No hay burguesía patriota

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Entrevista con José Antonio Hernández, miembro del Batallón “Mariscal Sucre” del PSUV de Caracas, y activista de la Campaña Internacional “Manos Fuera de Venezuela”. Entrevista realizada por Juan Manuel Karg, Patricio Klimezuk, y Carlos Gustavo Lopez Pombo, Militantes de la Agrupación estudiantil "Julio Antonio Mella", de la Universidad de Buenos Aires.

Entrevista con José Antonio Hernández (PSUV), miembro del Batallón “Mariscal Sucre” de Caracas, y activista de la Campaña Internacional “Manos Fuera de Venezuela”. Por Juan Manuel Karg, Patricio Klimezuk, y Carlos Gustavo Lopez Pombo, Militantes de La Mella

En términos generales y a trazo grueso, ¿Cuál es la situación política que vive hoy Venezuela a diez años de la llegada de Chávez al poder y como se dieron los saltos hacia delante en la propia dinámica de la revolución? ¿Qué tendencias hay dentro del movimiento revolucionario?

Es un poco difícil, en breve tiempo, hablar de diez años de revolución en Venezuela. Creo que a rasgos fundamentales son diez años en los cuales se inicia un proceso revolucionario en el cual las masas deciden tomar el destino en sus propias manos, para construir una sociedad diferente a la que fue dejada en ruinas por los antiguos gobiernos de la derecha (los que ahora son la oposición). Evidentemente ha habido un salto cualitativo en la conciencia de las masas y en el propio Chávez…¿en qué sentido?

De defender la tercera vía, ahora diez años después ya se debate la construcción del socialismo como una alternativa al sistema capitalista; de discutir simplemente reivindicaciones para las masas como educación, salud y soberanía, se discute ya en el movimiento el control obrero, los consejos de fábrica, los sindicatos de nuevo tipo, abocados a las necesidades de la construcción de un estado obrero socialista.

En ese periodo han pasado muchas cosas, si hay una característica que ha tenido la revolución venezolana es que ha sido empujada por el látigo de la contrarrevolución, el Golpe de Estado, el paro patronal y los sucesivos ataques de la derecha han provocado que la revolución dé otros saltos hacia delante.

Fruto de todo esto la derecha ha perdido el control directo del aparato del Estado. Si bien es una estructura que responde a los intereses del capitalismo porque está cimentado en las bases del capitalismo, aparte de que es irreformable, tiende a cumplir un papel de freno a la revolución y de boicot. En muchas luchas se ha evidenciado el carácter de clase de este Estado: la represión de los trabajadores de Sidor, de Mitsubishi, de Sanitarios Maracay son una prueba de ello, aunque no por eso podemos decir que el gobierno es homogéneo sino que la lucha de clases se expresa en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo el Estado.

Hay dos tendencias dentro del movimiento: una vinculada a ese aparato, a esos privilegios, que hacen negocios con los capitalistas y con la oposición, y que se niegan a ir hacia delante y la otra que quiere que la revolución llegue hasta el final (si esto último pasa significaría acabar con la base de todos los privilegios) ; por otro lado el pueblo, trabajadores, campesinos, y jóvenes pobres que intentan llevar adelante el cambio real de la sociedad, para poder planificar los recursos de la misma.

Esta lucha, que se está dando intestinamente dentro del movimiento revolucionario, se empieza a ver mucho más claramente y definida dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), creado a principios de 2008, con el reflejo de estas dos tendencias. Hay un ala reformista, burócrata, que expresa la presión de la burguesía, y de la oposición, y por otro lado los revolucionarios, las bases del partido que intentan resistir para hacer del PSUV su herramienta para el cambio social.

La crisis económica mundial evidentemente va a golpear fuertemente (ya está golpeando fuerte) y esto va a significar que se agudicen todas las contradicciones de esta lucha entre reforma y revolución, fruto de que el ingreso petrolero se va a reducir, y ya se ha reducido mucho: el presupuesto de este año estaba calculado para un barril sobre los 60 u$s, ahora se ha calculado en base a 40 u$s, y sin embargo está por debajo de los 40. Evidentemente la crisis se va a expresar fuerte.

Por otro lado, sectores reformistas plantean que Venezuela es golpeada seriamente por la crisis debido a la dependencia del petróleo pero también hay que decir que es fruto de la podredumbre y la degeneración parásita de la burguesía venezolana, ya que Venezuela prácticamente tiene que importar todo lo que consume. Hay muy pocas industrias, salvo algunas regiones donde hay industrias ligeras. Han sido incapaces de construir un aparato productivo nacional fuerte para las necesidades de la población: una burguesía que no produce prácticamente nada de hecho, unido al boicot que han intentado contra la revolución. Los capitalistas nunca van a aceptar una revolución, hay que decirlo claramente: para el empresario la patria está allí donde pueda invertir y ganar muchos beneficios. En este sentido, si no invirtieron durante los gobiernos que ellos manejaban, cuando tenían el control de los sindicatos y podían hacer y deshacer cualquier tipo de ley, no lo van a hacer ahora con un presidente que intenta responderle al pueblo, con todas sus contradicciones.
Ellos mismos lo han dicho, en las últimas semanas Fedecámaras y Conindustria, portavoces de los capitalistas venezolanos, dijeron que la mitad de las empresas privadas en Venezuela han sido cerradas en los últimos diez años, y también han tenido que reconocer que la inversión privada en Venezuela se estancó hace treinta años.
Esto demuestra que no hay burguesía patriota en el país y que no puede haber ningún tipo de conciliación con esta gente que lo que quiere es que le den más créditos a ellos (supuestamente para invertir, pero lo que van hacer es fugar capitales del país como lo han venido haciendo siempre). Con todo el tema de la crisis han estado planteando que el gobierno debería reducir el gasto público, es decir, tomar todas las medidas que toman los gobiernos capitalistas del mundo.  

Hay un presidente que intenta responderle al pueblo: por ello dijo que se van a mantener y mejorar las misiones, atacando así los gastos suntuarios y los altos salarios de los funcionarios. Esto va en contra de toda esa capa de burócratas del Estado y reformistas que no van a querer que eso se cumpla: de hecho ya hay casos en las Universidades Bolivarianas donde se han paralizado los comedores, se han parado también proyectos de viviendas para las comunidades por falta de presupuesto. Todo esto significa que el saboteo de la burocracia ha empezado y ya hay una seria preocupación en las bases para enfrentar este tema y organizarse más fuertemente dentro del partido para hacer que la crisis no caiga sobre los trabajadores, que caiga sobre los capitalistas y, la burocracia que son los agentes de la oposición dentro de la revolución.

De esta lucha entre reforma y revolución que se da actualmente dentro de las filas de la revolución va a depender el futuro del proceso revolucionario y va a depender de que ideas, programas se dote sobre todo la vanguardia de la clase trabajadora, de los campesinos y de la juventud, para hacer avanzar la revolución. Se prevé que para el próximo año y medio entren en conflicto 2.500.000 de trabajadores, y la idea de controles obreros y consejos de fábrica sigue ganando terreno cada día más en las filas del movimiento obrero. Cada día surgen nuevos lideres que enfrentan a la vieja burocracia sindical: esto va a fortalecer mucho al movimiento de cara al periodo que viene, que va a ser reformismo o revolución, y de lo cual va a depender el futuro de la revolución bolivariana.

De darse un triunfo en Venezuela sobre bases socialistas, abriría la puerta a que se derroque el capitalismo en toda América Latina, y significaría una llama viva para la revolución socialista a nivel mundial.

Chávez empieza a hablar del “socialismo del siglo XXI” en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, en 2005, ¿Por qué se da en ese momento histórico, luego del golpe de Estado y del sabotaje petrolero, y que implica ese término, tanto en el mundo académico/intelectual como para las masas?

Sabemos que desde el año 98, Chávez defendía la tercera vía de Tony Blair, pero esto no es posible, no es posible crear un “capitalismo con rostro humano”, y todos los intentos de llevarlo a cabo le han demostrado a Chávez que no es posible. Lo que ha contribuido a esto es precisamente la situación del capitalismo mundial y la propia experiencia venezolana, que es contar con el boicot de los capitalistas desde el principio, ya que desde que llegó a la presidencia comienza el saboteo. Esto, sumado a la agresividad de las potencias internacionales capitalistas contra Venezuela hace a Chávez llegar a la conclusión, en contra de sus consejeros y asesores, de que el único camino es el socialismo. Si bien Chávez no se cataloga como marxista, es evidente que el hecho de evolucionar desde la tercera vía de Tony Blair hacia el socialismo es algo muy importante que hay que agarrar para seguir profundizando las ideas. Triste sería evolucionar, como lo han hecho varios, desde el socialismo a la tercera vía del capitalismo.

Se puede acusar a Chávez de lo que sea pero además de su valentía, ha mostrado una evolución política muy importante, sobre todo en un momento de arremetida a nivel mundial contra las ideas de genuino socialismo y comunismo a raíz de la caída del régimen totalitario estalinista en la Unión soviética. Este es un paso muy importante, que no le van a perdonar la burguesía ni el imperialismo.

Las ideas del socialismo provocan entre las masas una gran expectativa, un gran entusiasmo, y generan un debate en todo el país, en la revolución, y también entre los sectores academicistas e intelectuales. Para las masas el socialismo es tener mejor empleo, tener una vida digna, una vivienda digna, mejores servicios, educación, salud y un largo etcétera. Evidentemente las masas intuyen qué es el socialismo pero no logran definirlo completamente, y hay un papel fundamental que es el de un partido revolucionario, que desde la concepción marxista tiene que concentrar toda la experiencia de las masas y sacar las conclusiones necesarias, tanto de las derrotas como de las victorias a nivel histórico.

Cuando Chávez plantea el socialismo en las presidenciales de 2006, obtiene un apoyo jamás visto a un presidente venezolano, sacando el 60% de los votos. Y esto lo saca un presidente que llama abiertamente al socialismo, y que dice “quien vota por mi, vota por ir hacia el socialismo”. Creo que eso es algo muy impresionante, que marca lo que hay en el fondo de las masas y hacia donde quieren avanzar.

Uno tiende a ver en los medios de comunicación una caracterización del movimiento estudiantil venezolano como de derecha, parte de la reacción, ¿cómo se da verdaderamente la lucha dentro del propio movimiento estudiantil y que implicancia tienen los medios de comunicación en el “armado” de un movimiento estudiantil homogéneo y anti-chavista?

Evidentemente ha habido toda una manipulación mediática a nivel mundial por el tema de la juventud y los estudiantes en Venezuela. Quieren hacer ver que hay un gran movimiento masivo de estudiantes contra el régimen “totalitario” de Hugo Chávez. Esto más que un movimiento de masas de la oposición, es un movimiento mediático, porque se basa en estudiantes principalmente de las universidades y liceos privados, con el claro apoyo y confianza de los rectores de estos liceos y de todos estos centros de educación media. También pasa con rectores de universidades publicas determinadas que han sido “elitizadas” sobre todo desde los años 90´ para acá, como fue la Universidad Central de Venezuela (UCV) que pasó de ser una trinchera de la izquierda durante mucho tiempo como lo puede ser hoy la UNAM en México, donde entraban los tanques a reprimir estudiantes bajo los gobiernos que echó la revolución del poder, a ser parte de la reacción. Igualmente, para verlo en sus verdaderas dimensiones, en su momento más álgido ellos pudieron reunir sólo 15.000 estudiantes en las calles, mientras que la revolución moviliza a 300.000 jóvenes en las calles. Lo que hacen luego es pasar sólo imágenes de la “cola” de la marcha de la revolución para decir que “son pocos estudiantes”, mientras que en la de la oposición hacen tomas más cerradas para jugar con los medios visuales y hacer parecer más gente de la que verdaderamente hay.

Esta gente defiende los intereses de su clase, son estudiantes a los que nunca les ha faltado nada y que nunca han tenido que luchar por nada en la vida porque todo lo han tenido. En cambio, la lucha de los estudiantes (hijos de obreros y campesinos) en Venezuela está arraigada al proceso revolucionario, y todas las conquistas de la educación que hay ahora, han venido avanzando a partir de una participación muy alta de la juventud, y eso ha permitido avanzar en educación muchísimo.  Donde se tocan los grandes intereses, allí aparece la mano rabiosa de la oposición, que nunca va a aceptar que se termine con su sistema de educación de corporación y negocios. Por eso van a soltar a sus perros de guerra, a su caballería, que son en realidad cobardes, ya que al primer enfrentamiento serio con fuerzas de la revolución se dispersan: esto ocurrió en la UCV donde atacaron una trinchera de la revolución que es la carrera de Trabajo Social, ya que allí nunca gana la derecha. Fue atacada por fascistas con símbolos nazis y consignas de muerte, pero se le dio la respuesta a esa agresión a la semana siguiente con una marcha de los estudiantes con los trabajadores en toda la Universidad, a la cual los fascistas no pudieron ni levantar la voz ni atacar la marcha.

Eso demuestra la fuerza que tiene la revolución y que este movimiento anti-chavista es un movimiento minoritario, hijo de la burguesía y de la reacción. Como diría León Trotsky, son “polvareda humana”, nosotros contamos con las fuerzas vivas de la sociedad, que son los hijos de los trabajadores y los hijos de los campesinos.

Retomando algunas cosas que dijiste, nos gustaría saber, más específicamente a partir del golpe de 2002 y lo que fue posteriormente el sabotaje petrolero, ¿Qué fue lo que pasó con la derecha luego de estos dos procesos que catalogaste como “el látigo de la contrarrevolución” y como está hoy día?

Fueron dos grandes derrotas para la contrarrevolución, y desmoralizaron profundamente a su base social. Luego de esos dos procesos, cada intento de la oposición de hacer una marcha seria, no sucedía como antes. Si bien en las últimas elecciones (por el referéndum de la enmienda constitucional) ganan más de 500.000 votos en las urnas, esto se basa no en una fortaleza de ellos sino en una debilidad de la revolución, que ha sido que el descontento contra la burocracia y las malas gestiones de dirigentes supuestamente revolucionarios y socialistas generan escepticismo en una parte de las masas. Esto es un síntoma para la revolución, de que si no se resuelven los principales problemas, sectores de las masas pueden caer en la apatía y en la desmoralización. Fruto de esto, y sumado al saboteo económico, es que la derecha ha podido ganar votos.

Aun así, en las calles están las fuerzas de la revolución. La burguesía no hace hoy un golpe de Estado en serio porque sabe que puede generar un movimiento de masas desde abajo muy fuerte que pondría ya a la orden del día el derrocamiento del capitalismo y haría a la revolución girar, como hasta ahora, más a la izquierda. Fruto que no tienen una fuerza en la sociedad para pasar a la ofensiva están jugando al saboteo económico, a las intrigas, a las calumnias, a la manipulación y sobre todo a jugar con sus aliados dentro del movimiento bolivariano. Esa es la táctica que tiene que jugar toda burguesía cuando no es capaz de derribar a la revolución de un golpe, jugar a través de la socialdemocracia, quienes al fin y al cabo no cuestionan las bases del capitalismo. La correlación de fuerzas hoy en Venezuela está con la revolución ampliamente, pero esto no es eterno, ya que como dice Alan Woods, “las masas pueden sacrificar su hoy por su mañana sólo hasta cierto punto”, cuando ven que por lo que luchan es verdaderamente conseguible, y sobre todo cuando ven dirigentes que puedan llevarlo a cabo. Por ello hoy la burguesía está tratando de generar las condiciones para que cambie la correlación de fuerzas y así poder pasar a la ofensiva.

Ahí hicimos entonces un panorama de la derecha, ahora teniendo en cuenta lo que es el PSUV y por ahí su carácter que algunos definen como “más heterogéneo”, ¿Qué es lo que queda por fuera del PSUV en tanto partidos de izquierda y/o organizaciones que se plantean un horizonte emancipador? ¿Cuál es la implicancia que eso tiene en tanto quedar afuera de la herramienta máxima que tienen los trabajadores hoy día en Venezuela?

Se puede afirmar que fuera del PSUV no hay nada, ya que solo quedan dispersos algunos partidos pero que no tienen una militancia significativa. Quien despertó a las masas a la vida política en Venezuela fue Chávez, quien les ha dicho que hay que organizarse para no depender de nadie. De allí y por el hecho de no haber traicionado la revolución, ha reforzado esos vínculos con las masas, por eso cuando hace el llamado a construir un partido para unificar todas las luchas del pueblo en torno a un mismo objetivo, prácticamente todo el movimiento se enfila en el PSUV. Tu puedes tener cualquier lucha en Venezuela, de estudiantes, de campesinos, y todas están dentro del PSUV y trabajan con él.

El partido tiene más de 5.000.000 de personas, pero el nivel de participación tiene sus altas y sus bajas dependiendo de la coyuntura. En un momento de coyuntura fuerte, donde se ve amenazada fuertemente la revolución, puedes tener 200 personas en asambleas donde comúnmente hay 50 o hasta 20. Esto ocurrió por caso en el cuartel San Carlos donde hay semanas donde participaban 10 personas y luego de la marcha de la oposición en Caracas tenías ahí a 300, 400 personas discutiendo sobre como enfrentar a la oligarquía en la calle y como organizar la resistencia. Y toda esa gente está dentro del PSUV, que por la composición de clase tiene una fuerza revolucionaria enorme ya que tiene todos los puntos de apoyo.

La tarea ahora, como la ven las masas, está en echar a los burócratas y a los usurpadores de la revolución, y esa pelea correctamente como la interpretan se va a dar dentro del PSUV.

Hay otros procesos latinoamericanos en curso que pueden tomar algún punto de contacto con lo que pasa en Venezuela, en especial los casos de Bolivia y Ecuador, y más a nivel histórico con todo lo que representa el caso cubano. ¿Cuál es la importancia que tienen estos procesos al interior de la revolución bolivariana y cómo son tomados por las masas?

Desde el movimiento bolivariano en general, sobre todo en la base, es muy importante lo que ocurre en Ecuador, en Bolivia y lo que puede pasar también en otros países. Evidentemente cada avance en el movimiento de los trabajadores de estos países contra la derecha y contra el imperialismo fortalece más la confianza de las filas revolucionarias en Venezuela, las cohesiona más. Cada movimiento serio contra la revolución en cada uno de estos países tensa las cuerdas de la revolución en Venezuela y provoca un cierre de filas contra la derecha. Un ataque serio en cualquiera de estos países contra los propios procesos revolucionarios, e incluso una derrota, generaría más radicalización en Venezuela, ya que no permitirían que ocurra lo mismo sin dar una pelea a muerte. Por el contrario, una victoria en estos países impulsaría con mucho más ánimo a las masas a ir hacia delante en Venezuela.

Además se enmarca en un contexto distinto al que han tenido otras revoluciones como la nicaragüense, donde muchas revoluciones habían sido derrotadas. Como conclusión, es muy importante lo que ocurra en estos países, ya que da más confianza en las propias fuerzas y más ánimo de cara al futuro.

Tomando las declaraciones del canciller Maduro acerca de que “los nuevos partidos de la derecha son los medios de comunicación” y a la vez retomando ciertas cosas que mencionaste sobre los medios cuando caracterizaste al movimiento estudiantil, ¿Cómo se utilizan estos medios y cual es la estrategia discursiva, tanto de parte del movimiento revolucionario y el chavismo (tomando por caso portales alternativos de internet y hasta el propio programa Aló Presidente) como por parte de la derecha que anhela volver a ser gobierno?

Los medios de comunicación privados en Venezuela son todos reaccionarios, fascistas, se puede decir que son hasta lo más condensado de la contrarrevolución. No es casualidad que escuchemos en estos programas día tras día llamar al magnicidio, a combatir el “terror de la revolución”, etc. Todos estos medios deberían estar cerrados por su papel criminal en el golpe de Estado de 2002, tienen sus manos manchadas de sangre incluso con lo del Caracazo en el año 89. Esta gente debería ser sacada del aire y es lo que pide desde abajo el pueblo, ¿cómo es posible que hayan muerto camaradas y camaradas y no se toma una solución definitiva contra estos medios?

Se toman recursos de amparo contra esta gente pero no más allá de eso, y las masas están pidiendo que se tomen medidas serias contra esta gente. De hecho en varias oportunidades se han intentado tomar estos medios. A nivel mediático, se les combate principalmente a través del canal estatal y otros canales creados por la revolución, alternativos.

No se puede permitir, reitero, que usen el espectro radioeléctrico, que es publico, que es del pueblo, para llamar a matar a un presidente. Lo han llamado incluso nazi a Chávez a través de estos medios, que todo lo manipulan. No se puede esperar nada bueno de estos medios privados de comunicación en Venezuela, por lo cual hay que sacarlos del espectro radioeléctrico del pueblo para que no sigan saboteando a la revolución.

Vamos por la última pregunta entonces. Viendo las ultimas declaraciones de Chávez sobre “socialismo científico”, y el auge de las nacionalizaciones en 2008 –Cargill, Banco Santander, Sidor, entre otras- y lo que ello implica en términos de desarrollo autónomo de la economía, ¿Cómo avanza de acá en más la revolución, en perspectiva, y que papel van a tener en esto tanto el PSUV como el propio Chávez?

En Sidor, en Mitsubishi, ha tomado un papel preponderante la clase obrera y en este sentido se puede decir que la revolución está avanzando. En los barrios hay cada vez una conciencia más organizada, sobre la base de la experiencia de los últimos años, frente a sabotajes de la derecha externa y endógena. Hay un movimiento en la conciencia de los trabajadores, de los campesinos y el pueblo, que puja mucho más, como para decirlo en palabras de Trotsky y Lenin, que “pujan hacia una segunda revolución”, y hacia eso avanza el movimiento bolivariano en general en Venezuela. El nivel de organización crece muchísimo, ha aprendido mucho del año 2001, 2002 y 2003 sobre la base de ataques rabiosos de la derecha, y esto va a cumplir un papel primordial de cara a los futuros acontecimientos.

Si bien se va a profundizar el saboteo de la derecha, le va a ser muy difícil acabar con el proceso revolucionario fruto de que las masas han aprendido muchísimo y no se van a dejar arrebatar la revolución de forma tan fácil. Hay también un nivel mucho más critico en las bases hacia la dirección, se mira más de cerca de esa dirección y eso es muy importante para que el movimiento sienta cada vez más que son ellos mismos la revolución y que no dependen de nadie.  

Leer la entrevista original en: http://www.dariovive.org/notas/mella2.htm