Contra la privatización de LAFSA

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La lucha ejemplar de los 850 trabajadores de la antigua aerolínea privada LAPA en defensa de sus puestos de trabajo, tras la cesación de pagos decretada por sus dueños, obligó al gobierno de Kirchner a la creación en el mes agosto de una nueva aerolínea estatal, Líneas Aéreas Federales SA (LAFSA), que absorbió a los trabajadores de LAPA y de otra aerolínea privada quebrada, DINAR, conformando una plantilla total de 1.000 trabajadores. La lucha ejemplar de los 850 trabajadores de la antigua aerolínea privada LAPA en defensa de sus puestos de trabajo, tras la cesación de pagos decretada por sus dueños, obligó al gobierno de Kirchner a la creación en el mes agosto de una nueva aerolínea estatal, Líneas Aéreas Federales SA (LAFSA), que absorbió a los trabajadores de LAPA y de otra aerolínea privada quebrada, DINAR, conformando una plantilla total de 1.000 trabajadores.

Una vez más se demostró que las supuestas virtudes de la empresa privada no eran tales. La feroz competencia capitalista y el hambre insaciable de sus dueños por los beneficios hacen que los trabajadores (y en este caso también los usuarios) sean los que sufran las consecuencias.

Kirchner quiere privatizar una empresa pública

Lamentablemente, este gobierno que pretendidamente levantaba la defensa de la empresa pública y aparecía como un crítico feroz de la etapa privatizadora menemista, vuelve a implementar la misma política a los pocos meses de asumir. Así, el Ministro de Planificación, De Vido, anunció el mismo día que se constituyó la empresa, y delante del presidente Kirchner, que LAFSA se privatizaría dentro de 6 meses.

Dicho y hecho. Este mes de septiembre se formalizó el Acuerdo de Colaboración Empresaria con la aerolínea privada Southern Winds (SW) por la cual ésta incorpora a los trabajadores de LAFSA a cambio de un subsidio del Estado de ¡$ 6,2 millones al mes! Con ello, el Estado le financia el combustible de la flota y el salario de los trabajadores absorbidos. Por su parte SW se compromete a incorporar 10 aviones nuevos en 6 meses. Lo más lamentable de esto es que el gremio aeronáutico, dirigido por Ariel Basteiro, le dio su apoyo a este acuerdo. No es muy difícil adivinar qué empresa será la que adquirirá LAFSA dentro de 6 meses.

Vemos aquí el papel que Kirchner, defensor del capitalismo "nacional", asigna a la empresa pública y al papel que el Estado debe jugar en la economía capitalista: absorber los costos y pérdidas de las compañías privadas (como el caso de LAPA y DINAR), reflotarlas con dinero de los trabajadores (ahora con el nombre de LAFSA) para luego revenderla a bajo precio a una nueva empresa privada (entiéndase SW), todo ello acompañado de generosos subsidios estatales (léanse $ 6,2 millones al mes).

Por la estatización de LAFSA y Aerolíneas Argentinas

Es comprensible que los trabajadores de LAFSA, aconsejados por los dirigentes del gremio de aeronáuticos, hayan aceptado esta situación ante la falta de otra alternativa y por miedo a perder el empleo, pero nadie se puede engañar con las consecuencias de la venta de LAFSA a una compañía como SW que fue creada con el único objetivo (igual que LAPA y DINAR) de dar beneficios suculentos a sus dueños: pérdida de derechos laborales, congelamiento salarial, reducción de personal, etc.

Desde El Militante nos posicionamos en contra de estos acuerdos suscritos por el gobierno y emplazamos a los dirigentes sindicales a que manifiesten su oposición a los mismos y a que extiendan sus reclamos, no sólo a una estatización genuina de LAFSA bajo el control de los trabajadores, sino también a la reestatización de Aerolíneas Argentinas, una de las principales privatizaciones fraudulentas de la época menemista y principal empresa aeronáutica del país.