El Militante condena la cobarde agresión sufrida por Ariel Basteiro y los compañeros de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte de la CTA

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La corriente socialista El Militante condena la brutal y cobarde agresión sufrida por el compañero Ariel Basteiro, diputado nacional por el Partido Socialista y dirigente del sindicato aeronáutico y por otros cinco compañeros integrantes de la Federación Nacional del Transporte de la CTA, ocurrida el sábado 24 de abril a la mañana.

Comunicado de El Militante

La corriente socialista El Militante condena la brutal y cobarde agresión sufrida por el compañero Ariel Basteiro, diputado nacional por el Partido Socialista y dirigente del sindicato aeronáutico y por otros cinco compañeros integrantes de la Federación Nacional del Transporte de la CTA, ocurrida el sábado 24 de abril a la mañana.

Independientemente de las profundas diferencias que nos separan del compañero Basteiro, en el terreno político y sindical, su carácter de diputado nacional por un partido de origen obrero (el Partido Socialista) y de dirigente nacional del gremio aeronáutico, hacen que este ataque no sea una cuestión personal, sino que se ha cometido contra un representante de la clase obrera; y, por lo tanto, lo consideramos un ataque contra la clase obrera argentina en su conjunto.

Con toda probabilidad esta acción deleznable fue llevada a cabo por individuos pagos, e imputamos su responsabilidad a la dirigencia de la UTA quien, según los compañeros agredidos, ya había dado muestras de amenaza antes de los hechos sucedidos, por la creación de un nuevo gremio del transporte adherido a la CTA, en oposición a la UTA adherida a la CGT de Moyano. De hecho, estos compañeros ya denunciaron a la policía con suficiente anterioridad que esto iba a ocurrir, y pese a eso la policía no hizo nada antes ni durante el plenario, dejando a los compañeros de la CTA indefensos.

Rechazamos la versión de que fue una simple pelea entre sindicalistas. Desde El Militante consideramos que el ataque sufrido por los compañeros de la CTA, independientemente de las intenciones subjetivas de sus autores, es absolutamente ajeno a las tradiciones y los métodos del movimiento obrero. Al contrario, son métodos fascistas para impedir la libre agremiación de los trabajadores y exigimos la detención, enjuiciamiento y castigo de sus autores e inspiradores.

Estos elementos que dirimen sus diferencias políticas y gremiales golpeando salvajemente a otros compañeros de su misma clase, no tienen nada que hacer en nuestras organizaciones. Deben ser expulsados de las mismas como instrumentos de intereses ajenos a los de la clase obrera.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores del transporte, y en particular a los afiliados y militantes de base de la UTA a que manifiesten su rechazo a los métodos empleados por la dirigencia de la UTA, y a que exijan la expulsión y el cese de sus cargos gremiales de todos aquellos que estuvieron implicados en estos hechos.

Esta acción de la dirigencia de la UTA pone de manifiesto su nerviosismo, miedo y preocupación ante la creciente presión de sus bases por su política conciliadora y entreguista con la patronal, como se puso de manifiesto durante la magnífica lucha de los trabajadores del SUBTE. Temen que un nuevo gremio del transporte, acaso más dinámico y sensible a los intereses de los trabajadores, pudiera hacerle perder afiliados y así disminuir las prebendas que obtienen de la caja sindical. Pero eso significa de que son conscientes del repudio que su política sindical causa en sus bases.

Por ello es una tarea urgente que los compañeros más conscientes y avanzados dentro de la UTA (como los trabajadores del Subte, de Transporte del Oeste, y de otras empresas) emprendan la organización de una oposición organizada dentro de la UTA que paciente y firmemente extienda su influencia por el resto de las empresas del transporte con el fin de adquirir la fuerza y la autoridad necesaria en las bases de la UTA para disputar la dirección del gremio a la burocracia sindical y así conseguir una dirigencia que responda a los intereses de los trabajadores. Qué duda cabe que una UTA combativa y clasista tendría un efecto electrizante en el conjunto del movimiento obrero del país y fortalecería las posiciones antiburocráticas y combativas en el seno de todos los sindicatos.

Buenos Aires, 26 de abril del 2004