La situación política en Venezuela

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Aún con indemnización estas nacionalizaciones son una medida progresista que apoyamos. Pero no debe quedarse ahí: (…) el control de estas empresas nacionalizadas debe estar en manos de los trabajadores. Si la burocracia estatal se hace cargo, todas estas nacionalizaciones serán un desastre. Habrá un sabotaje continuo por parte del aparato estatal que tiene mil y un vínculos, visibles e invisibles, con la burguesía y el imperialismo

Entrevista a Yonie Moreno miembro de la Corriente Marxista Revolucionaria de Venezuela

Manos Fuera de Venezuela.- La victoria electoral de Chávez el pasado 3 de diciembre se hizo en uno de los momentos álgidos de movilización popular y abrió una etapa nueva, remarcada por toda una serie de medidas anunciadas por el presidente, como la formación del PSUV, la nacionalización de las empresas estratégicas; todo ello en una pugna abierta contra la burocracia estatal y reafirmando el carácter socialista que debía adquirir la Revolución bolivariana. Desde entonces han transcurrido ya 3 meses. ¿Cómo va el desarrollo práctico de las medidas anunciadas?

Yonie Moreno.- Lo primero que hay que plantear es que el giro a la izquierda de Chávez, como era de esperar, ha contado con el sabotaje y la oposición de los capitalistas. A principios de año se dio una suba generalizada de precios por encima de los topes que el gobierno tiene estipulados para ciertos productos básicos y que no respetaron los empresarios. La inflación fue de un 2% en enero. Esto fue consecuencia de la escasez de productos básicos. El índice de escasez de productos del BCV (Banco Central de Venezuela) pasó del 9,2% en diciembre al 14,3% en enero. El problema es que el margen de beneficio se redujo para los capitalistas con las medidas del gobierno. Esto muestra cómo las leyes del mercado imperan sobre los buenos deseos del gobierno, intentando regular precios. Los capitalistas dejaron de producir o guardaban sus mercancías para mejores ventas en el futuro. A esto se sumó el sabotaje consciente instigado por la patronal y el imperialismo.
Estos meses de enero y febrero mostraron una de las contradicciones que han movido la revolución desde el inicio: las medidas de Chávez, aunque no sobrepasan el capitalismo, en el contexto actual de la crisis del capitalismo venezolano e internacional entran en contradicción con los intereses de los capitalistas y trancan el normal devenir del capitalismo venezolano. El gobierno de Chávez lleva una política de reformas en beneficio de pueblo. Sin embargo, no hay margen para ninguna política de reforma en la situación actual desde el punto de vista de los capitalistas. Los banqueros, los industriales y los especuladores reclaman más y más ataques contra los trabajadores con el fin de aumentar sus ganancias, reclaman privatizaciones y recortes en todo el planeta. Esto también lo quisieran para Venezuela, y lo hicieron durante una época. Cuando llegó Chávez al poder creyeron que iba a ser su títere. Sin embargo, en un momento dado, vieron que la situación se les escapaba de las manos, que Chávez no llevaba la política necesaria para sus intereses. Esa fue la causa de que se insurreccionaran en 2002 cuando Chávez aprobó la ley habilitante y la cadena de leyes que siguieron. Estas leyes no sobrepasaban el capitalismo. El movimiento de masas derrotó el complot. Perdieron y ahora tienen el problema de que tanto el gobierno como el aparato del Estado (que sigue siendo burgués) escapó a su control directo. También que las masas están en pie y vigilantes. Sin embargo la economía, como han demostrado estas semanas, sigue en manos de los capitalistas.
El presidente Chávez lleva una política de redistribución de la riqueza petrolera hacia los más pobres. Cerca del 40% de presupuesto nacional se destina a gasto social. Esto es uno de los niveles más altos del mundo. También lleva toda una serie de políticas que sin salirse de los marcos del capitalismo benefician a las masas y perjudican a los empresarios. Un ejemplo es el control de precios para toda una serie de productos básicos. Esta no es una medida socialista, sin embargo en el contexto actual ataca los márgenes de beneficio de los empresarios y estos responden no produciendo, saboteando la economía, subiendo precios y generando escasez. Otra medida es que el control de cambio está regulado y hay límites para cambiar bolívares por dólares. Esta política la implementó el gobierno para impedir la salida de dólares del país, la fuga de capitales. Hay que recordar que se estima que en los últimos 40 años por ese camino salieron de Venezuela cerca de 300.000 millones de dólares hacia los bancos internacionales. Era el método tradicional de saqueo de los capitalistas y del imperialismo. Esta medida impide la fuga de divisas y es beneficiosa para los trabajadores y el pueblo, pues la riqueza queda dentro del país. Sin embargo es una restricción a la libre circulación de capitales y dificulta la acumulación de beneficio y que los empresarios puedan poner en lugar seguro sus ganancias. Si a todo esto le sumamos el discurso de Chávez y las propuestas de nacionalizaciones, tenemos todo el cuadro. Todas estas medidas, entre otras, en beneficio del pueblo tienen como contrapartida la nula inversión productiva de los empresarios venezolanos que se suma a la histórica huelga de inversiones de los capitalistas criollos.

MFV.- ¿Cómo reaccionó el gobierno ante el sabotaje y la escasez de inicios de año?

Y.M.- Por un lado aprobó una ley de defensa de la república que habilitaba para expropiar e incautar cualquier producto acumulado, así como tomar las industrias que especularan. Chávez amenazó con expropiar los mataderos de carne y frigoríficos y otras industrias si continúa la escasez de estos productos. De hecho, expropió uno (Fricapeca) en Zulia, donde los trabajadores llevaban tiempo atrás reclamando su expropiación. Este Frigorífico llevaba cerrado casi dos años y en su época fue el segundo más grande de toda América Latina. Al mismo tiempo compró en el extranjero alimentos y rubros y a través de MERCAL (red de mercados dependiente del Estado que cubre más del 50% del suministro de productos básicos) suplió con producto importado la falta de producto nacional. Así, temporalmente, pudo frenar el sabotaje de los empresarios y estabilizar los precios.
El gobierno ante esta situación de sabotaje puede hacer varias cosas: ceder a la presión de los empresarios, recrudecer la presión sobre los mismos o, lo que planteamos en la Corriente Marxista Revolucionaria (CMR), expropiar al conjunto de los capitalistas, expropiar las palancas fundamentales de la economía que suponen 2/3 del PIB, para organizar la economía, para planificar democráticamente la economía en beneficio de todos en función de las necesidades sociales y no del beneficio de los empresarios. Mientras el gobierno no haga esto último los capitalistas van a seguir saboteando la economía. Lo que muestran los últimos meses es que la economía venezolana está controlada por la burguesía y no por el gobierno del presidente Chávez. Al final se alcanzó un equilibrio a costa de surtir el mercado venezolano con productos traídos del extranjero y pagados con los ingresos petroleros.
El gobierno en esta situación, a principios del mes de febrero compró la CANTV y la Electricidad de Caracas. Aunque Chávez señaló que primero se expropiaría y luego se vería el precio de estas empresas, la nacionalización no se desarrolló de ese modo. La presión del sabotaje económico y de los sectores reformistas dentro del gobierno se hizo sentir. El gobierno compró las empresas a estas multinacionales a un precio razonable. Los mercados respiraron aliviados.
Desde la CMR defendemos que lo mejor hubiera sido expropiar sin indemnización. La indemnización ya se ha cobrado de sobra todos estos años en que estas empresas estaban en manos de estos grupos multinacionales enriqueciéndose a costa del pueblo y los trabajadores venezolanos. Pero el gobierno no quiso ir hasta el final. Hasta cierto punto a las multinacionales se les obligó a vender bajo la amenaza de expropiación. Y esto es lo que hicieron.
Para la CMR aún con indemnización estas nacionalizaciones son una medida progresista que apoyamos. Pero no debe quedarse ahí: en primer lugar el control de estas empresas nacionalizadas debe estar en manos de los trabajadores. Si la burocracia estatal se hace cargo, todas estas nacionalizaciones serán un desastre. Habrá un sabotaje continuo por parte del aparato estatal que tiene mil y un vínculos, visibles e invisibles, con la burguesía y el imperialismo.
Ahora hay una pequeña tregua, pero el conflicto volverá a recrudecer en una escala superior más tarde o más temprano por la contradicción entre las necesidades de las masas y el deseo de Chávez de mejorar las condiciones de vida de los venezolanos, sobre todo de los más pobres, y la incapacidad del modo de producción capitalista para cubrirlas. Chávez refleja las aspiraciones de una vida mejor de la inmensa mayoría. El problema de Venezuela es que el capitalismo es incapaz de desarrollar la economía del país. Es un obstáculo absoluto al desarrollo de la nación. Chávez hace llamados a los empresarios razonables que quieran ayudar a sacar adelante el país para que inviertan, "para que le echen pichón" como se diría en criollo. Y, al mismo tiempo, amenaza con expropiarlos. Expropia y nacionaliza algunas empresas y dice que hay que producir no en función del beneficio sino de las necesidades, habla continuamente contra el capitalismo, que Venezuela debe ir hacia la revolución socialista, que hay que leer a Marx, etc. Y sobre todo, Chávez estimula la lucha y la organización de las masas.
Más tarde o más temprano el conflicto volverá a estallar entre los empresarios y el gobierno pero sobre una base superior. Así, las cosas tendrán que resolverse o bien expropiando a la clase capitalista o bien capitulando ante las presiones de la misma. Por ahora el gobierno puede maniobrar entre esos dos polos por el efecto de la renta petrolera que tapa los huecos que produce el sabotaje económico de los capitalistas. Pero el efecto de la renta petrolera no va a durar siempre y ya está generando enormes contradicciones en la economía. Cualquier cambio, aunque sea pequeño, en el crecimiento de la economía mundial, con sus efectos en los precios del petróleo y el dólar, tendrá grandes repercusiones en la economía venezolana.

MFV.- ¿Qué significado tiene el lanzamiento del Partido Socialista Unido de Venezuela tras las elecciones?

Y.M.- El giro a la izquierda de Chávez también ha tenido efectos en el seno del movimiento bolivariano. La CMR en su último documento de perspectivas señala como principal contradicción de la revolución la lucha entre los reformistas y los revolucionarios como expresión de la lucha de clases, que sucede en estos momentos, tras las sucesivas derrotas de la oposición, en el interior del movimiento bolivariano. Si una división abierta en líneas de clase, a izquierda y derecha no se ha producido ha sido por ahora por la tremenda autoridad de Chávez. Sin embargo, la propuesta de crear el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha tensado demasiado la cuerda. Tres partidos que antes conformaban el Bloque del Cambio (la coalición electoral con la que Chávez concurría a elecciones) el PCV, el PPT y Podemos se manifestaron en contra de disolverse dentro del PSUV como ya sí lo habían hecho el MVR, la UPV y el MEP. Esto ha generado una polémica en el seno de estos partidos y de la dirigencia de estas organizaciones con Chávez. Una de las más fuertes ha sido con el dirigente de Podemos y gobernador del Estado Aragua, Didalco Bolívar. Chávez le ha lanzado varias críticas, diciendo que Didalco es socialdemócrata y no socialista y que esto son cosas diferentes. Refiriéndose en general a estos partidos Chávez señaló que consideraba que prácticamente estaban con la oposición. Esto es la muerte política para estas organizaciones. Si se niegan a entrar en el PSUV es por consideraciones burocráticas y por miedo a perder sus cuotas de poder en ministerios, gobernaciones y alcaldías. También temen que la formación del PSUV esté dominada por la burocracia del MVR.
En el PSUV se van a dar enormes luchas entre los elementos revolucionarios y los reformistas y burocráticos. Las direcciones del PPT, Podemos y PCV ven la fusión como un peligro a sus posiciones en vez de una oportunidad para crear un partido revolucionario con un programa socialista en Venezuela. La lucha dentro del PSUV no está decidida. Será una lucha entre reforma y revolución, y será en los próximos meses uno de los campos de batalla más fuertes contra el reformismo. Chávez trata de impulsar desde la base la construcción del partido. Y quiere que sea un látigo contra el burocratismo y sea auténticamente democrático. A partir del mes de abril se empezarán a formar los batallones (especie de agrupaciones) del PSUV en todo el país. Estos decidirán qué programa y quiénes serán los dirigentes del PSUV. A partir de agosto empezará el congreso que durará lo que queda de año con el debate de qué programa y cómo se debe organizar el PSUV, todo ello hasta fin de año.
La CMR considera una de sus prioridades la construcción del PSUV y que éste se dote de un programa socialista que ponga fin a la anarquía capitalista sobre la base de la nacionalización de la banca, la industria y las multinacionales para poder llevar a cabo una planificación democrática de la economía. El PSUV debe ser también el instrumento para terminar con el estado burgués y el burocratismo. Para ello la clase trabajadora debe ponerse también al frente de la formación del PSUV.
Ya veremos cómo terminan las cosas y si estos partidos se unen al PSUV o no. Si no lo hacen van a tener enormes dificultades. Aún así esto no es más que el comienzo de la diferenciación interna en líneas de clase dentro del movimiento bolivariano que afectará a todas las agrupaciones dentro del mismo.

MFV.- Otro tema candente es la situación de los trabajadores de Sanitarios Maracay y su lucha por la nacionalización de la empresa. Qué novedades hay en relación a eso y, más en general, trázanos unas pinceladas sobre la situación sindical, la UNT, el FRETECO, etc…

Y.M.- Recientemente los trabajadores de Sanitarios Maracay compraron materia prima con lo que consiguieron de la venta de salas de baño tiempo atrás. Esto les va a dar para producir unos seis meses. Hubo tensión entre los trabajadores porque los ingresos no eran suficiente para dar un salario justo, apenas una bolsa de comida y 30.000 bolívares a la semana. Aun así los trabajadores llevan aguantado 4 meses. ¡Qué mejor prueba del alto nivel de conciencia de los trabajadores venezolanos! Pero todo tiene un límite. Ahora esperan poder aumentar la producción, las ventas y poder entregar una retribución mayor. Todo ello a la espera de que el gobierno se manifieste sobre la cuestión de la expropiación, que es su única salida. La empresa aún bajo control obrero no puede competir en el mercado capitalista. Tras la marcha del 8 de febrero, el Ministerio del Trabajo envió una delegación para visitar la empresa con cámaras y demás. Desde entonces los trabajadores no han recibido más noticias.
La burocracia reformista va a poner todos los obstáculos para impedir que la empresa se nacionalice. Hay enormes contradicciones entre lo que dicen los ministerios y lo que hace y dice Chávez. Sirva de ejemplo de estas contradicciones que hay dentro del aparato del estado, la entrevista que los trabajadores de Sanitarios Maracay consiguieron con un alto cargo del ministerio de finanzas. Este les señaló que el gobierno no estaba interesado en nacionalizar empresas salvo las que fueron privatizadas y que la línea del gobierno era implementar empresas mixtas. Señaló que los trabajadores de Sanitarios quizás se podrían acoger a la fórmula de la cogestión del estilo de Invepal o Inveval. Este alto cargo decía esto en las semanas en que Chávez expropiaba la empresa Fricapeca y el hospital oncológico Padre Machado. Evidentemente esta no es la mejor manera de tranquilizar a los empresarios para crear empresas mixtas.
Al mismo tiempo, el sabotaje de la burocracia al control obrero continúa. En Inveval los trabajadores se han movilizado para demandar que PDVSA les suministre válvulas para trabajar pues la petrolera estatal se las está negando y eso va a suponer que no hay trabajo. Los trabajadores han hecho todos los esfuerzos. Lo que falla en la cogestión es la burocracia, la ineficacia y el sabotaje.
La burocracia estatal, los reformistas, son enormemente débiles, el suelo tiembla bajo sus pies. Sin embargo, sacan su fuerza fruto de que la clase obrera por ahora no se ha puesto al frente de esta revolución, de la parálisis de la clase trabajadora en acometer sus tareas revolucionarias, de ponerse al frente de los oprimidos del país .Pero eso puede cambiar en cualquier momento.
La lucha de Sanitarios Maracay muestra el potencial del proletariado venezolano. La expropiación de Sanitarios Maracay va a depender de hasta qué punto se extiende la lucha por la toma y ocupación de empresas. Son necesarios 10, 100… Sanitarios Maracay. Muy especialmente es necesario que la dirección de todas las corrientes de la UNT extiendan la lucha y que ésta no quede aislada. Sanitarios Maracay debe ser un ejemplo para el resto de la clase trabajadora que debe seguir su camino. Hay que expropiar revolucionariamente a los capitalistas, poner a funcionar las empresas, coordinar las fábricas y su producción desde abajo, no esperar a que la lenta e ineficaz burocracia lo haga. Los obreros deben seguir el ejemplo de Sanitarios, tomar la iniciativa y empezar a organizar la economía sobre nuevas bases.
Desafortunadamente, la dirección de la UNT sigue enfrascada en el debate de la fecha de las elecciones para la central, y no en implementar la lucha por el control obrero y la toma de fábricas. Desde la CMR estamos a favor de que se hagan elecciones dentro de la UNT para que se elija democráticamente una dirección tras más de 3 años desde que la misma se constituyó. Sin embargo hay sectores reformistas burocráticos dentro y fuera de la UNT que no quieren que se hagan estas elecciones y pretender tener paralizados a los trabajadores.

MFV.- ¿Cómo superar este obstáculo?

Y.M.- La UNT sólo se podrá constituir si se organiza como un instrumento de los trabajadores para la toma del poder y no como un sindicato reivindicativista. La lucha obrera en Venezuela pasa del contrato colectivo a la lucha por quién posee el control de las empresas y de la actividad económica del país. La toma del poder es la tarea central de la clase trabajadora en esta revolución y la única salida para que ésta sea victoriosa: extender la ocupación de empresas, formar comités de fábrica para realizar el control obrero y coordinarlos con los consejos comunales para formar soviets.
Si se supedita esta tarea central a que haya o no elecciones de la UNT, si se hace de las elecciones el centro en torno a lo que gira todo lo demás, entonces la clase trabajadora estará paralizada este año también como estuvo en los anteriores. Desafortunadamente la C-CURA que agrupa alrededor de Orlando Chirinos a sectores más combativos de la clase trabajadora sigue enroscada en la cuestión de las elecciones. La mayoría de la UNT no se va a ganar en las urnas, sino en la lucha en la calle. El sector de la UNT que se ponga al frente de la lucha por el socialismo en Venezuela, no en palabras sino en los hechos, será el que gane la mayoría en el seno de la clase obrera. Como decía León Trostky en su Historia de la Revolución Rusa: "La mayoría no se cuenta. Se conquista". Esta es una lección que no debería olvidar la dirección de la C-CURA. De seguir en esta línea seguirá la parálisis y la escisión de la UNT se consumará siendo un serio revés para los trabajadores venezolanos que contará con el regocijo de la burocracia y los capitalistas. Esta es una seria amenaza para los trabajadores y para la revolución que para triunfar necesita que el proletariado se ponga al frente de la misma. De no corregir este rumbo también es posible que la dirección de UNT en un momento dado pueda ser sobrepasada por el movimiento de los propios trabajadores.

MFV.- Por último, ¿cómo ha sido la gira de Chávez por América Latina? ¿Cuáles han sido las repercusiones más significativas dentro y fuera de Venezuela?

Y.M.- El imperialismo está muy preocupado por lo que sucede en Venezuela. Si pudieran redoblarían esfuerzos para tumbar a Chávez y aplastar la revolución. Pero tienen el problema de que están empantanados en Iraq y eso no les deja las manos libres para Venezuela. Lo que defiende a Venezuela es el carácter internacional de la revolución. La visita de Bush fue un fracaso. Mientras Chávez hacia al mismo tiempo una gira con mítines de masas en Argentina, Bolivia, Haití. Bush era recibido a pedradas en Brasil, en Colombia y en Guatemala. No se alcanzó ningún acuerdo remarcable en la gira .El imperialismo ha pretendido iniciar un contraataque en el terreno diplomático contra la revolución venezolana. Y en este intento ha contado con un rechazo masivo de la población en todos los países donde Bush ha puesto pie.