Venezuela: ¿Cómo defendernos de las bandas fascistas de oposición?

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La movilización de los jóvenes universitarios está siendo el ariete de la contrarrevolución. Son una pequeña minoría que no agrupa más de 30.000 ó 40.000 estudiantes en todo el país. La revolución puede derrotarlos, desmoralizar su movimiento con lacondición de que no se les deje la calle libre. El asalto a la escuela de trabajo social de la UCV tras la marcha de oposición el pasado 7 de noviembre donde varios jóvenes revolucionarios fueron heridos de bala es un primer aviso de que puede suceder sir si no se pone freno a estos grupos.

Es necesaria la organización de comites de autodefensa junto a las comunidades y los trabajadores

La victoria del 3 de diciembre supuso un nuevo golpe para el imperialismo y la burguesía Venezolana, la derrota que sufrieron a manos del movimiento revolucionario fue abrumadora y lo que muestra es la enormemente favorable correlación de fuerzas a favor del movimiento revolucionario y cómo su base social esta desmoralizada y en retirada. Los más de 7 millones de votos que consiguió el presidente Chávez muestran como el apoyo a la revolución se ha duplicado desde 1998 en número de votos. Tras las sucesivas derrotas de la contrarrevolución (Referéndum revocatorio, elecciones asamblea nacional, Presidenciales del 3 de diciembre,…) su base social esta desmoralizada y tienen enorme problemas para poder movilizarla. Las últimas marchas de la oposición son ridículas si se las compara con las marchas revolucionarias. La fuerza de la revolución se ve en la cantidad de personas que pueden movilizar en la calle frente a los escuálidos

Sin embargo durante una revolución diferentes sectores de las masas , entran en lucha en momentos diferentes, y sacan conclusiones políticas a velocidades diferentes unos que estuvieron en vanguardia de la lucha se cansan , desmoralizan y dejan el paso a otras fuerzas mas frescas que se transforman en el sector mas activo y militante. Esto, que es una ley general en toda revolución , es cierto no tan sólo para las masas revolucionarias , si no también para el sector minoritario de la población que se agrupa bajo la bandera de la contrarrevolución.

Esto es lo que hemos visto este año con el movimiento estudiantil de las universidades privadas que esta compuesto fundamentalmente de jóvenes de la burguesía y de la pequeña burguesía y del lumpen que se ha acercado a ellos a ver si saca tajada.

La no renovación de RCTV despertó a este sector de la población a la vida política bajo las banderas de la contrarrevolución. Bajo la consignas de libertad de expresión y no a al cierre se manifiesta la inquietud de los hijos de la burguesía y de los hijos de la legión de cuadros medios de la administración de la industria y el estado respecto a su futuro y a su papel en el país. Históricamente este es el sector que ha estado al frente del país. Los estudiantes que salían de la metropolitana, la UCAB , la UCV eran los llamados a dirigir el estado y los negocios del país. Eran la espina dorsal del régimen de la IV república. Por eso se explica el carácter especialmente reaccionario de las universidades Venezolanas. La universidad era, y desafortunadamente sigue siendo, la escuela de formación de cuadros de la oligarquía. Precisamente por ello fue y es uno de los baluartes de la reacción en Venezuela. La revolución no resolvió este problema, los sectores reformistas dentro del gobierno prefirieron no enfrentarse a la reacción en las universidades. Y en su seno los reaccionarios han ido educando toda una camada de jóvenes burgueses y pequeño burgueses reaccionarios, cuya amalgama es el odio a la revolución y a Chávez. Sobre todo es la protesta de la juventud burguesa que ve que se el escapa su dominio sobre el país, el seguir siendo ministros, funcionarios o directores de empresa. Ese es el contenido que toma en sus labios cuando dicen que se les está arrebatando “su venezuela” y “su libertad”

Esta situación no puede permitirse por más tiempo. No se puede permitir que sigan existiendo estos nidos de contrarrevolucionarios que, como se ha mostrado este año, son una amenaza para la revolución. En primer lugar, hay que acabar con la exclusividad de estas universidades y que sean de acceso para el pueblo y no un puñado de niños ricos, aprobar una ley de reforma universitaria que termine con las universidades privadas y las haga públicas, democratice su organización y las abra al pueblo.

Evidentemente los escuálidos tanto dentro cómo fuera de la universidad se ha refugiado en la cuestión de la autonomía universitaria. Los rectores se acogen a la cuestión de la autonomía que es una consigna reaccionaria. Cuando la oligarquía de la IV republica vio peligrar su dominación y veía amenazada sus posiciones no dudo en violar la autonomía universitaria tantas veces como fue necesario. La consigna de autonomía universitaria en boca de los escuálidos significa: “no permitiremos que la revolución entre en la universidad, debe seguir siendo nuestro feudo”. Por ello hay que terminar con esa cantera de reaccionarios cuanto antes abriéndola al pueblo. Esta situación no se puede demorar más.

La movilización de los jóvenes universitarios está siendo el ariete de la contrarrevolución. Son una pequeña minoría que no agrupa más de 30.000 o 40.000 estudiantes en todo el país. La revolución puede derrotarlos, desmoralizar su movimiento con la condición de que no se les deje la calle libre. Si se deja que crezcan, que se confíen y se crean los dueños de la calle, se volverán más audaces y pasaran de manifestarse pacíficamente a organizar grupos fascistas para atacar a los revolucionarios, en primer lugar a los jóvenes. El asalto a la escuela de trabajo social de la UCV tras la marcha de oposición el pasado 7 de noviembre donde varios jóvenes revolucionarios fueron heridos de bala es un primer aviso de que puede suceder si no se pone freno a estos grupos. El ataque al centro de estudiantes de la Escuela de Derecho de la UCV y el brutal ataque contra el hijo del periodista y diputado bolivariano “Fraso” son otros tantos ejemplos de la dinámica que puede crearse si no se actúa rápida y decididamente mediante la organización y acción revolucionaria de las masas.

¡¡Basta de impunidad¡¡

Todos sabemos quienes son los que están al frente de estas marchas y quienes atacaron a la policía metropolitana frente al CNE , quienes destrozaron el mobiliario urbano. Sin embargo el gobierno revolucionario no esta tomando medidas contra estos individuos. En cualquier otro país del mundo ya habría varios detenidos y estarían ya en manos de la fiscalia. Los estudiantes derechistas gozan de total impunidad. Hay que acabar con esta situación. No podemos esperar a que haya más muertos del lado del pueblo revolucionario. Esta claro que la oposición y el imperialismo trata de hacer aparecer al gobierno como un gobierno represor y busca muertos y detenidos desesperadamente.

Sin embargo a la oposición le da lo mismo si los muertos son Chavistas o Escuálidos. Como hicieron el 11 de abril de 2002, masacraran a nuestra gente y después cínicamente culpabilizaran a Chávez. Esa era la matriz de opinión que la oposición trataba de dar tras los acontecimientos del 7 de noviembre en la UCV: que Chávez y los Chavistas eran los culpables por la violencia cuando todos los heridos de bala fueron Chavistas. El gobierno revolucionario debe poner en prisión a todos los culpables tanto materiales como intelectuales de esta escalada fascista.

El asalto a la escuela de trabajo social una advertencia al movimiento revolucionario.

El problema central del asalto y quema de la escuela de trabajo social de la UCV es que los reaccionarios estaban envalentonados después de dos semanas de movilizaciones en la calle sin que hubiera ninguna movilización de los estudiantes bolivarianos junto al pueblo. Por eso cada vez se crecieron más y se fueron haciendo más audaces hasta que pasaron a la acción actuando como grupos fascistas.

Es cierto que los revolucionarios somos mayoría, pero si esa mayoría no actúa contra la minoría esta puede llegar a dominar. En ninguna revolución las fuerzas contrarrevolucionarias fueron mayoritarias. En Chile, la derecha era una minoría dentro del país. Pero estaba bien organizada, sabia que tenia que aplastar por cualquier medio a la izquierda y a las masas revolucionarias. Y frente a la pasividad de la izquierda, una minoría armada dio un golpe de estado que domino a una mayoría aplastante pero desarmada. Por cierto, en Chile la contrarrevolución también utilizó como peones en su plan golpista a los estudiantes contrarrevolucionarios procedentes de la burguesía, la pequeña-burguesía y sectores lúmpenes. En la Italia de los primeros años 20 durante la revolución, los grupos fascistas eran minúsculos y agrupaban a una minoría. La gran mayoría de las masas apoyaba a los dirigentes socialistas. Los pequeños grupos fascistas empezaron a atacar las sedes y a los dirigentes revolucionarios. Los dirigentes del Partido socialistas hacían llamados a que la policía defendiera a sus militantes y condenaban verbalmente a los fascistas. También convocaban grandes marchas en repulsa, sin embargo los fascistas seguían quemando locales y matando e intimidando, nadie les oponía ninguna resistencia física. Los pequeños grupos fascistas se crecen en la impunidad. Y si no se les para en la calle al final como paso en Italia con la llegada del fascista Musolini al poder pueden ser una amenaza mortal para el movimiento revolucionario.

¿Cómo combatir a los estudiantes contrarrevolucionarios?

1) En primer lugar no hay que dejarles la calle libre. Cada movilización de los estudiantes reaccionarios debe estar acompañada a la misma hora y el mismo día de una marcha de nosotros, los estudiantes revolucionarios. Los estudiantes de oposición tienen que ver con sus propios ojos en la calle que somos más y que estamos más organizados. Y desmontar la matriz mediática de que “los estudiantes” están contra Chávez saliendo a la calle. Eso les va a desmoralizar rápidamente.

2) En segundo lugar hay que defenderse de la violencia de los grupos fascistas. Los rectores de las universidades no dejan pasar a la policía para impedir que las bandas fascistas nos agredan. Sin embargo permiten el paso de grupos fascistas. Hay que formar comités de autodefensa revolucionaria en las universidades para defenderse de los asaltos fascistas y que lo sucedido el 7 de noviembre no se vuelva a dar.

3) En estos comités, además de estudiantes revolucionarios, deben participar los empleados y obreros de la universidad y los profesores que apoyan el proceso revolucionario. Estos comités también deberían estar coordinados con la reserva. Estos comités deben estar vinculados además al resto del movimiento revolucionario y en particular a la clase obrera.

4)Frente a la amenaza armada de los fascistas en estos comités de defensa en los centros de estudio y universidades, ligados a los “bataso”, batallones del PSUV, y al conjunto del movimiento revolucionario, el pueblo , los trabajadores y los jóvenes debemos aprender el manejo de las armas y ser una fuerza disuasoria frente a cualquier amenaza armada.

5) Lo que muestra los asaltos de los últimos días es que todavía no hay una organización nacional que sea capaz de agrupar y dirigir a los estudiantes revolucionarios, que organice a la juventud en la lucha por el socialismo y contra la reacción. Por ello es necesario que los jóvenes revolucionarios nos organicemos dentro del PSUV para implementar su organización juvenil (las juventudes del PSUV) que permita unificar las luchas dispersas de los diferentes grupos juveniles que hay en las universidades y en el movimiento juvenil revolucionario en toda Venezuela. Hay que unificar la lucha de la juventud en una sola organización que nos permita coordinar nuestros esfuerzos frente al imperialismo y el capitalismo y nos permita avanzar en la lucha por el socialismo en Venezuela. Los jóvenes de la Corriente Marxista Revolucionaria hacen una llamado a todos los jóvenes revolucionarios a unirse a nosotros en esa tarea.

¡¡Por la conformación de la organización juvenil del PSUV¡¡