México: Un primer balance de las elecciones y el futuro del PRD

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¿Cómo pudo suceder?, grupos  actuando libremente para descarrilar la elección interna del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Distrito Federal y 4 estados más;  robo de urnas, el clientelismo en su máximo expresión mediante el acarreo y el reparto de despensas, robo de papelería y enfrentamientos entre militantes por la elección. Lo raro no es que esto ocurra, grupos a lo interno del PRD siempre se han comportado de esta manera, lo alarmante y preocupante es que en la pasada elección interna, para elegir congresistas y parte de la dirección, este actuar fue  evidente y generalizado en muchos de los distritos y secciones electorales.

Los grupos que impidieron que la elección interna se llevara a cabo están claramente vinculados al jefe de gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrard Casaubón, a grupos y corrientes que meses atrás se aglutinaron y se nombraron a sí mismos  “Demócratas de Izquierda”, son todos aquellos que han impulsado las alianzas con el PAN y que se han opuesto a Andrés Manuel López Obrador y el Morena. Por otro lado militantes honestos que le han entregado su vida, sacrificio y que han permanecido fieles al PRD ese día de la elección fueron a las urnas con la finalidad de derrotar este tipo de métodos e impedir que la derecha se adueñe del partido, muchos de ellos se manifestaron en mismo domingo 23, día de la elección, frente a la jefatura de gobierno pidiendo que Marcelo Ebrard saque las manos de la elección y solicitando la expulsión de aquellos que descarrilaron la elección interna: los dirigentes de la planilla 22.

La lucha interna del PRD ahora se ha manifestado en la elección interna, entre las corrientes que dominan el aparato del partido que cuentan con recursos, apoyo desde la jefatura de gobierno y gobiernos locales y estatales y aquellos militantes de base, dirigentes locales que apoyan a Morena, que de manera honesta tratan de dar una lucha contra este tipo de métodos.

Por supuesto que no queremos hacer eco de la prensa burguesa y los analistas serviles del régimen, los cuales remarcaron este tipo de hechos con el objetivo de denostar a la izquierda en su conjunto y desmoralizar a su base natural: la juventud revolucionaria, la clase trabajadora y los pobres de este país;  sin diferenciar a los grupos que hicieron este tipo de actos durante la elección interna, este tipo de análisis tendenciosos pretenden presentar como una alternativa a los partidos burgueses: PRI y el PAN. No nos extraña de estos periodistas, analistas e intelectuales vendidos al régimen. El trato que le dan a los acontecimientos y conflictos internos del PRI y el PAN es totalmente diferente a los conflictos y diferencias que existen actualmente en la izquierda, por ejemplo no mencionaron y magnificaron, como ahora lo hacen en cada una de sus columnas, periódico y foros, la toma violenta de la sede estatal del PAN en Tamaulipas y Nuevo León a raíz de un conflicto entre los grupos internos de poder; no mencionaron con igual énfasis la expulsión del anterior presidente del PAN Manuel Espino por las diferencias que mantenía con el espurio de Calderón y no fue el mismo trato con el PRI en la elección de Estado de México en donde ese partido utilizó una millonaria suma de dinero para coaccionar el voto,  repartir despensas, regalos y derrocharon recursos para triunfar en la elección. Para estos periodistas, analistas e intelectuales serviles, estos hechos simplemente no existen, la finalidad de ellos no es realizar un análisis objetivo sino justificar el actual régimen, encontrarle una explicación al actual sistema político y económico y justificar ideológicamente a los partidos burgueses como lo son el PRI y el PAN.

Por otra parte, es innegable lo que sucedió en la elección interna del PRD, es evidente el estado de descomposición política, falta de principios democráticos que permea entre algunas de las corrientes vinculadas al aparato y a la dirección del partido, comenzando por aquellas que se autoproclaman como la izquierda moderna: Nueva Izquierda, Alternativa Democrática Nacional, Foro Suevo Sol, el grupo cercano a Marcelo Ebrard, y demás agrupaciones cercanas a ellos; y también es innegable que ellos se han apoderado de la mayor parte de la estructura del PRD.

La conformación de las planillas para competir en las elecciones internas, en su mayoría, se ha dado de una forma pragmática, no han ofrecido un programa o alternativa de lucha a los militantes de base. Si observamos la propaganda de gran parte de las planillas están vacías de contenido y de propuestas claras. Hay una ausencia de programa político, lo que vemos en cada una de las planillas son caras, números y un llamado vacío a votar por ellas; las únicas excepciones son aquellas personas y planillas que se pronunciaron por apoyar a Andrés Manuel López Obrador y rechazar las alianzas con el PAN,  como es el caso de la 150, pero aún así, hizo falta mayor énfasis en qué tipo de izquierda defendemos y en un programa de lucha.

El proceso de descomposición y los hechos que observamos en las pasadas elecciones se explican a partir de varios elementos:

La idea tan arraigada de los dirigentes de los “Demócratas de izquierda” y demás grupos cercanos a ellos por mantener el control del PRD y acceder a los puestos del partido como un fin en sí mismo. En realidad para esta capa del partido los puestos partidarios y en el Estado se han convertido en una forma de vida; para ellos los triunfos electorales y el desarrollo del partido no buscan el objetivo de extender la lucha, impulsar y lograr una transformación radical de la sociedad;  conseguir los puestos en Estado o la estructura del partido se ha convertido en la tónica de esos grupos, sin importar con que medios se acceda a ello; la moderación en su actuar, discursos y programa van enlazado con esta actitud,  no es extraño que ellos hayan sido los principales promotores de las alianzas con el PAN con la finalidad de acceder a los puestos del gobierno, ahora han descarrilado la elección en el PRD utilizando métodos que antes eran de uso exclusivo del PRI para obtener los votos. Para ellos  no importa cómo se llegue a ser consejero, dirigente o diputado, lo importante es saltar de la estructura partidaria a una puesto en el gobierno, no interesa si dañan la organización, a la izquierda o al partido, al fin y al cabo siempre después de descarrilar elecciones, contratar golpeadores y comportarse como verdaderos gamberros, siempre habrá una mesa de negociación de altura donde se tenga que negociar el reparto de los puestos en el partido, como ahora mismo sucede.

Otro elemento a analizar es la proximidad de la elección del candidato presidencial, por lo que Marcelo Ebrard busca obtener la mayoría en la estructura del PRD, su actitud hipócrita refleja su visión estrecha de burócrata, primero su grupo impide la elección en el DF y otros 4 estados donde no estaban seguros de obtener la mayoría, obliga al PRD y a las distintas corrientes a meterse en su propia dinámica, después concentrará todas sus fuerzas en el Distrito Federal mediante los métodos que ya vimos el fin de semana pasado: compra de votos, acarreo de personas y  reparto de despensas para poder obtener la mayor tajada en los puestos de dirección del PRD. Si bien Marcelo Ebrard tiene pocas posibilidad de ser candidato de la izquierda rumbo al 2012 el obtener el apoyo de la mayoría de la estructura del PRD le permitirá negociar y vender caro su traición rumbo al 2012, lo cual desde las bases del Morena y el propio López Obrador no debemos permitir, puede tener la estructura del partido en su mayoría, pero las bases ya se han manifestado y están con AMLO rumbo al 2012.

Para entender la situación actual del PRD, debemos tomar en cuenta  la lucha emprendida desde el 2006 y la forma en cómo las masas se han expresado a través de la izquierda. Tras la destrucción de los organismos de base del partido durante la presidencia de Amalia García (Foro Nuevo Sol) el militante promedio no tiene ahora mismo organismos donde expresarse, además de que el PRD se ha comportado siempre de una manera peculiar, donde los militantes acuden a las manifestaciones, asambleas masivas, se le otorga el voto en cada elección pero la vida interna siempre se ha visto mermada por la misma estructura del partido.

Tras la lucha política emprendida por millones de trabajadores y jóvenes en el 2006, la posterior organización y estructura surgida de la lucha a través  del Gobierno Legítimo, el Movimiento en Defensa del Petróleo, la Soberanía y la Economía Popular, y ahora Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ha marcado también el rumbo del PRD, la política del movimiento y de Andrés Manuel López Obrador no ha sido la de incidir de manera directa en los acontecimientos internos del partido, Morena es un movimiento independiente del PRD, no es una fracción interna, tiene una dinámica y vida propia. Es un movimiento de masas de izquierda y que en muchos aspectos ha recuperado la vida interna y militancia de base que ahora mismo no existe en el partido y que sin temor a exagerar Morena, ahora mismo, disputa el lugar que antes ocupaba el propio PRD, ya que se compone por militantes de base del PRD, del PT, Convergencia, de organizaciones sociales y gente que no milita en ningún partido político, aunque debemos remarcar que muchos dirigentes locales, nacionales, corriente internas del PRD le han brindado su apoyo, su estructura y s ehan sumado a Morena. Creemos que este elemento es el principal en la ecuación, el nacimiento de un movimiento que ha representado una alternativa para cientos de miles de personas de izquierda, tal vez millones, ha surgido desde el 2006, que se ha fortalecido y comienza a nacer su estructura, por su puesto esta en sus inicios pero al menos el sector más consciente y militante de la izquierda ahora está en Morena, según las propias encuestas 70% de los militantes del PRD están con Andrés Manuel López Obrador, muchos de ellos son participes activos de Morena, el gran problema es que la dirección del partido ha sido secuestrada por el sector de derechas, en palabras de Obrador, con el Morena están los militantes y la izquierda moderada tiene el cascarón, la estructura.

A manera de conclusión: ¿que vivimos en la pasada elección? y ¿cómo pudo sucede que algunas corrientes del mayor partido de la izquierda en México llegará a tal nivel de descomposición? La izquierda “moderna” utilizó todo tipo de medios para mantener el control del partido, en conjunción con la ausencia de una vida regular de militancia de base en el PRD,  sumado a que una parte importante de militantes de PRD está ocupado en la construcción del Morena, estos actos pudieron extenderse y no hubo manera de controlarlos, una parte de militantes honestos de base que fueron a votar se encontraron con que habían sido eliminados del padrón, otros ante estos lamentables hechos prefirieron quedarse en casa, algunos más no decidieron participar y han preferido dedicarse a construir el Morena.

Las corrientes como Nueva Izquierda, Alianza Democrática Nacional y Foro Nuevo Solo y el grupo de Marcelo se quedarán con la mayoría en la estructura del PRD, a menos que se dé una fuerte lucha interna para sacar a este tipo de elementos del partido seguirán ahí utilizando la estructura como un elemento de negociación rumbo al 2012.  Una lucha interna desde la militancia de base y en los marcos de la estructura del PRD capaz de desplazar a la burocracia de derecha es poco probable ya que muchos militantes están dedicados a construir Morena. De continuar con la política de liquidar y asfixiar la vida interna del partido el centro de la lucha en la izquierda se orientará cada vez más al Morena, el cual nace como una alternativa de lucha para la reconstrucción organizativa e ideológica de de la izquierda, ahí es donde los socialistas tenemos que desarrollar nuestra tarea fundamental, debido a que es un movimiento en sus inicios, más vibrante y militante que el PRD actualmente, donde existe debate, sed de ideas y un espíritu de militancia activa, la tarea de los participantes del Morena es impedir que algunos de los vicios del PRD se reproduzcan en nuestro movimiento.

Fecha: 

 26 de octubre de 2011