Pakistán: Las elecciones en Waziristán del Sur ofrecen una alternativa socialista a la hegemonía imperialista y a la barbarie fundamentalista

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Los acontecimientos actuales en Waziristán del Sur ilustran claramente la debilidad interna y las contradicciones del Estado pakistaní. El ejército pakistaní, luchando con los talibanes, aparece casi diariamente en los titulares de los periódicos. En las últimas semanas las batallas se han intensificado, los talibanes han capturado importantes puntos estratégicos del ejército pakistaní en Sararogha y Sipla Toi. En este lugar tan remoto, las ideas del socialismo están adquiriendo un apoyo de masas.s. Los acontecimientos actuales en Waziristán del Sur ilustran claramente la debilidad interna y las contradicciones del Estado pakistaní. El ejército pakistaní, luchando con los talibanes, aparece casi diariamente en los títulos de los periódicos. En las últimas semanas las batallas se han intensificado, los talibanes han capturado importantes puntos estratégicos del ejército pakistaní en Sararogha y Sipla Toi.

Waziristán del Sur es una de las zonas tribales incluidas dentro de la FATA (Zonas Tribales Administradas Federalmente) del Estado pakistaní. Está al lado de la célebre línea Durand trazada por los británicos en 1893. Esta zona tiene una larga historia de batallas y guerras. La presencia de un sistema tribal primitivo en esta región y la ausencia de infraestructura social revelan de modo claro la impotencia de la burguesía pakistaní.

Las tribus Mehsud y Wazir dominan esta región que tiene una cultura y unas tradiciones muy ricas. Ambas tribus tienen estilos de danza característicos que interpretan en ocasiones festivas. Sin embargo, las contradicciones del desarrollo desigual y combinado han convertido esta región tribal en un infierno.

La "yihad del dólar" promovida por el imperialismo norteamericano contra la Unión Soviética en los años ochenta, impulsó el fenómeno del fundamentalismo que ahora se ha convertido en un monstruo. Los pueblos pobres de la región están en medio de una batalla feroz entre el Estado pakistaní y las fuerzas fundamentalistas talibanes. Las dos luchan para conseguir el control de la economía sumergida que mueve miles de millones de dólares procedentes sobre todo de la producción de opio.

Por un lado están los clérigos imponiendo su voluntad a la población, mientras que por otro está el ejército pakistaní que amenaza a la gente corriente con registros de sus viviendas y toques de queda. La vida se ha vuelto miserable debido a esta guerra interminable. Pero ni el capitalismo pakistaní ni los sermones de los clérigos pueden ofrecer una alternativa que les pueda sacar de su miserable vida.

En esta situación, los compañeros de la región están extendiendo el mensaje del socialismo que es el único que puede dar una esperanza. El compañero Alí Wazir se presenta a las elecciones por el distrito NA-41, que incluye Wana, la capital de Warizistán del Sur, junto a los distritos de Tiaraza, Birmal y Trikhel. Este distrito cuenta con 64.170 hombres y 29.907 mujeres que podrán votar en los 78 colegios electorales de la región, si por fin se celebran las elecciones del 18 de febrero.

El compañero Alí Wazir está realizando una campaña electoral revolucionaria con consignas socialistas. En su cartel electoral se puede leer: "Somos los explotados, debemos luchar contra los ricos", "Pan, paz, empleo, educación, sanidad y prosperidad". En sus mítines explica que la única alternativa a esta guerra y destrucción es una sociedad socialista. Ha adoptado una posición que se opone tanto al Estado pakistaní como a los mulás, dice que sólo la guerra de clases, no la religiosa ni la nacional, es la que puede llevar la prosperidad a esa región.

En las elecciones de 2002 el escaño lo ganó Maulana Abdul Malik, que se presentó como candidato independiente, con 8.005 votos. Maulana Malik tiene el apoyo de Maulana Fazl-ur Rehman, uno de los principales seguidores de los talibanes. Fazl-ur-Rrehman fue el líder de la oposición en la última Asamblea Nacional, además patrocina algunas de las “madrazas” (escuelas coránicas) de las que salen los talibanes.

La población está ya cansada de escuchar los sermones de estos mulás, porque su experiencia les ha demostrado que realmente sólo son títeres del servicio de inteligencia pakistaní (ISI). También, en esta ocasión, hay una alternativa frente a los bárbaros mulás y al sangriento Estado pakistaní y el imperialismo. Y esta posición cada vez tiene más eco.

Durante los últimos meses las ya deplorables condiciones de vida han empeorado aún más, y actualmente necesidades y alimentos básicos como la harina escasean, lo que está provocando una emigración hacia otras regiones. Según la web en lengua urdú de la BBC, una persona de Tiaraza, Noor Alí, le dijo a uno de sus corresponsales: "Los suministros de comida se han agotado en la región. La gente no puede hacer otra cosa sino huir. La población ya no puede soportar los problemas de Waziristán, pero el gobierno ha cerrado las carreteras a los pobres". Otra persona, Mqarib, que es camionero, le dijo al mismo corresponsal en Taank, cerca de Manzai: "el ejército ha incautado más de una docena de camiones con sacos de harina cerca de Manzai y ha metido en la cárcel a los camioneros".

Ahora, los talibanes locales intentan ganarse la simpatía de las masas contando historias sobre su inocencia e indefensión. Pero el problema real es el hambre, la pobreza, la salud y otras necesidades básicas que ni los talibanes ni el Estado pakistaní pueden ofrecerles. La crisis económica dentro del Estado pakistaní no permite ninguna tipo de reforma económica en esta región. Por eso la gente busca en serio una alternativa revolucionaria.

En esta coyuntura crucial, la campaña electoral del compañero Alí Wazir, con una alternativa socialista clara, está ganando un apoyo amplio. Si las elecciones se celebran en esta región, el compañero tiene muchas oportunidades de ganar y derrotar a los candidatos apoyados por los mulás y los nacionalistas. No hay alternativa sobre bases nacionalistas. Sólo borrando la línea Durand mediante una revolución socialista y la construcción de una federación socialista del subcontinente indio, incluido Afganistán, podrán resolverse los problemas.

La situación actual de tensión en esta zona, después de los recientes ataques de los talibanes en Sararogha y Sipla Toi, han aumentado los riesgos para la seguridad de los compañeros que están participando en la campaña electoral. Según pasan los días disminuyen las posibilidades de que se celebren elecciones en esta región. Es evidente que un sector del ISI quiere extender esta insurgencia a todo el país para mantener a las masas alejadas del proceso político. Los atentados con bombas en Mall Road en Lahore y en Peshawar son eslabones de la misma cadena.

La situación también ha empeorado en Dera Ismail Khan y Taanks, ciudades adyacentes a Waziristán del Sur. La gente que emigra de Waziristán se establece en estas ciudades. Sin embargo, el ejército pakistaní ha iniciado operaciones de búsqueda en estas zonas para detener a hombres y mujeres corrientes.

El candidato del Partido del Pueblo de Pakistán en NA-25 Taank es Dawar Khan Kundi, que se presenta frente a Atta-ur-Rehman, el hermano de Fazl-ur Rehman. Las consignas pintadas por el equipo electoral de Dawar Khan en las paredes de la ciudad son: "El socialismo es nuestra economía" y "Queremos el final del feudalismo y el capitalismo". Dawar Kundi junto con Faisal Kundi, que se presenta por NA-24 DI Khan frente a Fazl-ur Rehman, pueden ganar sus bancas por márgenes ajustados.

Debido al temor a una victoria de estos candidatos, el ISI intenta sabotear las elecciones. Los compañeros están jugando un papel clave en la campaña de Dawar Kundi en NA-25. La creencia de Dawar Kundi en las ideas socialistas crece cada día. Si se celebran las elecciones y los trotskistas ganan en Wana, Karachi y Kasur, entonces estas elecciones en Pakistán se marcarían el inicio de un proceso que finalmente llevaría a la victoria socialista de la clase obrera.