Otro mundo es posible… sólo con el socialismo.

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Declaración de la Tendencia Marxista Internacional con motivo del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes

La revolución venezolana es la vanguardia de la revolución mundial

Declaración de la Tendencia Marxista Internacional con motivo del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes

La revolución venezolana se ha convertido en un punto de referencia para todos los revolucionarios del mundo. La movilización masiva de los jóvenes y trabajadores venezolanos ha derrotado no una sino varias tentativas contrarrevolucionarias del imperialismo y los capitalistas. Tras la victoria en el referéndum celebrado hace un año esta disposición a llevar la revolución hasta el final se ha intensificado. Las expropiaciones de algunas empresas tomadas por los trabajadores (Inveval e Invepal) y el debate sobre la cogestión (que en algunos casos está desarrollando ya elementos de control obrero) han animado a la clase obrera a pasar al primer plano de la lucha con consignas y propuestas de clase cada vez más audaces.

El llamado del Presidente Chávez a construir el socialismo y abrir el debate sobre qué características concretas debe tener ese socialismo ha entusiasmado a todo el movimiento obrero y popular. Por primera vez en las últimas dos décadas, desde el colapso del estalinismo (que no era socialismo sino una degeneración burocrática), un líder popular de masas vuelve a hablar de socialismo y un pueblo entero se lanza a la tarea de intentar cambiar sus condiciones de vida y acabar con la explotación y la miseria capitalistas. Venezuela es en estos momentos el principal frente de batalla de la revolución mundial. La victoria de la revolución en Venezuela avanzando decididamente hacia el socialismo, es decir: expropiando a los capitalistas, los monopolios, la banca y los latifundios y poniéndolos bajo el control de los trabajadores para hacer posible la planificación democrática de la economía, representa la única solución a los problemas del pueblo trabajador venezolano y cambiaría de forma decisiva toda la situación mundial.

SOCIALISMO O BARBARIE

Durante las últimas dos décadas hemos asistido a una ofensiva política, económica e ideológica sin precedentes de los capitalistas a escala mundial contra las ideas del marxismo y el socialismo. El capitalismo ha sido presentado como el único modelo posible, e incluso muchos dirigentes reformistas del movimiento obrero y popular aceptaron esa idea como una verdad indiscutible. Los resultados de la prolongación de la vida de un sistema en decadencia como el capitalismo más allá de sus límites históricos amenazan con hundir a todo el planeta en la barbarie. El dilema planteado por la revolucionaria alemana Rosa Luxemburgo hace ya 100 años, “Socialismo o barbarie”, muestra nuevamente toda su verdad. 30.000 niños mueren de hambre cada día, 800 millones de seres humanos pasan hambre, las tres personas más ricas del planeta poseen más que el Producto Interior Bruto global de los 48 países más pobres.

Otro mito que, durante los últimos años, la burguesía ha intentado cultivar es el de un imperialismo estadounidense todopoderoso, invencible. Y, sin embargo, si analizamos lo que ocurre realmente en el mundo descubrimos la absoluta incapacidad del imperialismo, pese a su poder militar, para estabilizar su dominio económico, político y social y garantizar las condiciones necesarias para el mantenimiento y la reproducción de la explotación capitalista. Vemos un malestar social creciente, una profunda furia entre las masas (tanto en los países coloniales y semi-coloniales como en los capitalistas avanzados) que sólo busca un cauce para expresarse.

LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO CRECE EN TODO EL MUNDO

En Iraq, tras más de dos años de ocupación, la resistencia de masas de nuestros hermanos, los jóvenes, trabajadores y campesinos iraquíes, sigue impidiendo el éxito de los planes imperialistas. Más de dos años después de iniciada la guerra de ocupación no pueden extraer la cantidad petróleo que querían y el mensaje de fuerza que el imperialismo deseaba enviar a todos los pueblos y clases explotadas del planeta se ha convertido en su contrario. Ni siquiera en el pequeño y desestructurado Afganistán han conseguido los imperialistas un control real.

El principal resultado de los crímenes de Bush está siendo que el cuestionamiento al sistema capitalista y a la política asesina y genocida del imperialismo crece en todo el mundo y se extiende al mismo corazón de los Estados Unidos, donde la movilización y el rechazo de nuestros hermanos jóvenes, trabajadores y demás explotados estadounidenses a la camarilla ultrarreaccionaria de la Casa Blanca no cesa de crecer. En la propia Europa los jóvenes y trabajadores han protagonizado movilizaciones de masas y huelgas generales en prácticamente todos los países, tanto contra la guerra imperialista como contra las políticas de ataque implementadas por los capitalistas europeos, destacándose las que derribaron a uno de los más viles lacayos de Bush, Aznar, en España o las que se produjeron en Italia, Francia y Grecia. La victoria del NO a la reaccionaria y burguesa Constitución Europea en Francia y Holanda confirma que hay una resistencia creciente a los planes del capital.

Pero donde la movilización revolucionaria de las masas se ha convertido en una inspiración y un ejemplo para jóvenes y trabajadores de todo el mundo es sin duda en América Latina, y especialmente en Venezuela y Bolivia. Las masas explotadas se han puesto en pie desde el Río Grande hasta Tierra del Fuego, protagonizado luchas masivas e infligiendo fuertes derrotas al imperialismo. Las victorias en varios países latinoamericanos de opciones electorales identificadas por las masas como de izquierda expresan el deseo popular de cambiar la sociedad. En varios casos en los que estos dirigentes han defraudado la voluntad de los trabajadores y campesinos que los votaron no han tardado en desarrollarse fuertes protestas.

En México el desafuero que intentaba excluir a López Obrador de las elecciones ha sido derrotado por la movilización de las masas. En Argentina, Ecuador y particularmente en los recientes acontecimientos de Bolivia la clase obrera al frente de los explotados ha demostrado su fuerza imparable. Nada pudo el aparato represivo del estado contra la decisión de los mineros, el resto de la clase obrera y los campesinos de movilizarse exigiendo la nacionalización del gas y la dimisión de los distintos gobiernos que el imperialismo intenta utilizar para llevar adelante sus planes.

Los trabajadores bolivianos incluso llegaron a constituir cabildos abiertos y asambleas populares que representaban el embrión de un nuevo estado obrero, una nueva institucionalidad revolucionaria basada en asambleas de trabajadores y de los demás sectores populares en cada centro de trabajo, barrio o pueblo, que elijan y puedan revocar en todo momento comités de delegados que se reúnan en asamblea a nivel local y regional y a su vez elijan delegados también revocables en todo momento a una Asamblea Popular Nacional revolucionaria que tomase el poder, sustituyese al parlamento burgués corrupto y eligiese un gobierno obrero y campesino capaz de aplicar un programa socialista. Los sectores más resueltos de las masas incluso intuían la urgencia de llevar acabo cuanto antes esta tarea para impedir que los capitalistas encontrasen margen suficiente para intentar llevar adelante los engaños que hoy bajo el nuevo gobierno burgués preparan (Asamblea Constituyente, elecciones anticipadas, etc.)

¡POR UNA FEDERACIÓN SOCIALISTA DE REPUBLICAS LATINOAMERICANAS! ¡POR UNA FEDERACIÓN SOCIALISTA MUNDIAL!

Este mismo debate sobre cómo sustituir el estado burgués procedente de la IV república por un genuino estado revolucionario se da cada vez con más fuerza en Venezuela. Centenares de miles de jóvenes y trabajadores intentan impedir a través del desarrollo de los Círculos Bolivarianos primero y las UBES más recientemente, como de los Comités de Tierra, las asambleas populares y de ciudadanos, etc. que algunas medidas revolucionarias tomadas por Chávez y sobre todo su propio deseo de participar en la toma de todas las decisiones y la dirección del estado y la economía puedan ser frenadas y obstaculizadas por la burocracia y los capitalistas.

La burguesía venezolana y el imperialismo -tras su derrota de hace un año en el referéndum- intentan utilizar en estos momentos el enorme poder económico que todavía atesoran, y el hecho de que el viejo aparato estatal construido por ellos, si bien debilitado y hasta cierto punto en descomposición, no ha sido sustituido por un estado obrero basado en asambleas revolucionarias de los trabajadores y los sectores populares, para sabotear la economía y minar la base social de la revolución. Su objetivo es paralizar todas las iniciativas revolucionarias, provocar el caos económico y generar una desmoralización entre sectores de las masas que apoyan el proceso revolucionario -como hicieron en otras situaciones revolucionarias: Chile, Nicaragua,…- que les permita volver a pasar a la ofensiva cuanto antes y derrotar la revolución. Para ello intentan apoyarse en un sector importante de la burocracia estatal que no cree en el socialismo ni quiere que la revolución siga avanzando, tal y como ha planteado Chávez y desean las masas.

Frente a ese intento de frenar la revolución, cada vez son más los sectores revolucionarios de la clase obrera, la juventud y los sectores populares que intentan organizarse para luchar por el socialismo. Esto significa estatizar la banca, los monopolios y los latifundios bajo control obrero para iniciar la planificación socialista y democrática de la economía y construir un estado revolucionario basado en representantes elegibles y revocables por parte de asambleas de los trabajadores en todos los centros de trabajo, de los sectores populares en los barrios, etc.

El avance de Venezuela hacia la instauración de una democracia obrera que iniciase la construcción del socialismo en primer lugar rompería el aislamiento de Cuba y se convertiría en un ejemplo y un estímulo para la revolución cubana. Una victoria revolucionaria tan cercana, además de extenderse inevitablemente a otros países latinoamericanos, serviría para avanzar hacia una mayor integración de ambas economías y combatir mejor el bloqueo imperialista contra Cuba y los planes de la burguesía para intentar introducir paulatinamente el capitalismo en la isla. Pero además revitalizaría, extendería y profundizaría la participación de las masas cubanas en defensa de la revolución y en todas las instituciones estatales.

Una Federación socialista de Cuba y Venezuela sería el primer paso hacia una Federación Socialista de los Pueblos latinoamericanos y despertaría apoyo y entusiasmo entre los jóvenes y trabajadores de todo el mundo. No sólo aceleraría el ascenso de la movilización revolucionaria de las masas que vemos en América Latina sino que se convertiría en un punto de referencia mundial.

Lo único que falta en Venezuela, en Bolivia y en otros muchos países para que los anhelos revolucionarios de las masas se hagan realidad es que los principales activistas obreros, estudiantiles y campesinos revolucionarios, que compartimos muchas de estas ideas, nos agrupemos en una misma organización revolucionaria armada con un programa socialista y con los métodos del marxismo. Esta es la tarea central hoy, en realidad, en todos los países.

La crisis del capitalismo, a un ritmo u otro, está generando las condiciones para explosiones de masas y movimientos revolucionarios en todos los países. Hoy más que nunca es imprescindible que los marxistas revolucionarios nos organicemos en una misma corriente marxista internacional para luchar por el genuino socialismo. Esta es la tarea que desde el Tendencia Marxista Internacional fundada por los teóricos marxistas Ted Grant y Alan Woods proponemos.

UNETE EN LA LUCHA

En estos momentos agrupamos a marxistas de los cinco continentes y estamos presentes en aproximadamente 30 países. En Venezuela somos la Corriente Marxista Revolucionaria, que edita el periódico El Topo Obrero y ha jugado un muy destacado papel en la lucha que condujo a la expropiación de Venepal y CNV. Recientemente, junto a diferentes colectivos juveniles revolucionarios, lanzamos la Juventud Socialista Revolucionaria (JSR) y nuestros camaradas sindicalistas participan dentro del ala clasista y revolucionaria de la UNT desarrollando la Tendencia de Izquierda Sindical por el Socialismo (TIS). En México nuestros camaradas de Militante han jugado un papel fundamental en distintas luchas obreras (Locatel y otras) y estudiantiles, como la histórica huelga de la UNAM. Dirigen el Comité en Defensa de la Educación Pública (CEDEP) e impulsan el ala marxista del PRD. En Argentina y Perú los camaradas de El Militante y la Fuerza de Izquierda Socialista (FIS) luchan por un Frente unitario de las organizaciones revolucionarias de izquierda que rompa con el sectarismo y sirva para luchar por el socialismo.

En Pakistán, los camaradas marxistas de The Struggle dirigen la izquierda marxista del Partido del Pueblo y los principales sindicatos clasistas del país y nuestro camarada, el parlamentario marxista Manzoor Ahmed, es uno de los principales líderes populares y sociales de este país. The Struggle lucha por el socialismo, contra el gobierno militar proimperailista y contra la reacción fundamentalista. Nuestros camaradas de El Militante han creado el Sindicato de Estudiantes (SE), la principal organización estudiantil del Estado español, que organizó las masivas movilizaciones contra la guerra de Iraq y ha desempeñado un papel de primera línea en las luchas de los últimos años para echar del gobierno al derechista Partido Popular. Los marxistas de Falce Martello representan una de las principales corrientes del Partido de la Refundación Comunista (PRC) italiano y en Gran Bretaña y otros países europeos nuestros camaradas desempeñan un papel dirigente en diferentes sindicatos y organizaciones de masas, impulsando la campaña de solidaridad con la revolución venezolana “Manos Fuera de Venezuela”. Esta campaña ha obtenido éxitos importantes como el apoyo a la revolución de algunos de los principales sindicatos europeos y de miles de sindicalistas en todo el mundo, recibiendo el reconocimiento público del propio Presidente Chávez.

Si coincides con nuestras ideas, únete a nosotros para luchar por el socialismo en todo el mundo.

Tendencia Marxista Internacional (www.marxist.com)