3 de Junio: Elecciones en Capital Federal

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Nadie habló de pasar a planta permanente a los miles de trabajadores contratados y en situación de precariedad del gobierno de la Ciudad, ni de resolver la dramática falta de vivienda o de encontrar una solución al problema de las «villa miseria»;o cómo terminar con los talleres clandestinos donde se hacinan miles de trabajadores inmigrantes y mal pagos; cómo desarrollar la anticuada infraestructura de transporte (subtes, trenes, colectivos, etc), cómo duplicar y mejorar la atención sanitaria y ea y educativa, o cómo solucionar definitivamente el problema de la inundación de importantes zonas la ciudad cuando llueve; por poner algunos ejemplos que «endulzan» la vida diaria de cientos de miles de trabajadores porteños y del Gran Buenos Aires.

Ni Macri, Ni Telerman ni Filmus son la alternativa de los trabajadores

Las elecciones del próximo 3 de junio para elegir Intendente y legisladores en la Capital Federal pasarán a la historia como las más insípidas de la historia.
En boca de Macri, Telerman o Filmus no se escuchó ni una sola idea o propuesta que conectara con las necesidades y preocupaciones de los trabajadores porteños, con la excepción de la manoseada cuestión de la "inseguridad" y la necesidad de una policía propia; que sólo busca captar el voto de la pequeñaburguesía asustada para dar una falsa sensación de seguridad sin resolver el problema de fondo, pero que reforzaría la represión de la protesta social.
Nadie habló de pasar a planta permanente a los miles de trabajadores contratados y en situación de precariedad del gobierno de la Ciudad, ni de resolver la dramática falta de vivienda así como de encontrar una solución al problema de las "villa miseria"; o cómo terminar con los cientos de talleres clandestinos donde se hacinan miles de trabajadores inmigrantes y mal pagos; cómo desarrollar la anticuada infraestructura de transporte (red de subtes, trenes, colectivos, etc), cómo duplicar y mejorar la atención sanitaria y educativa, o cómo solucionar definitivamente el problema de la inundación de importantes zonas la ciudad cuando llueve; por poner sólo algunos ejemplos que "endulzan" la vida diaria de cientos de miles de trabajadores porteños y del Gran Buenos Aires.
Es evidente que la derecha, representada por Macri, suscita un rechazo visceral en la mayoría de los trabajadores y también en sectores significativos de clase media; por lo que aunque es probable que Macri gane la primera vuelta con total seguridad perderá el "ballottage", lo cual revela un alto grado de madurez política de los trabajadores porteños.
Lamentablemente, la ausencia de una alternativa de izquierda fuerte y unificada permite un espacio para que la demagogia del "progresismo" explote políticamente las necesidades populares. Y es lógico que Telerman y Filmus intenten explotar para sí la desconfianza que despierta Macri en los trabajadores y sectores de clase media.
Telerman juega a todas las bandas. Ha incluido dentro de su candidatura a derechistas de la Ucedé, a la UCR, al ARI de Carrió, y sectores del PJ, acordando prebendas y puestos bien remunerados para todos ellos. Es lamentable y vergonzoso que, gente procedente de la izquierda como Gabriela Cerruti, Tumini de Patria Libre, Hebe de Bonafini y algunos referentes de la cooperativa de trabajadores Hotel Bauen, den igualmente su apoyo a Telerman a cambio de cargos, promesas legales o intereses materiales.
Filmus representa la correa de transmisión del kirchnerismo en la Ciudad y aunque intenta deslindar con la derecha de Macri y la falta de escrúpulos de Telerman, tampoco ofrece ninguna alternativa política sustancialmente diferente.
Una política que se plantee resolver seriamente los problemas de la Ciudad desde el punto de vista de los intereses de las familias obreras debe implicar un aumento del presupuesto para el gasto social y las infraestructuras que se necesitan, el aumento de los impuestos a los ricos, la municipalización del suelo urbano para construir viviendas sociales baratas, la reestatización del subte y los trenes bajo control de los trabajadores y usuarios para ofrecer un servicio digno, el desmantelamiento de los talleres clandestinos, el control obrero en las empresas para terminar con el trabajo en negro, el pase a planta permanente de todos los trabajadores municipales. Pero esta política debe estar vinculada a un gobierno de los trabajadores, en la Ciudad y en la Nación, para avanzar hacia el control de las palancas fundamentales de la economía, como la nacionalización de los bancos y monopolios, sin indemnización y bajo control obrero que permitan obtener los recursos para resolver todos estos problemas.