Aerolíneas: en la puerta de un nuevo conflicto

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A nuestras/os compañeras/os del Grupo Aerolíneas,
a las/os usuarias/os, y a quien le llegue esta carta. Sepa porqué estamos en lucha
 
Cuando aún no se acallan los ecos por las consecuencias que generó el traslado de la operación de Aeroparque a Ezeiza, consecuencias que se pueden contabilizar en los miles de usuarios que se han visto perjudicados por la situación nuevamente crítica y límite que han debido afrontar los trabajadores de las empresas del Grupo Aerolíneas de todo el país y los de atención al público en particular, tanto los aeroportuarios como los de las oficinas centrales, los trabajadores aeronáuticos continuamos involucrados en un conflicto por despidos y persecución que de no ser resuelto amenaza con afectar la operación de los vuelos tanto de cabotaje como internacionales.

A nuestras/os compañeras/os del Grupo Aerolíneas,
a las/os usuarias/os, y a quien le llegue esta carta. Sepa porqué estamos en lucha
 
Cuando aún no se acallan los ecos por las consecuencias que generó el traslado de la operación de Aeroparque a Ezeiza, consecuencias que se pueden contabilizar en los miles de usuarios que se han visto perjudicados por la situación nuevamente crítica y límite que han debido afrontar los trabajadores de las empresas del Grupo Aerolíneas de todo el país y los de atención al público en particular, tanto los aeroportuarios como los de las oficinas centrales, los trabajadores aeronáuticos continuamos involucrados en un conflicto por despidos y persecución que de no ser resuelto amenaza con afectar la operación de los vuelos tanto de cabotaje como internacionales.
  
El pasado 26 de octubre, nuestro compañero Germán Cáceres recibió un inesperado telegrama en el que, sin más, la empresa le comunicaba que lo despedía bajo cargo de “no haber rendido excesos de equipaje poniendo así en riesgo la seguridad de los vuelos”. La sorpresa y el disgusto fueron tan grandes como la incoherencia del texto. De nada sirvió que, como antecedente, nuestro compañero no tuviera ni una sanción, ni un llamado de atención e incluso contara con el apoyo de toda su jefatura que salió a respaldarlo por haberse desempeñado de manera intachable en estos años que lleva trabajando en la caja de Aeroparque.
 
A Germán lo despidieron en realidad por su activismo sindical, ya que junto a sus compañeros y delegados de sector, viene organizándose desde largo tiempo atrás, tanto por obtener mejoras en las condiciones de trabajo y salubridad, así como para que el sindicato convoque a elecciones de delegados en el Espigón Aeroparque, algo que la conducción de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) debería haber hecho hace ya más de dos años. Germán ha participado en reuniones, asambleas y marchas en las que se reclamaban  ambas cosas, tanto a la empresa como al sindicato. Ha firmado cuanto petitorio ha circulado y también estuvo presente en los diversos actos que se llevaron a cabo en Aeroparque por diferentes causas, como el último que se efectuó por el asesinato del joven militante Mariano Ferreyra.
 
Y esta es otra de las tantas medidas que desde marzo del corriente año a la fecha, la gerencia de Recursos Humanos a cargo del “histórico” Mario Benard, ha venido aplicando contra los trabajadores del Espigón Aeroparque y que van desde las suspensiones a varios Auxiliares de Tráfico que exigían cursos de capacitación para atender los vuelos regionales, a las de también los tres delegados del sector quienes ya han sido suspendidos en once ocasiones, luego del fallido intento de traslado de dos de ellos en marzo por haber exigido condiciones y elementos de trabajo acorde a la nueva programación de vuelos regionales, sumándose al despido de otro compañero del sector, en abril, bajo cargo de… “haber llegado 15 minutos tarde al embarque de un vuelo”. Sí, así como se lee.
 
Después de estos antecedentes, ¿alguien duda que en este sector se ha desatado una verdadera “caza de brujas” que busca acallar las voces de quienes sólo pretenden mejorar sus condiciones de trabajo y salubridad? ¿Alguien duda de la legitimidad de estos reclamos por parte de un grupo de trabajadores que desde años atrás vienen soportando una presión y violencia psíquica y física a causa de los desmanejos operativos cuya exclusiva responsabilidad es de sus directivos?
 
No desconocemos que sectores vinculados a la derecha buscan que las empresas del Grupo Aerolíneas vuelvan a manos privadas, tal como recientemente lo ha manifestado el actual jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. Muchos años de gestión privada y vaciamiento nos han dejado de enseñanza que los únicos que ganaron fueron los empresarios en detrimento de los trabajadores y los usuarios. Queremos, y hemos luchado, para que las empresas del Grupo Aerolíneas vuelvan al Estado, pero no bajo esta modalidad en la que el directorio en alianza con algunas cúpulas sindicales se están comportando con un nivel de negligencia, irresponsabilidad y ambición de poder político y económico que, de no ser revertida, veremos surgir cada vez más voces que exijan la reprivatización de Aerolíneas y Austral en nombre de la “eficiencia y el manejo de la empresa por parte de empresarios que entiendan de la materia”. Y en este punto, es el gobierno nacional quien tiene la responsabilidad de revertir esta alianza y de tomar la decisión de poner en marcha un proyecto que beneficie a la sociedad toda, o dejar que todo esto siga sucediendo.
 
Por eso, no somos nosotros los responsables de la actual crisis ni de los conflictos que se están desencadenando. Hemos hablado con cuanto gerente y directivo hemos accedido para plantearles nuestros problemas y para que reincorporen a Germán. Incluso hemos dejado durante estas casi tres semanas el problema en manos de la conducción de la APA, que sólo se remitió a reconocer lo injustificado del despido al tiempo que nos dicen que hay que seguir esperando ¿Qué cosa debemos seguir esperando? ¿Cuánto tiempo más debemos esperar? ¿Es que no saben lo difícil y angustioso que se torna todo para una persona que acaba de ser despedida, para sus familiares y para sus compañeros, con el pasar de los días? En verdad, en nada nos sorprende que quienes una y otra vez se han negado sistemáticamente a hacerse cargo de los problemas laborales de sus representados, quienes han convalidado todos los atropellos llevados a cabo por la empresa, no sólo con su actitud cómplice por pasiva, sino también y como señaláramos más arriba por dejar a cientos de trabajadores sin delegados gremiales, cosa que ocurre en muchas bases del país, y que incluso se valen también de patotas para amedrentar y golpear a trabajadores y delegados, en nada nos sorprende decíamos que ahora nos digan que debemos esperar.
 
Son muchas más las cosas que tenemos por decir en relación a nuestra situación, pero creemos que esta breve reseña permite reflejar nuestros problemas y por sobre todo, las causas de la persecución de la que somos objeto. No vamos a cejar ni claudicar en nuestras reivindicaciones porque estamos convencidos de lo justas que son cada una de ellas, y por ese motivo es que además que peticionar, continuaremos luchando hasta tanto logremos verlas concretadas. Hoy, la principal es por la reincorporación de Germán y el cese de la persecución a los trabajadores del Espigón. No quisimos llegar a estas instancias, pero no nos vamos a resignar ni quedar de brazos cruzados ante tanto atropello y avasallamiento. Estamos en la puerta de un conflicto que por todos los medios tratamos de evitar y que, de producirse, la principal responsabilidad les corresponde al Dr. Mariano Recalde y al señor Mario Benard.
 
CUERPO DE DELEGADOS  – BASE ESPIGON AEOPARQUE AEROLINEAS ARGENTINAS, APA-CTA
 
Buenos Aires, Noviembre de 2010