Santa Fe: una provincia en “crecimiento”

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Hace más de un año, se presentó en la justicia provincial un recurso de amparo por 17 casos de desnutrición infantil en la ciudad de Capitán Bermúdez –parte del Cordón Industrial de Gran Rosario-. La jueza Gladys López del Juzgado de Primera Instancia de San Lorenzo ordenó otorgar una dieta totalmente insuficiente y que no respetaba las recomendaciones nutricionales que el informe médico del servicio de pediatría del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, de Rosario, había señalado. Hace más de un año, se presentó en la justicia provincial un recurso de amparo por 17 casos de desnutrición infantil en la ciudad de Capitán Bermúdez –parte del Cordón Industrial de Gran Rosario-. La jueza Gladys López del Juzgado de Primera Instancia de San Lorenzo ordenó otorgar una dieta totalmente insuficiente y que no respetaba las recomendaciones nutricionales que el informe médico del servicio de pediatría del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, de Rosario, había señalado.

Ante esta situación el Sacerdote Salvador Yaco de la Parroquia Santa Catalina inicia un ayuno en repudio a la resolución de López que obvia incluir en la dieta carne de vaca, pollo, pescado y lácteos. «Los chicos se encuentran actualmente con un importante déficit de peso y talla y están con su problema momentáneamente controlado pero tienen déficit de vitaminas y minerales en su dieta y una talla menor que el promedio nacional, además tenemos un bebé con malnutrición fetal, baja talla y 20 % de peso, lo que está confirmado en el informe».

Confirmando sus dichos, Yaco agregó: «La Presidencia de la Nación a través del Área 8 realizó un censo donde detectó aproximadamente hasta un 40 % de chicos con problemas de desnutrición, anémicos y de bajo peso, en los barrios sobre todo de la zona norte de nuestra ciudad».

A partir del ayuno, la Municipalidad y la Provincia decidieron otorgar los alimentos necesarios para que se pusiera en funcionamiento un comedor comunitario que garantizara las raciones de comida a todos los integrantes del grupo familiar querellante.

El hambre en la provincia de Santa Fe y en Argentina desnuda un proyecto de país: consolidar un segmento social marginal a cualquier tipo de inserción social víctimas del deterioro de generación tras generación de su capacidad de aprendizaje, reflexión y crítica. Una nueva generación de niños físicamente débiles y con un bajo coeficiente intelectual. El hambre cría analfabetos funcionales a un sistema de opresión que no deja otra alternativa que la sumisión a las dádivas del Estado, el mismo Estado que los somete y sumerge a deshumanizarse, a engrosar las filas de los desocupados crónicos.

Se trata de luchar por comida con valores nutricionales acorde a las necesidades humanas y no acorde a las necesidades de mantener la tasa de ganancia de los capitalistas. Este reclamo elemental debemos acompañarlo con la exigencia de trabajo para todos con salarios equivalente a la canasta familiar, educación, salud y viviendas.