, al final para ellos todo es violencia.
Cuando el marxismo señala la necesidad de construir un movimiento de masas organizado, con formas de representación desde abajo y con organizaciones serias y disciplinadas, lo que pretende es construir la fuerza suficiente para privar al oponente, la burguesía, de su capacidad para ejercer la violencia cuando es despojada de sus canonjías como clase dominante.
Si se trata de evitar la perdida de vidas humanas o impedir agresiones físicas, es indiscutible que el movimiento de los trabajadores y los marxistas somos los más interesados en ello. No obstante nuestra posición es plantear la organización colectiva para enfrentar la violencia y derrotarla con todos los medios posibles, siempre y cuando estos medios fortalezcan la organización y la lucha de las masas. En suma, nuestra visión es colectiva, no individualista.

Gandhi y sus métodos

Se habla mucho de Gandhi y sus métodos no violentos. Hagamos una revisión: Efectivamente Gandhi fue un dirigente de masas en la India que influenciado por las ideas pacifistas de León Tolstoi, un escritor ruso, implementó métodos de lucha caracterizados por llamados a la suma de acciones individuales pasivas, más que a acciones de masas de carácter ofensivo.
Procedía de una familia muy poderosa. Su padre Karamchand Gandhi llegó a ser primer ministro en la provincia de Porbandar, y ello le permitió formarse como abogado en Inglaterra. Cuando en 1893 regresó a la India sólo logró trabajo como empleado de una empresa musulmana que lo envió a Sudáfrica, país en donde se convirtió en un firme defensor del imperialismo británico, apelando siempre a él al defender a sus conacionales frente a los abusos de la empresa. Entrado el siglo XX, afectado por los abusos en contra de la comunidad india en Sudáfrica, dirigió luchas contra los impuestos que se aplicaban a los hindúes para poder comerciar. Los métodos como el boicot a las empresas y a los sistemas de empadronamiento tuvieron éxito relativo, no obstante no construían organización ni conciencia de clase, estaban dirigidos estrictamente a la comunidad hindú, con lo que aparte de la popularidad de Gandhi, no lograron ningún beneficio, Sudáfrica posteriormente llegó a implementar el sistema de segregación racial.
En 1915 Gandhi regresó a la India, la fama de sus métodos correspondían no tanto a sus resultados como al carácter novedoso de los mismos, en el fondo para el imperialismo británico, entonces potencia ocupante de la India, no le significaba ningún problema convivir con ellos.
No obstante en la India la lucha contra la administración británica ya se prolongaba desde mucho tiempo atrás y había provocado la formación de un partido “del Congreso” en el que se perfilaban distintas corrientes, algunas de ellas explícitamente socialistas y que para aquel entonces lideraban la lucha por la independencia.
El gobernador inglés no dudó en establecer una cordial comunicación con Gandhi, quién dedico esos primeros años a formar una comunidad tradicionalista hindú, aunque procurando evitar la separación por castas. En esos tiempos Gandhi incluso llamó a la población a sumarse al ejército inglés en la primera guerra mundial.
Para 1919 las cosas cambian, las masas hindúes aprovechando la agitación provocada por el triunfo de la revolución rusa inician una serie de movilizaciones a las cuales la administración inglesa responde con leyes represivas, Gandhi se sumó promoviendo sus métodos de lucha pasiva, en ese marco estalló una Huelga General, el día 13 de abril. Ante una multitud inerme las tropas británicas disparan asesinando a cientos de personas en la ciudad de Amritsar. Gandhi no fue el responsable de la matanza, no obstante sí lo fue de que las masas se ofrecieran al sacrificio como mansos corderos. La indignación que siguió a la masacre no contribuyó a cambiar absolutamente nada en la India. La ley Rowlat, origen de la protesta, no se aplicó, dado que la función de reprimir la lucha, estaba en cierto sentido realizada. Así Gandhi pudo presentar como triunfo algo que en realidad estaba muy lejos de serlo.
A fuerza de ser sinceros el elemento clave de la lucha del 19 fue la Huelga General y no las manifestaciones de no violencia, no obstante en el marco de la situación y dada la relativa tolerancia de las autoridades Británicas, Gandhi tuvo la suficiente libertad de acción como para convertirse en la principal figura de oposición llegando a dirigir al Partido del Congreso.- En 1922 fue a la cárcel producto de las campañas de desobediencia civil, para salir dos años después y retirarse a la vida privada. En ese mismo periodo se generaba una fuerte división en el seno del movimiento de independencia entre los musulmanes y los hindúes. Por supuesto las maniobras de los británicos para dividir el movimiento se vieron facilitadas por el retiro de Gandhi y su intento de construir un movimiento hinduista con ciertas reformas, con lo que la separación en líneas religiosas se vio estimulada por Gandhi mismo. Ello contrasta con la política de los bolcheviques que combatieron enérgicamente todo tipo de prejuicio nacionalista, especialmente el ruso. La lucha contra los privilegios de las mayorías opresoras pasa también por la lucha en contra de los prejuicios reaccionarios de dichas mayorías y ello incluye poner a la religión de la etnia mayoritaria como base moral de la lucha tal como lo hizo Gandhi.
En 1927 la agitación provocada por el intento de los británicos de establecer una reforma constitucional sin tomar en cuenta a los hindúes, provocó nuevamente la intervención de Gandhi. Las huelgas combinadas con acciones, como el no pago de impuestos, se generalizaron por todo el país, lo que llevó al Partido del Congreso a declarar la independencia en 1930.
Como hemos señalado, Gandhi era una figura tolerada por el imperialismo británico, lo que le permitió viajar a Inglaterra como delegado del Partido del Congreso para discutir la formación de un gobierno hindú en el marco de la soberanía inglesa. Como en otras oportunidades los resultados no fueron los esperados y Gandhi se retiró de la vida política luego de su regreso de Inglaterra.
Durante los años treinta puso especial atención en luchar contra la separación de las castas, mediante acciones individuales como huelgas de hambre y campañas de meditación y oración, los resultados, buenos en un primer momento, sentaron las bases para divisiones posteriores.
Su pacifismo lo llevo a oponerse a la Segunda Guerra Mundial. En 1942 estallaron motines en todo el país en protesta contra la guerra, las cuales nada tenían de pacificas, Gandhi es nuevamente detenido provocando una revuelta reprimida por el imperialismo británico a sangre y fuego.
Cuando terminó la Segunda Guerra, la debilidad del imperialismo británico hacía insostenible su dominación sobre la India y otras colonias. En ese marco el Imperio se vio obligado a pactar la independencia con el Partido del Congreso de Gandhi, cabe aclarar que dicho partido había entrado y salido repetidas veces del gobierno dirigido por Inglaterra en la India y que la medida de negociar con ellos tenía como fin evitar una estallido revolucionario a nivel general. No obstante los ingleses dejaron sembrada una semilla de odio entre musulmanes e hindúes prometiendo el apoyo a ambos bandos en caso de que se separaran, de esta forma surgió Pakistán generando una carnicería entre los distintos bandos. Cientos de miles de personas fueron asesinadas por enfrentamientos debidos a la separación de Pakistán, aún hoy en día el territorio de Cachemira, dentro de Pakistán, sufre por dicha separación. La no violencia de Gandhi fue el marco para la matanza de miles de inocentes y facilitó el trabajo para que por ese medio el imperialismo británico continuara estableciendo formas de dominación en el subcontinente indio.
Cuando en 1946 la India se independizó de Gran Bretaña quedaron intactas las estructuras sociales que durante centenares de años sumieron a millones de personas en la más profunda de las miserias, ello incluía por supuesto al sistema de castas que hoy en día existe.
Gandhi trató de contrarrestar el enfrentamiento con prédicas en distintas regiones, por supuesto era mal visto tanto por musulmanes, que lo consideraban un dirigente hindú como por hindúes, que lo consideraban un conciliador. Su asesinato no lo exime de la responsabilidad de las masacres de aquellos años.
Gandhi, buscaba mantener una relación ética e incorruptible de frente al sistema, desde un punto de vista individual, por ello en varias ocasiones se retiró de la vida publica como si no fuera responsable de los conflictos en los que el había participado como actor y en los que millones de sus compatriotas no tenían la posibilidad, como él sí, de “retirarse a meditar”.

La alternativa

Por supuesto que, sobre estas bases, no es posible, bajo ninguna consideración, tomar a Gandhi como referencia para la lucha de masas que los trabajadores y los jóvenes de México estamos llenado a cabo.
Como hemos señalado, los trabajadores no podemos pregonar el pacifismo, porque no podemos predisponer los escenarios de lucha. Podemos, eso sí, esforzarnos por construir un movimiento tan unificado, tan contundente en sus acciones, que permita un triunfo con la menor violencia posible. Una Huelga General, una marcha, un plantón será no violento en función del nivel de organización y de su extensión, y no tanto porque proclame a los 4 vientos que es no violento.
Los hermanos Flores Magón, Zapata y Villa tienen más que aportarnos que Gandhi, así mismo no es por medio de la religión, sino del análisis realista del marxismo como podremos sentar las bases de la construcción de un proyecto que nos libere de la explotación del hombre por el hombre, única base sobre la cual será posible construir un mundo libre de todas las lacras en las que el capitalismo se sostiene y que el capitalismo mantiene.