Capital Federal: Mauricio ajusta, los secundarios resisten

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Continúan las tomas en 11 colegios secundarios de la Capital. En tanto, el gobierno de Macri, luego de enviar a los establecimientos un comunicado con directivas persecutorias, se lanzó a negociar selectivamente con algunas escuelas, desconociendo el reclamo colectivo de alumnos, docentes y padres por la restitución de las becas denegadas a 30 mil alumnos

La lucha de los colegios secundarios de Buenos Aires, en reclamo por mayor presupuesto educativo, mejores condiciones edilicias y contra el recorte realizado por el Gobierno de la ciudad a los programas de inclusión – fundamentalmente por la reducción en un 50 % de las becas otorgadas a estudiantes en estado de vulnerabilidad social- prosigue.

Alumnos, madres, padres y docentes de una decena de escuelas acordaron profundizar las medidas de fuerza que se iniciaron el lunes y el martes, y rechazar enérgicamente el accionar de la gestión “PRO” de Mauricio Macri. El gobierno porteño insiste en deslegitimar la lucha, descalificando –en la voz del ministro de educación Mariano Narodowski- a los participantes de la misma, instando a directivos a perseguir a los alumnos que se encuentran llevando a cabo las tomas y, en insólita e incoherente medida, enviando a sus funcionarios a negociar en algunas escuelas escogidas selectivamente. Ayer miércoles por la noche, continuaban tomados 11 establecimientos: Normal Nº 5, Liceo Nº 3, Julio Cortázar, Mariano Acosta, Cerámicas Uno, Mariano Moreno, María Claudia Falcone, Nicolás Avellaneda, Belgrano, Fernando Fader y Roca.

El martes, el Ministerio de educación de la Ciudad de Buenos Aires envió un comunicado a los directivos de Media, Técnica, Artística y Formación Docente en el que se insta a las autoridades a suspender las clases en las escuelas ocupadas y a tomar una serie de medidas al respecto. El mismo señala que se deben confeccionar actas en las que conste “el estado en que se deja el edificio escolar al momento de la toma/ocupación y, si es posible, los nombres de las personas que ocupan el establecimiento”. A su vez, sostiene que los docentes “deben” comunicarse con los padres de los alumnos “a fin de solicitar el retiro de los menores en forma inmediata del establecimiento” y llama al personal a “no permanecer en el establecimiento fuera de su horario laboral”. En una asamblea realizada ayer miércoles por la mañana en el Colegio Mariano Acosta, con la presencia de alumnos y padres de varios colegios, se resolvió condenar el comunicado, por considerarlo persecutorio y coercitivo.

Por su lado, el ministro Nadorowski, en diversas declaraciones a radios y canales de tv, descalificó duramente las medidas, acusando a los estudiantes de “peaje ideológico”, hablando de “inmadurez juvenil” y sosteniendo que “tomar una escuela no es un chiste, no es un pijama party”. El funcionario macrista adujo que la reducción de las becas a la mitad obedece a que el sistema anterior era “una cosa muy desordenada, muy clientelar". Sin embargo, ayer miércoles, 3 colegios que se encontraban tomados –El Normal 1, el Esnaola y el Falcone- recibieron visitas de funcionarios porteños, enviados a negociar el otorgamiento de las becas a cambio del levantamiento de las tomas.

Esta noche, en comunicación telefónica con Red Eco, representantes de padres y madres del colegio Mariano Acosta, cuestionaron duramente el accionar del gobierno de Macri, caracterizándolo de “cohercitivo y denigrante”, sosteniendo que estas negociaciones se contradicen con la condena del gobierno a las tomas y a los estudiantes que las llevan a cabo, y que se ha elegido negociar “selectivamente” con algunas escuelas (excluyendo a aquellas a las que asisten los estudiantes de menos recursos), forzando a los alumnos a aceptar el acuerdo con funcionarios de segundo rango, y negando el reclamo legítimo y colectivo de los alumnos de las escuelas, que han recibido un apoyo fundamental de padres, madres y docentes. Mientras que los estudiantes del Normal 1y el Esnaola acordaron levantar las tomas a cambio de la restitución de las becas, los estudiantes del Maria Claudia Falcone rechazaron la negociación, en solidaridad con los alumnos del resto de los colegios.

Por su parte, el Centro de Estudiantes y la Asamblea de Profesores del “Nicolás Avellaneda” difundieron un comunicado en el que anuncian una “Maratón de 24 hs de clases en defensa de la educación pública”, iniciada ayer miércoles por la mañana. Además, afirman que “nunca se interrumpió el dictado de las clases”, lo cual contradice la directiva enviada por el gobierno, que sostiene que “la toma de un edificio escolar supone el cese inmediato de toda la actividad educativa”.

Alumnos, padres y docentes de los colegios convocan a la movilización a la Jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que se llevará a cabo el viernes a las 12.30 del mediodía. Además de la restitución de las casi 30.000 becas denegadas, el reclamo es contra el ataque sistemático del gobierno de Macri a la educación pública, la falta de presupuesto, las precarias condiciones edilicias en que se encuentran cientos de colegios en la ciudad, y las políticas de desidia y persecución de una gestión cuyo accionar parece más cercano al gerenciamiento de una empresa, que al sostenimiento de un sistema educativo que debe tender a incluir –y no a excluir cada vez más- a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Los Bachilleratos populares y los Docentes de la ciudad también se movilizan

La Coordinadora de Bachilleratos Populares denunció la “Judicialización de la lucha por la construcción de una educación pública y popular”. La misma sostiene que la justicia porteña, con la complicidad del Ministerio de Educación de Nación, “avanza judicializando los justos reclamos de las organizaciones sociales, de los docentes y estudiantes de 17 bachilleratos, que ejercemos nuestro derecho a peticionar”. La Coordinadora denuncia “la actitud del Ministerio de Educación de Nación de entregar los nombres de nuestros compañeros y compañeras a la justicia, contradice el discurso oficial sobre derechos humanos, aunque es coherente con la política de criminalizar a las organizaciones del campo popular que no se integran al gobierno nacional”.

Por su parte, el plenario de delegados de UTE, que se reunió el lunes 25, anunció la continuación del plan de lucha, con una serie de medidas escalonadas, en reclamo de mejores condiciones salariales, y en apoyo de la lucha de los estudiantes de los colegios secundarios por la restitución de las becas denegadas sistemáticamente por el gobierno de Macri.