MÉXICO: El Ejército Zapatista y los Caracoles, un análisis marxista

0
217

Entre el 9 y el 11 de agosto en Oventic, Chiapas, se puso fin a la historia de los “Aguascalientes” como territorio rebelde del EZLN y se dio paso a la administración civil de las zonas donde el EZLN fundó municipios autónomos. Serán 5 coordinaciones centrales de dichos municipios autónomos. Las llamadas “juntas de buen gobierno” o “caracoles” significan la formalización del traspaso de poder del EZLN a las comunidades pro zapatistas. El proyecto de caracoles no se contrapone con el municipio formformal mal que reconoce el Estado porque no le disputa su representación ante el gobierno central ni alguna de las prerrogativas administrativas o políticas. Entre el 9 y el 11 de agosto en Oventic, Chiapas, se puso fin a la historia de los "Aguascalientes" como territorio rebelde del EZLN y se dio paso a la administración civil de las zonas donde el EZLN fundó municipios autónomos.

Serán 5 coordinaciones centrales de dichos municipios autónomos. Las llamadas "juntas de buen gobierno" o "caracoles" significan la formalización del traspaso de poder del EZLN a las comunidades pro zapatistas. El proyecto de caracoles no se contrapone con el municipio formal que reconoce el Estado porque no le disputa su representación ante el gobierno central ni alguna de las prerrogativas administrativas o políticas. Es en el fondo una forma de organización de las comunidades zapatistas para sí mismos y una forma de establecer un mecanismo formal de relación con el exterior, ahora quien desee discutir con una autoridad de la zona zapatista lo debe hacer con la administración de los municipios autónomos y no con el EZLN. Marcos deja de ser vocero del EZLN para pasar a ser vocero de los caracoles, esto es la muestra más clara de la abierta intención de la dirección del EZLN se transitar de una organización militar a una organización política local o regional.

Sin duda alguna la creación de los caracoles es el acontecimiento más importante ocurrido en la zona de los altos de Chiapas desde la visita a la ciudad de México en Marzo-Abril del 2001.

Para muchos jóvenes y activistas marca una señal de esperanza sobre las experiencias de autogobierno que se pueden dar las comunidades indígenas y que pueden servir como una gran experiencia para trasladarlos a otros sectores en lucha. Muchos piensan que, de frente a la profunda crisis de los partidos políticos burgueses, el EZLN es el único que lleva acabo iniciativas que sirven para algo.

La actitud del gobierno

Santiago Creel señaló el mismo 12 de agosto que daba el visto bueno a la iniciativa zapatista. No es muy difícil entender la razón, desde el inicio del sexenio el zapatismo ha mostrado un silencio sepulcral frente a todo movimiento que enfrenta al gobierno, ya sea campesino, obrero o estudiantil. No hablemos de señalamientos generales que cualquier profesor universitario podría hacer, sino iniciativas políticas para colaborar o vincularse con alguna lucha concreta. Mientras que se ha retirado de la lucha política nacional, se ha concentrado en concretar las formas de organización del poder zapatista en la zona de los altos, y el gobierno a cambio ha dejado de atacar al EZLN públicamente, incluso Fox los defiende en los foros internacionales, y lo ha dejado hacer y deshacer en su territorio. Tan poco incide el EZLN en la política nacional de forma real, que en las pasadas elecciones el nivel de abstención en las regiones zapatistas, incluso a pesar del boicot activo, no fue mucho mayor que en el resto del Estado, rondando entre el 60 y 70%. En esas zonas como en el resto del Estado la abstención terminó siendo un voto hacia el PRI, el cual ganó todo.

En esa lógica ¿Qué sentido tiene para el gobierno atacar al EZLN por la conformación de los caracoles? Ninguno. Incluso los saluda porque es un paso más de los neo zapatistas hacia romper con todo movimiento subversivo.

Marcos declaró que el EZLN renunciaba a tener funciones de policía y por tanto que retiraba los retenes que todavía funcionaban, lo que muestra una señal más de retiro de el EZLN como fuerza militar.

Estamos observado de hecho una especie de acuerdo tácito entre el gobierno y el EZLN y una forma de convivencia que a ambos conviene. Al gobierno, porque con la formación de los caracoles el EZLN deja de ser un peligro militar. Al EZLN porque su dirección busca desde hace bastante tiempo dar una salida al conflicto que no se vea como una claudicación y que le permita evitar la represión. En ese marco la formación de los caracoles viene como un traje a la medida de sus aspiraciones.

El aspecto revolucionario

Sin duda todos los discursos de Marcos señalando: que el estado nacional es victima de la globalización, en suma desdeñando la lucha contra el estado nacional burgués en la medida de que, según su punto de vista, el problema es el "imperio" que hace una "cuarta guerra mundial" a las culturas y pueblos; que la forma de luchar no es haciendo la revolución sino siendo, y que ser rebelde es resistir y que esa resistencia no tiene que ver con luchar contra el enemigo sino en auto organizarse y vivir autónomamente. Todo eso y mucho más era una forma de preparar a su gente y al pueblo en general para esta serie de pasos paulatinos para abandonar la política que los llevó al levantamiento del 1 de enero de 1994.

Marcos y la dirección del EZLN han dejado de ser revolucionarios, incluso repudian y "se cagan" (los términos son de Marcos en su polémica con la ETA) en todos aquellos que aspiran en formar una vanguardia de lucha por la revolución social, pero no hay en ellos un doble discurso. No hay una táctica inteligente para despistar al enemigo, no hay la intención de ganar tiempo para acumular fuerzas. Al menos son sinceros los dirigentes zapatistas y Marcos cuando señalan sus intenciones. Decimos que no hay ningún trasfondo porque, como hemos analizado, toda su actividad está acorde con su discurso y con la búsqueda de llegar a acuerdos de hecho sin tener que firmarlos.

Marcos y la dirección del EZLN ya no creen que sea necesario derribar al gobierno para liberar a o los indígenas o al pueblo de la miseria, la explotación o el hambre, piensan que es posible realizar todos sus ideales emancipatorios por medio de la autonomía. Piensan que pueden poner clínicas, escuelas, hacer producir la tierra, electrificar, impartir justicia, etc., sin necesidad de depender de un gobierno central. (Han abandonado el "para todos todo, para nosotros nada" por "Que el mundo ruede a cambio de que nos dejen vivir en paz"

La realidad

La pobreza y la marginación no son menores que en los primeros años en las zonas zapatistas, ni los indígenas y los explotados en general estamos mejor que antes del EZLN. La burguesía sigue actuando y condenando a millones de trabajadores a una vida de miseria física y moral sin perspectivas, El EZLN no vive en una esfera de cristal y es utópico pensar que aislándose de las luchas del conjunto del pueblo será posible realizar una isla de "buen gobierno". Las comunidades zapatistas serán victimas de la lógica del capitalismo y de las contradicciones que ello implica. Sólo la revolución socialista puede generar el marco que evite la degeneración y burocratización de los autogobiernos en la zona zapatista.

La tarea

La tarea de todo revolucionario conciente no está en atacar a los indígenas y campesinos que encabezan de manera sana y con mucha fe este intento de tomar el destino de sus pueblos en sus propias manos, sino en señalar las limitaciones de esta política y mostrar que es necesario ir más allá, es preciso construir un movimiento que luche por un programa, que por supuesto debe incluir a las demandas indígenas, pero que englobe las demandas de todos los explotados y que señale claramente que para realizarlo se debe enfrentar al gobierno y luchar por destruir el actual poder político y construir uno nuevo basado en la democracia de los trabajadores.

Los campesinos e indígenas han luchado heroicamente durante decenas de años y lo seguirán haciendo, no será ya el marco del EZLN el que los guíe hacia nuevas luchas revolucionarias, ya que éste muestra cada día que no está dispuesto a jugar ese papel. Pero sin duda de las masas campesinas e indígenas que ahora participan en la experiencia de los caracoles saldrán nuevos luchadores dispuestos a participar en la lucha que marca nuestra época: la lucha por la transformación socialista de la sociedad, único escenario en el cual será posible un mundo en donde quepan muchos mundos sin que haya mundos que peloteen, opriman y aplasten a otros.

Septiembre 2003.