¡Todo el apoyo a los petroleros de Las Heras!

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Desde la Corriente Socialista El Militante declaramos nuestra total solidaridad con los compañeros petroleros y depositamos toda la responsabilidad por lo ocurrido en las fuerzas de represión, el gobierno provincial de Santa Cruz, la petrolera Repsol (dueña de los yacimientos petrolíferos de la zona), la jueza que ordenó la detención contra un dirigente obrero luchador, y los dirigentes burocráticos del sindicato petrolero de Santa Cruz, que no sólo abandonaron a sus bases en la lucha sino que se coae coaligaron contra la misma con la patronal y el gobierno provincial.

Extender la huelga petrolera a nivel nacional

La heroica huelga de más de dos semanas de los trabajadores petroleros de Las Heras y Pico Truncado (Santa Cruz) alcanzó un punto crítico en la madrugada del día de ayer con la pueblada que protagonizaron más de 1000 trabajadores contra la Alcaidía de Las Heras donde permanecía detenido uno de los dirigentes de la lucha, Mario Navarro. Ante la demanda de sus compañeros exigiendo su puesta en libertad, la policía respondió con una brutal represión de botes de humo y balas de goma, que dejó decenas de trabajadores heridos y contusionados. En el tumulto falleció el policía Jorge Sayago.

Ahora se desató una cacería desde los gobiernos nacional y provincial, y desde los medios de comunicación burgueses para criminalizar a los trabajadores petroleros y al pueblo de Las Heras. Desde la Corriente Socialista El Militante declaramos nuestra total solidaridad con los compañeros petroleros y depositamos toda la responsabilidad por lo ocurrido en las fuerzas de represión, el gobierno provincial de Santa Cruz, la petrolera Repsol (dueña de los yacimientos petrolíferos de la zona), la jueza que ordenó la detención contra un dirigente obrero luchador, y los dirigentes burocráticos del sindicato petrolero de Santa Cruz, que no sólo abandonaron a sus bases en la lucha sino que se coaligaron contra la misma con la patronal y el gobierno provincial.

Así mismo, rechazamos la campaña de mentiras y difamaciones contra la izquierda, y particularmente contra los compañeros del Polo Obrero y del Partido Obrero en Santa Cruz, en lo que supone un nuevo intento del gobierno de criminalizar a quienes nos oponemos a la explotación capitalista y ponemos el hombro junto a los trabajadores que luchan contra las patronales y las traiciones de burócratas sindicales que transan con las mismas.

Desde la Corriente Socialista El Militante apoyamos las demandas de los trabajadores por: la elevación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, que se come un sueldo al año; la incorporación al convenio petrolero de los trabajadores del yacimiento encolumnados en el convenio de la Construcción, con menor salario y peores condiciones de trabajo; por una jubilación especial con 25 años de aportes sin límite de edad y con el 82% móvil, y la garantía de que no haya sanciones o descuentos por la huelga, entre otras.

Los trabajadores petroleros y desocupados de Santa Cruz han protagonizado enormes luchas en los últimos dos años. Invariablemente, la respuesta de las patronales, de la policía y del gobierno provincial fue la represión más feroz, particularmente contra los desocupados que exigían un puesto de trabajo, con métodos propios de la dictadura: entrada a domicilios, palizas y torturas, secuestros, encarcelamientos arbitrarios. En una ocasión una compañera embarazada perdió a su bebé después de la golpiza sufrida a manos de la policía. Lamentablemente, esta represión cotidiana no encuentra ni encontró ningún espacio en las columnas de la prensa burguesa. En este sentido, nos hacemos eco de las denuncias de los trabajadores sobre la posible participación de provocadores pagos de la patronal y de la burocracia sindical en el actual conflicto gremial.

Ahora, el gobierno nacional envió cientos de efectivos de la Gendarmería para desalojar los cortes de ruta. Pese a la amenaza represiva, la huelga continúa y los cortes se mantienen. Pese a las mentiras de los periodistas burgueses y del gobernador Azevedo estos cortes, que se mantuvieron en las dos semanas del conflicto, no afectan a las personas individuales sino exclusivamente a la entrada a los yacimientos y a los vehículos de la empresa Repsol.

De manera cobarde, la dirección del sindicato petrolero de Santa Cruz y del sindicato nacional se alineó con el gobierno y la patronal. Es por eso, que los trabajadores petroleros, los delegados y comisiones internas de las diferentes empresas petroleras deben convocar asambleas en sus zonas para votar mociones de apoyo a los petroleros de Las Heras, contra la represión policial y patronal, y que el sindicato petrolero convoque una huelga nacional por tiempo indeterminado asumiendo como propios los reclamos de los petroleros de Santa Cruz; y allá donde haya la fuerza suficiente imponer el paro en solidaridad con sus compañeros de la Patagonia.

Esta lucha va más allá de los trabajadores petroleros. No es una casualidad que uno de los principales voceros de la burguesía argentina, el diario Clarín, titulara su tapa de hoy de la siguiente manera: “Violento reclamo salarial: un muerto”. Con esto pretenden criminalizar la protesta salarial que es lo que está detrás de la preocupación de las patronales y el gobierno. Saben que a partir de marzo se viene la discusión de las paritarias en la mayor parte de los sectores y buscan dar un escarmiento ejemplar a los petroleros de Santa Cruz que sirva de lección al conjunto de la clase obrera argentina para paralizar las luchas que se avecinan por un salario y un empleo digno.

Mientras que las patronales se llenan los bolsillos con la explotación de los trabajadores y la dilapidación de los recursos naturales y la riqueza nacional, mantienen al conjunto de los trabajadores con salarios en promedio por debajo de la línea de la pobreza, establecida en 843$. Es por eso, que debemos exigir a las direcciones sindicales de CGT y CTA, la unificación y coordinación de una lucha nacional por el salario con las demandas que insistentemente están haciendo suyas cientos de miles de trabajadores de nuestro país:

-Por un salario mínimo de 1.800 $ para todos
-Por la subida del mínimo imponible en el impuesto a las ganancias, que se come las mejoras salariales obtenidas en los últimos años junto con la suba inflacionaria de los precios de la canasta básica
-Por la jornada laboral máxima de 40 horas semanales
-Por la jubilación con el 82% mínimo, vital y móvil del salario, como un primer paso por la jubilación con el 100% del salario.
-Por el reparto del trabajo para terminar con la desocupación.
-Por la nacionalización sin indemnización de las petroleras, bajo control obrero, y de todas las empresas privatizadas durante el menemismo.
-No a la represión de la protesta social. Ningún despido ni detenido por hacer huelga, y anulación de todos los expedientes de procesamiento. Readmisión de todos los compañeros despedidos por conflictos laborales.

Hacemos, por último, un llamado al Movimiento Intersindical Clasista (MIC) recientemente formado, como agrupamiento de vanguardia de la clase obrera de nuestro país, para que tome en sus manos la pelea de los compañeros de Santa Cruz y de todos los trabajadores represaliados por conflictos laborales para desarrollar una campaña nacional de solidaridad que sirva para aglutinar en torno suya a todo el activismo obrero de nuestro país con el fin de ofrecer una alternativa a las actuales direcciones burocráticas de los sindicatos.