Film La dama de hierro (The Iron Lady): descarado intento de rehabilitar a Thatcher

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Margaret Thatcher es una figura odiada por millones de personas en Gran Bretaña: las que han sufrido los 13 años de su gobierno. Los que nos opusimos al thatcherismo hasta el final, nunca olvidaremos el desempleo masivo, los recortes, la privatización al por mayor y los ataques a los sindicatos, así como a nuestros derechos democráticos. Los que la enfrentamos fuimos considerados por Thatcher como “el enemigo interno”, un término que utilizó contra el Sindicato Nacional de Mineros, ya que estos lucharon por sus comunidades y sus puestos de trabajo. Thatcher representó los ensangrentados dientes y garras del capitalismo y eso no lo vamos a olvidar.

Este mes de enero, una nueva película sobre la vida de Margaret Thatcher se encuentra en salas de cine. Se ha titulado ¨La Dama de Hierro¨, está protagonizada por Meryl Streep y es un descarado intento de rehabilitar a Thatcher y su papel en la historia británica. La película está en el mismo tono dulzón de los films ¨La Reina¨ y ¨El discurso del rey¨.

A pesar de las afirmaciones en contrario, ¨La Dama de Hierro¨ es un trabajo de encubrimiento en un intento de embellecer a Thatcher y a su gobierno, que libró una guerra contra la clase trabajadora. El productor, Damian Jones, trata de excusar su papel con palabras suaves: “Cualquiera que sea la posición política de cada uno, no se puede negar que Margaret Thatcher tuvo un efecto profundo en este país.” Afirma que “Thatcher es un icono.” Tal es la «objetividad» de los que producen este insulto. De acuerdo a Charles Moore, crítico del Daily Telegraph, la película es la “pieza más poderosa de propaganda para el conservadurismo”.

 

Conservadurismo

 

El diario The Sun la considera “una verdadera historia del feminismo en acción.” Esta visión ¨feminista¨ sobre una Thatcher que representa los intereses de las mujeres, es totalmente ridícula o verdaderamente repugnante. Las mujeres de clase trabajadora odian a Thatcher y lo que ella representa. El hecho de que ella sea una mujer nunca tuvo nada que ver. Pero crédulamente Meryl Streep mordió el anzuelo (y hasta la línea y la plomada) de este argumento ¨feminista¨ cuando dijo: “Admiro sus logros, me temo incluso que aún cuando no esté de acuerdo con muchas de esas políticas. El hecho de que ella hacía las cosas, a pesar de que a mucha gente no le gustaba, era extraordinaria.” “La gente se alegró de que ella se convirtiera en primer ministro en el Reino Unido.”

¿Es que Meryl Streep no entiende que los ¨logros¨ de Thatcher, en su implacable rol, representaban la defensa de los intereses de las grandes empresas? Obviamente, no. Ella parece ignorar el hecho de que muchas vidas fueron arruinadas y destruidas por esta persona, especialmente en las zonas industriales de Gran Bretaña. Ella no es consciente de la destrucción de las familias en las comunidades durante la huelga de los mineros de 1984-5. Ni del hecho de que se privatizó todo lo que se veía y que provocó casi 4 millones de desocupados. En cambio, Thatcher ha sido glorificada, en esta película, por su “valiente” acción de gobierno, mientras que la huelga minera y el impuesto por cabeza (poll tax) se consideran meros detalles. Se muestran amables imágenes de la policía montada reprimiendo a los mineros rebeldes, mientras que los líderes sindicales y los manifestantes se presentan como una turba salvaje, que intentan golpear en la ventanilla de su coche. Todos son apoyos con los que demostrar lo difícil que fue ser la Dama de Hierro.

“Usted tiene esa década en la que hizo todo lo posible. Se puso de pie en contra de los mineros, en contra del IRA, que nos llevó a la guerra … “, escribe Abi Morgan, guionista, tratando de igualar al sindicato de mineros con el terrorismo individual.

 

Lavarle la cara

 

Liz Hoggard del Evening Standard, que se describe como una “feminista zurda,” cae sobre sí misma diciendo “las mujeres están para transformar: ¡cómo sedujo Maggie a Meryl – y me redujo a las lágrimas” La película es un intento de “humanizar” a Thatcher, pero no se puede lavar la sangre. “El verdadero peligro para los ¨zurdos¨ es que el rendimiento de Streep es muy conmovedor”, dice Hoggard.

Phyllida Lloyd, la directora, dice: “Ella [Thatcher] era una superestrella. Queríamos tratarla con dignidad.” Pero Thatcher no era una superestrella, salvo para los fanáticos de la tropa thatcherista. Esta película no es más que un trabajo de encubrimiento, un intento de glorificar a una mujer reaccionaria que personifica la poca visión de futuro, para hacerse rico rápido, la moral del capitalismo en su decadencia. A lo largo de su vida ella fue un campeón viril de la desigualdad y el privilegio. Ella estaba a favor de todo lo reaccionario, incluyendo los valores victorianos. Fiel a su clase, les robó a los pobres para darles a los ricos. En cuanto a la “dignidad”, tal vez deberíamos preguntar acerca de la dignidad de las comunidades que sufrieron bajo su gobierno, sin ningún tipo de misericordia.

“No hay tal cosa como la sociedad”, dijo Thatcher. Esto refleja el individualismo y el egoísmo del capitalismo, una filosofía promovida por Thatcher y su clase.

Para aquellos de nosotros que vivimos los años de Thatcher, esta propaganda burda simplemente nos hará sentirnos más enojados. El primer acto de David Cameron como Primer Ministro fue llevar a Thatcher a Downing Street (residencia del gobierno). Este gobierno de millonarios representa a los herederos de Margaret Thatcher. Vamos a luchar contra este como luchamos contra el de Thatcher. Las heroínas reales son las damas de hierro reales, tales como ¨Mujeres contra el cierre de minas¨, que representan a nuestra clase, los millones de mujeres comunes de la clase trabajadora que ahora están resistiendo los ataques de esta Coalición de ConDem (condenados) conservadores y demócratas.