Trabajadores de la Municipalidad de Rosario: El gobierno socialista y la cultura del trabajo, precarizado

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LOs trabajadores de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario continúan a la espera de una respuesta por parte de las autoridades municipales, luego de la concentración que realizaran el jueves pasado frente al palacio municipal y de la entrega de un petitorio que incluye sus principales reivindicaciones: garantía de continuidad en los puestos de trabajo de los 480 contraprestatarios, la implementación de un plan de pase a planta permanente y aumento salarial. LOs trabajadores de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario continúan a la espera de una respuesta por parte de las autoridades municipales, luego de la concentración que realizaran el jueves pasado frente al palacio municipal y de la entrega de un petitorio que incluye sus principales reivindicaciones: garantía de continuidad en los puestos de trabajo de los 480 contraprestatarios, la implementación de un plan de pase a planta permanente y aumento salarial.

El conflicto que vienen llevando adelante los municipales, lejos de ser un hecho aislado o novedoso, viene de larga data: de manera análoga a otros municipios del país –como es el caso de Buenos Aires y La Plata- la Municipalidad de Rosario, gobernada desde hace casi 20 años por el Partido Socialista, ha venido implementando distintas formas de flexibilización y de precarización de la relación laboral, tales como contratos de locación de servicios y de honorarios a terceros, pasantías, etc., que abarca a la mayoría de los trabajadores de muchas dependencias. Gabriela, trabajadora despedida del Jardín de los Niños, afirmó a Prensa De Frente que “el número de contratados de la Municipalidad es muy alto, no sólo en cantidad de trabajadores, sino también en términos de porcentajes”.

Tras las elecciones de octubre del año pasado y la obtención de un segundo mandato, el actual intendente Miguel Lifschitz realizó distintas promesas de dar una solución a esta situación. A fines de 2007, las autoridades no renovaron los contratos por seis meses –la duración habitual de los mismos- sino por tres, manifestando su compromiso a que una vez finalizado ese período, se implementaría un plan de regularización que contemplaba la incorporación progresiva de los contratados a planta permanente y la suba salarial. Este último punto venía siendo planteado con fuerza por los precarizados desde junio del año pasado, luego del aumento de los trabajadores de planta, y con la creciente inflación como trasfondo.

Desde enero a esta parte, la preocupación de los trabajadores fue en aumento luego de diversas reuniones con el titular de Cultura, Fernando Farina, y otros funcionarios municipales, quienes manifestaban que sus pedidos eran “inviables”. Esta situación se agravó aún más cuando comenzaron los despidos de personal en distintas dependencias, medidas que eran justificadas por las autoridades por “la crisis financiera del estado municipal”. Llegado el 31 de marzo, los trabajadores no tuvieron novedades sobre la renovación de los contratos y continuaron desarrollando desde entonces sus actividades, sin tener un vínculo formal con la Municipalidad y sin haber cobrado todavía los meses de abril y mayo.

Ante esta situación, los trabajadores fueron avanzando en el proceso de organización iniciado el año pasado, cuando fueron juntándose para discutir sus problemáticas, difundiéndolas a través de un blog de internet. De esta forma, se realizaron asambleas y cortes de calles, así como también distintas actividades, tales como volanteadas e intervenciones culturales, en el marco de su lucha por la reincorporación de los despedidos y el reconocimiento y la regularización de su situación. Por su parte, también se sumaron al reclamo los trabajadores de planta de la Secretaría de Cultura, a quienes les recortaron las horas extras, lo que de acuerdo a Florencia, del Centro de Expresiones Contemporáneas “es una medida muy grave y paraliza la realización de gran cantidad de actividades que son en horario nocturno y fines de semana, y hace que no se pueda trabajar”.

El martes 6 de mayo, unos 200 trabajadores concurrieron a una audiencia con Farina, quien prometió la continuidad de los 480 trabajadores de Cultura, aunque sin aumento de salarios, elevando la propuesta al Intendente, quien es el que debe firmar la renovación de los contratos. El jueves 6 los trabajadores se movilizaron al palacio municipal para exigir una audiencia con el intendente y entregarle un petitorio con sus reivindicaciones. Allí fueron recibidos por el Secretario de Gobierno, Horacio Girardi, quien según Florencia “no nos dio respuesta a nada, nos dicen que ‘el estado municipal está en crisis y que piensan en la gente’, pero todavía no hay ninguna solución”.

Aún sin respuestas de parte de la Municipalidad, decidieron organizar un cuerpo de delegados de las distintas dependencias de la Secretaría de Cultura para discutir las distintas problemáticas y proyectar la continuidad del reclamo. En lo inmediato, preven una reunión urgente con Farina para exigirle la inmediata renovación de los contratos. “Muchos de los funcionarios se escandalizan, pero es el trabajo en negro el que debería escandalizarnos, nosotros estamos planteando algo básico, nada raro, que es el trabajo en blanco”, concluye Gabriela.