Construir el PSUV con un programa auténticamente socialista que expropie a los capitalistas y erradique el burocratismo

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Durante el fin de semana del 22, 23 y 24 de Febrero se celebró en Puerto La Cruz (Estado Anzoátegui) la quinta asamblea de delegados del Congreso Fundacional del PSUV. Publicamos el volante con el análisis y propuestas que los marxistas del PSUV, que difundimos el periódico «El Militante», presentamos ante este Congreso.
PROPUESTA DE LOS MARXISTAS DEL PSUV ANTE SU CONGRESO FUNDACIONAL

El Presidente Chávez planteaba en el Aló Presidente del pasado 17 de Febrero que la tarea central del PSUV debe ser defender y profundizar la revolución, salir a la calle y ponerse al frente de la lucha contra el desabastecimiento, el saboteo económico, la corrupción, el burocratismo y todos los demás males que nos aquejan. Esto es 100% correcto. Nuestro Congreso se está celebrando en un momento decisivo. Tras el resultado del referéndum de la reforma constitucional el imperialismo y los capitalistas venezolanos están intensificando su estrategia de acoso y saboteo contra la revolución: desabastecimiento, incremento de precios, intensificación de la campaña nacional e internacional de calumnias contra el Presidente Chávez, ataques utilizando a la oligarquía colombiana, la denuncia de la Exxon…Su objetivo es minar el apoyo social a la revolución. Al mismo tiempo que se apoyan en la quinta columna burocrática para frenar hoy la revolución se preparan para intentar mañana acabar con el proceso revolucionario y salir de Chávez.

Construir el PSUV para defender y completar la revolución en el socialismo, expropiando a los capitalistas y sustituyendo al Estado burgués por un Estado revolucionario

Sin embargo, el que no hayan podido lanzarse de frente para intentar tumbar al gobierno sino que tengan que recurrir a esta táctica de desgaste se debe a que saben que su victoria fue pírrica y que la correlación de fuerzas entre las clases en la calle sigue siendo favorable a la revolución.

La causa fundamental de la derrota del referéndum fue el cansancio de sectores de las masas al no ver medidas decisivas contra el desabastecimiento, el saboteo, el burocratismo o la corrupción y sentir que, tras casi diez años de revolución, –aunque ha habido avances importantísimos como las Misiones, el incremento de los gastos sociales, etc- lacras como la pobreza, el déficit habitacional, la economía informal, el empleo precario o la inseguridad siguen sin ser erradicadas. Sólo sobre esa base la campaña de la contrarrevolución, combinada con el saboteo interno de la quinta columna, pudieron impedir la aprobación de la reforma. Pero que nadie se engañe: el ambiente entre las masas, y más aún entre los activistas y militantes del PSUV, no es de bajar la cabeza sino de rabia e indignación contra el saboteo capitalista y burocrático y ganas de luchar con más fuerza si cabe para llevar la revolución hasta el final y acabar con el capitalismo en Venezuela. Pese a lo que plantean sectores reformistas y burocráticos no fue la falta de conciencia del pueblo lo que llevó a la derrota,sino el que se tomaran medidas decisivas contra los capitalistas y los burócratas.

El Presidente Chávez también planteó en su intervención ante los delegados del sábado 16 de febrero que la ideas de Bolívar y Marx estaban muy cercanas. Dijo que había un diálogo pendiente entre ambos. Desde las páginas de El Militante (Vocero marxista del PSUV) hemos venido defendiendo un planteamiento muy similar desde el inicio de la revolución bolivariana. Las propuestas bolivarianas de justicia social, unidad latinoamericana, soberanía, etc son imposibles de alcanzar en el marco del sistema capitalista. El saboeto econ{omico que están organizando los capitalistas es la mejor prueba de ello. Cuando El Libertador dijo “he arado en el mar”, expresaba de un modo intuitivo esta idea.

La revolución bolivariana, para poder cumplir todos sus objetivos, debe acabar con el capitalismo y construir el socialismo, tal y como ha planteado el propio Presidente en varias ocasiones. Esto en las condiciones actuales sólo puede lograrse aplicando un programa socialista que expropie a los capitalistas, arrebatándoles el poder económico y político que conservan y utilizan para atacar a la revolución. JUnto a ello resulta imprescindible desmantelar el actual estado (que en esencia sigue siendo burgués y está controlado por una burocracia que tiende a fusionar sus intereses con los de los capitalistas) y sustituirlo por un genuino estado revolucionario, basado en Consejos de Trabajadores, comunales, estudiantiles, formados por voceros elegibles y revocables en todo momento.

Por un programa marxista para el PSUV

Desde la Corriente marxista Revolucionaria agrupada entorno al periódico El Militante defendemos que este programa socialista contenga, entre otros, los siguiente puntos:

-Empleo, vivienda, salud y educación para todos y de calidad.
-¡Contra el desabastecimiento¡ Estatización de los principales grupos agroalimentarios (empezando por la Polar) bajo control obrero. Expropiación de todas las empresas que saboteen la economía.
-Los batallones del PSUV, junto a los sindicatos clasistas y revolucionarios, debemos impulsar asambleas de trabajadores para organizar en cada zona la toma de todas las empresas cerradas y abandonadas (como planteó en su día el presidente Chávez) y ponerlas a funcionar bajo control obrero. Debemos organizar también la toma de las empresas en crisis, infrautilizadas o que son empleadas para sabotear y demandar su estatización.
-Desarrollo de Consejos de Trabajadores formados por elegados elegibles y revocables en todo momento en todas las empresas (públicas y privadas) para implementar el control obrero. Esta es la única manera de impedir la especulación, saboteo y huelga de inversiones de los empresarios.
-Contra el déficit habitacional, ¡Expropiación de las grandes empresas constructoras y de los terratenientes del concreto¡ Plan masivo elaborado con la particpación de las comunidades y los trabajadores para eradicar en 4 años el déficit de viviendas existente.
-Contra el burocratismo y la corrupcción, elegibilidad y revocabilidad de todos los cargos públicos, y rotación en aquellas atreas que sea posible. Que el salario de los cargos públicos no supere el de un trabajador cualificado. Mantenimiento y extensión de conquistas revolucionarias como las Misiones y particpación de los trabajadores y beneficiarios en su gestión.
-Estatización de la banca, los monopolios (nacionales y extranjeros como SIDOR, Polar, etc) y la tierra bajo control obrero para poner los principales recursos del país en manos del conjunto de la sociedad y planificar la economía democráticamente.
-Profundizar la democratización de la FAN. Que la política revolucionaria entre en los cuarteles para impedir la entrada de ideas burguesas, d ederechas, en el ejército. Por la formación de comités revolucionarios de soldados en la FAN. Elección democrática de los oficiales desde la base y que estos sean elegibles y revocables en todo momento. Permitir a los soldados ser militantes del PSUV y formar sus batallones unidos a comunidades y trabajadores.

Si el gobierno aplicase estas medidas despertaría el entusiasmo de las masas, incluida la mayoría de quienes no acudieron a votar el 2 de diciembre, cansados de que lacras como el desabastecimeniento, la pobreza, inseguridad, burocratismo o corrupción sigan existiendo. También demostraría a los sectores menos concienciados e ideologizados que ellos salen ganando con el socialismo y los únicos que pierden es la minoría parásita de oligarcas que lleva siglos saqueando a nuestro pueblo.

¿Cómo lograr la unidad de los revolucionarios?

Una política y un programa correctos, que dén satisfacción a las aspiraciones de las masas, también es la mejor manera (la única efectiva, realmente) de forjar la unidad del partido y del conjunto del movimiento revolucionario. El factor fundamental que debilita la unidad revolucionaria es la actuación de la quinta columna burocrática y de los sectores reformistas, que no aplican las políticas que el pueblo necesita e intentan oponerse al intento de las bases de participar. En nada favorecen a la revolució y al PSUV los insultos y acusaciones públicas que dan armas a los enemigos de la revolución. Frente a eso, la unidad de los revolucionarios sólo se puede lograr con una política genuinamente socialista y revolucionaria, que erradique las lacras del capitalismo, y mediante el debate democrático de ideas en el seno del partido, garantizando que cada camarada o grupo de camaradas puede presentar sus propuestas y que son las bases en asamblea en los batallones o mediante sus voceros y delegados elegibles y revocables en el congreso las que toman todas las decisones.

La conformación del PSUV está suponiendo un acontecimiento histórico. Más de 5 millones de personas se inscribieron, y casi 2 millones han participado en los debates para elegir a los voceros, comisionados y delegados. Un proceso de participación y construcción de un partido de masas desde la base como éste no tiene precedentes en las últimas décadas y demuestra el enorme potencial revolucionario existente. Todos los que estamos participando en este proceso congresual, ya sea como aspírantes, comisionados, voceros o delegados vemos el clamor que existe en los batallones y las bases revolucionarias contra el capitalismo y la burocracia.

Los sectores burocráticos y reformistas que intentan frenar la revolución y desviar al PSUV de sus objetivos revolucionarios se están enfrentando al sentir mayoritario de los delegados, voceros, comisionados y aspirantes y militantes que deseamos que el PSUV se mantenga fiel a las propuestas realizadas por el Presidente Chávez cuando propuso su creación. Sólo un partido con un programa genuinamente socialista, anticapitalista y antiimperialista, una organización revolucionaria de clase, de los oprimidos, para luchar contra el enemigo de clase: los capitalistas y los imperialistas, democrática, sometida al control de las bases y que rompa totalmente con las prácticas burocráticas propias de los partidos burgueses que nos llevaron a la ruina bajo la IV República, puede garantizar el objetivo para el que nació el PSUV: una sociedad socialista, sin clases, ni opresión de ningún tipo. Una Venezuela socialista iluminaría con su ejemplo a toda América Latina y a todo el mundo. El socialismo, al final, debe triunfar a escala internacional.

Para hacer estas ideas, métodos y programa realidad dentro del PSUV es urgente que todos los que los defefendemos nos agrupemos para construir el Partido y luchar dentro de él por estas ideas. Para ello contacta con la Corriente marxista Revolucionaria. Lee y difunde "El Militante" (vocero marxista del PSUV) en tu batallón y circunscripción.