México hacia la movilización del 30 de julio

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Al igual que en 1988, la actual lucha contra el fraude electoral se ha trasformando en un destacado capitulo de la historia de la lucha de los que queremos que las cosas cambien para salir de la miseria contra aquellos, la burguesía y sus partidos el PAN y el PRI, que pretenden que las cosas sigan iguales para que sus multimillonarias fortunas sigan creciendo a costillas nuestras. Sin embargo, a diferencia de 1988, debemos evitar a toda costa que el desenlace de este nuevo capítulo sea el de que triu triunfe el fraude electoral.

El fraude electoral puede ser derrotado por la unidad de acción de las masas, el PRD y los sindicatos

Al igual que en 1988, la actual lucha contra el fraude electoral se ha trasformando en un destacado capitulo de la historia de la lucha de los que queremos que las cosas cambien para salir de la miseria contra aquellos, la burguesía y sus partidos el PAN y el PRI, que pretenden que las cosas sigan iguales para que sus multimillonarias fortunas sigan creciendo a costillas nuestras. Sin embargo, a diferencia de 1988, debemos evitar a toda costa que el desenlace de este nuevo capítulo sea el de que triunfe el fraude electoral.

Siendo fieles a la verdad, las condiciones para evitar que triunfe el fraude son mas que favorables: ya de ello hablan por sí mismo las multitudinarias movilizaciones del 8 y 16 convocadas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO)

La magnitud de la lucha contra el fraude prácticamente ha paralizado al PAN y ha dejado clara su incapacidad, y al mismo tiempo su debilidad, para desarrollar cualquier clase de actos de masas para «defender» el supuesto triunfo del PAN. Tan es así que Calderón tuvo que suspender su gira nacional de «agradecimiento» anunciada un día después de la movilización de AMLO del pasado 16 de julio. Calderón suspendió esa giran ante el sobrado temor de que sólo podría reunir en cada acto a unos cientos o, en el mejor de los casos, a unos pocos miles de simpatizantes, viéndose con ello opacado por las concentraciones de AMLO. En contra de su voluntad, Calderón ha demostrando con ello que quien tiene el apoyo mayoritario es el candidato del PRD.

Por esa razón Calderón se ha tenido que conformar con pedirles a sus seguidores que porten moños blancos y que pongan banderas blancas en sus hogares. Llamado que ha recibido una respuesta mas que escasa y marginal.

Otra medida para apoyar a Calderón ha sido la acción iniciada por el PAN del DF por medio de distribución de volantes en algunos cruces de avenidas, sin embargo la receptividad de la gente prácticamente ha sido nula. De hecho entre algunos que cayeron en la trampa de la campaña de desprestigio hacia AMLO y votaron por Calderón, ya hay arrepentimiento dado el evidente y descarado fraude electoral.

Pero las cosas no paran ahí, durante el proceso interno del PAN para la elección de su candidato, se abrieron importantes fisuras entre los diferentes grupos al interior de este partido ante el hecho de que Fox y Manuel Espino, dirigente nacional del PAN, querían imponer a toda costa a Santiago Creel como candidato a la presidencia. Dicha situación abrió importantes fisuras entre Calderón y la dirección nacional del PAN, las cuales se profundizaron a lo largo de la campaña por la presidencia del país, provocándose que tras la crisis que se ha abierto a raíz del fraude electoral, las divisiones se transformaran en un abismo que separa a Calderón de Espino y de muchos importantes panistas.

El mejor ejemplo de ello es que mientras se ha abierto una enorme crisis política en el país y, a consecuencia de ello, el PAN y Calderón están sujetos a enormes presiones que pueden echar abajo el fraude electoral, Espino y la mayor parte de los diputados y senadores del PAN se fueron de vacaciones. Por ejemplo Espino se anda asoleando bajo el cálido sol veraniego de España. Estas actitudes hablan por sí mismo del tipo de «apoyo», si es que se lo puede llamar así, que los hombres claves del PAN le están dando a Calderón.

Por su parte Fox representa un gobierno débil que fue incapaz de imponerles a los trabajadores la privatización del petróleo y la industria eléctrica. Cada intento fue derrotado por las masas en las calles; y exactamente lo mismo sucedió con los intentos foxistas por imponer el IVA a medicamentos y alimentos y por eliminar las conquistas obreras plasmadas en la Ley Federal del Trabajo ¡Fox y el desafuero contra AMLO fueron derrotados en las calles y también el fraude electoral puede ser derrotado de la misma manera!

Para colmo, el PRI, tradicional aliado del PAN, vive su peor momento de la historia con una profunda crisis que no para de traducirse en expulsiones y deserciones. En estos momentos al PRI le correspondería el papel que el PAN jugó en 1988 dándole legitimidad al fraude. Sin embargo, dada la enorme debilidad y el fuerte costo que podría tener para el moribundo PRI, las posibilidades de que este partido maniobre con eficacia y contundencia para avalar el triunfo de Calderón son marcadamente limitadas.

Este panorama, la debilidad del PAN y la fortaleza del movimiento contra el fraude, ya empieza a poner muy nerviosa a la burguesía, un ejemplo de ello es el reciente regaño de parte de la patronal COPARMEX a Calderón exigiéndole que no haga actos ni declaraciones en las que se asuma como «presidente electo». La burguesía sabe que esa actitud de Calderón sólo ha polarizado aun mas la situación, traduciéndose ello en mas coraje de parte de parte del movimiento contra el fraude, el cual ha respondido muy bien al llamado a la acción.

Si embargo las masas no solo han respondido a los llamados creando por todos lados comités contra el fraude. También, a iniciativa propia, gradualmente se empiezan a manifestar formas de lucha que van desde el cierre de la sede de Banamex en el DF, movilizaciones en diferentes puntos, toma de carreteras, el cierre de la Bolsa de Valores, etcétera. Es importante continuar con esa clase de medidas, pero debemos profundizarlas con acciones mas coordinadas. Por ejemplo, el cierre de la sede Banamex, que tuvo un efecto muy bueno, tendría una trascendencia mayor si es acompañada del cierre de todas las sucursales bancarias. Lo mismo se podría hacer con el cierre de edificio del Consejo Coordinador Empresaria (CCE): al lado de este se podría cerrar la COPARMEX, la CONCANACO, la CONCAMIN y todas las demás sedes de las corporaciones patronales que han actuado como los más cínicos impulsores del fraude electoral. De esta forma estaríamos demostrándole de forma mas contundente a la burguesía nuestra decisión de no permitir que el fraude electoral se imponga.

El problema de quién tiene el poder del Estado en sus manos no es un asunto secundario para la burguesía y sus agentes, por ello siguen tomando medidas para imponer a toda costa el fraude electoral y a Calderón. De ahí que el IFE y Carlos Ugalde, junto con el PAN, sigan maniobrando para hacer que los resultados electorales hasta ahora conocidos, tal como están, sean aprobados por el tribunal electoral y que declare «presidente electo» a Calderón. Además, a pesar de su supuesta «autonomía», no se puede confiar en el tribunal electoral. Por una lado, a pesar de que se niegue, el tribunal electoral forma parte del engranaje del Estado burgués, de ahí vienen los recursos con que funciona. Pero además los magistrados forman parte de aquella capa de sujetos que al amparo del gobierno reciben salarios más que jugosos y todo tipo de privilegios económicos. Siendo ello así, para los integrantes del tribunal electoral un triunfo de AMLO, quien insistió que en su gobierno se eliminarían los sobresueldos y las prebendas, representa un riego para sus privilegios. Por ello, para salvar sus jugosos salarios y prestaciones, la posibilidad de que los magistrados opten por avalar los resultados del IFE y se nieguen al recuento de los votos, es bastante fuerte. A estas variables se le agregan las presiones que el titular de la Secretaría de Gobernación, Carlos Abascal, está ejerciendo para que el tribunal electoral actúe conforme los dictados del PAN y Fox. (La Jornada, 160706)

Incluso, la demanda de voto por voto a estas alturas, en caso de ser aceptada, encierra algunos riesgos contra las aspiraciones electorales de AMLO pues existen evidencias de que el IFE está manipulando las boletas electorales y hacer que, en todo caso, de darse un recuento de votos se obtenga un resultado similar al del IFE que de nueva cuenta favorezca a Calderón. El PRD asegura que de las 130.407 casillas, 72 mil tienen errores aritméticos, entre ellos el que no concuerdan el número de votantes con el de la boletas de voto; por ello está reclamando el recuento del 100% de los votos.

No obstante, como lo denunció el equipo de AMLO, el IFE ilegalmente abrió el 40% de los paquetes electorales. Para Ricardo Monreal, dicha maniobra significa que «intentaron (los consejeros del IFE) en la desesperación, cuadrar las cifras que contienen el PREP, los cómputos y los votos, frente al peligro que ellos saben que existe para ellos o frente al riesgo de que el tribunal adopte una resolución del conteo voto por voto». (La Jornada, 16/07/06)

Y eso es cierto, el fraude electoral no sólo se desarrolló antes y durante la pasada jornada electoral, sino que continúa hasta el día de hoy por medio de diferentes maniobras, entre ellas forzar que las cifran cuadren en caso de que se de un recuento de voto por voto, para tratar de imponer en la presidencia a Calderón a toda costa, incluso con la complicidad del tribunal electoral.

Ante toda esta trama y ante la disposición de Fox de hacer que el fraude triunfe, es necesario intensificar la presión de las masas. La historia demuestra que en México, al igual que en cualquier otra parte del mundo, la burguesía no está dispuesta a dar nada si no es ante el temor de perder todo. Por ello, para derrotar al fraude electoral se requiere algo más que lo que hicimos en la lucha contra el desafuero. En las movilizaciones del 8 y 16 de julio los trabajadores del campo y la ciudad demostramos nuestra disposición para ir hasta las últimas consecuencias. En esa medida, AMLO debe apoyarse en ese raudal de fuerza y convocar a una huelga general para doblegar de una vez por todas a Fox y al PAN, y obligar a la burguesía a reconocer el triunfo del PRD. Ese es el camino a seguir y al cual también tienen que ser convocados los sindicatos, recogiendo además las demandas del frente laboral. Las masas, el PRD y los sindicatos, unidos en la acción, pueden derrotar el fraude electoral. Es importante que AMLO tome cartas en el asunto.