España: El Caso “Bárcenas” – La corrupción del PP es la forma en que los grandes empresarios financian y premian a la derecha por su política antiobrera y antisocial

0
144

¡Llamado inmediato a elecciones!¡Todos a las movilizaciones convocadas!

1069829 477803255642530 523289857 nLuis Bárcenas, tesorero del Partido Popular durante cerca de 20 años, ha admitido ante el juez Ruz que los papeles filtrados por la prensa en los últimos meses, dando cuenta de donaciones ilegales de empresarios al PP, son verdaderos y fueron confeccionados por él. Según los documentos hasta ahora aportados, estas donaciones, anotadas en una contabilidad secreta, fueron usadas entre otras cosas para pagar sobresueldos a todos los dirigentes nacionales del partido desde 1990 hasta la fecha. Rajoy en concreto, cobró secretamente 25.200 euros anuales desde 1997. Según Bárcenas, sólo en 2009 y 2010, pagó personalmente sobresueldos de 95.000 euros a Rajoy y a la número dos del partido, la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal.

Bárcenas fue cesado como tesorero del PP en 2009, tras ser imputado en el caso de corrupción Gürtel, que también afectaba a la cúpula del PP, y en la que fue sobreseído por la camarilla judicial afín al PP. No obstante, Bárcenas mantuvo su despacho en la sede del PP hasta enero de este año, donde siguió ejerciendo de pasador de sobres hasta el 2010, ¡con un sueldo mensual de 23.000 euros! ¿Quién dijo que la política era ingrata?

Inicialmente, Bárcenas y la cúpula del PP negaron validez a las filtraciones. Bárcenas le entregó ahora al juez Ruz una lista de mensajes SMS del teléfono móvil de Rajoy del mes de febrero donde éste le mostraba su comprensión y apoyo y le pedía que se mantuviera fuerte. Pero cuando las pruebas se hicieron irrefutables, con el descubrimiento de cuentas en Suiza a nombre de Bárcenas que sumaban 40 millones de euros, la cúpula del PP optó por soltarle la mano a su ex-tesorero. Esto vino acompañado de amenazas al más puro estilo mafioso. Según Bárcenas, Javier Iglesias Redondo, persona de la más absoluta confianza del aparato del PP, lo visitó hace una semana en la cárcel de Soto del Real y le dijo: “Si hablas, tu mujer irá a la cárcel. Si callas, Alberto Ruiz-Gallardón será destituido en el último Consejo de Ministros antes de vacaciones y tu tema se archivará en septiembre por nulidad”. Ahora, cuando el ex-tesorero del PP está en la cárcel y se enfrenta a pena de prisión, y por despecho, ha sido cuando ha decidido “tirar de la manta”.

¿A quién puede extrañar lo sucedido? El PP es un partido que hunde sus raíces en el franquismo, un régimen corrupto y ladrón por excelencia. Más importante aún, el PP es el principal instrumento del gran capital español para llevar a cabo su política antiobrera y antisocial. Si el santo y seña del capitalismo es acrecentar sin límites los beneficios, privilegios y la gran vida que se dan los grandes empresarios, banqueros y terratenientes, ¿cómo no van a premiar estos señores con una buena cantidad de migajas a sus marionetas políticas por el trabajo “bien” hecho?

¡Qué contraste! Mientras que Rajoy y Dolores de Cospedal recibieron decenas de miles de euros secretamente de las grandes empresas, y no pasa nada, luchadores obreros ejemplos de honestidad, como Diego Cañamero y Sánchez Gordillo, se enfrentan al pedido de 2 años de cárcel y multas de 1.200 euros por ocupar la finca militar de Las Turquillas en Osuna (Sevilla) y exigir su puesta en producción social para aliviar el hambre de miles de jornaleros en paro de la comarca.

Queda por dilucidar si en la maraña del “caso Bárcenas” ha tomado parte algún sector de la burguesía española, descontenta con las vacilaciones del gobierno de Rajoy en profundizar aún más los ataques salvajes que ha llevado a cabo contra los trabajadores, jóvenes, estudiantes, pensionistas y sectores empobrecidos de la clase media, en medio de la mayor crisis de la historia del capitalismo español.

Aunque el miedo a una explosión social es un factor que está presente en los círculos de poder, la persistencia de la crisis y la escalada imparable de la deuda pública han incrementado la insolencia de los voceros de las grandes empresas y de Bruselas. Estos sectores claman a los cuatro vientos a favor de hundir aún más el cuchillo en las pensiones -más allá de la nueva reforma que prepara el gobierno- bajar los impuestos a las grandes empresas y darle una nueva vuelta de tuerca a la reforma laboral, para eliminar las indemnizaciones por despido y finiquitar la negociación colectiva.

Pero es difícil ver cómo podría emerger un gobierno de la derecha más fuerte para aplicar esta política en medio del descrédito popular que asola a todas las instituciones del país, incluida la monarquía; y menos aún a través de la fórmula de un gobierno de “unidad nacional”, del PP con el PSOE y UPyD.

El arco político ha quedado perfectamente retratado. Los supuestos antagonistas del PP en el nacionalismo burgués catalán y vasco, CiU y PNV, exigen prudencia y se limitan a pedir que Rajoy dé explicaciones en el parlamento ¿Para qué espantar el gallinero? ¿No aprobaron ellos acaso con sus votos la reforma laboral del PP y sus principales medidas económicas reaccionarias? Responden a los grandes empresarios catalanes y vascos, a fin de cuentas hermanados con sus compinches del resto del Estado español contra los intereses de la clase obrera.

UPyD, cada vez más una versión “light” del PP y objeto de mimos por la prensa burguesa para que ejerza de contrafuerte a la subida electoral de IU, ha pedido una moción de censura, lo cual solo es una pose para salvar la cara y sin consecuencia alguna ya que el PP tiene una sólida mayoría absoluta en el parlamento.

Por su parte, el dirigente del PSOE, Rubalcaba, se ha limitado a exigir que Rajoy dimita y que lo sustituya otro dirigente del partido al frente del gobierno ¿No es lastimosamente lamentable esta posición? ¿Acaso piensa el señor Rubalcaba y la cúpula del PSOE que los millones de trabajadores, jóvenes, pensionistas y parados del Estado español van a dormir más tranquilos porque la política reaccionaria del PP la ejerza el señor o señora X en lugar del señor Rajoy? Los trabajadores, jóvenes y parados, entiéndalo señor Rubalcaba, no queremos un lavado de cara a un fantoche reaccionario sino derribar una política derechista, antiobrera y antisocial que nos empuja cada vez más a la degradación social y a la miseria.

Todos a las movilizaciones del 18 y del 21 de julio

Entre tanto, diversas organizaciones y movimientos sociales, incluida Izquierda Unida, están llamando a la movilización popular contra el gobierno del PP. Los compañeros de Lucha de Clases apoyamos completamente estas convocatorias.

El PP está perdiendo cada día que pasa su base social, la indignación y el malestar popular no hace más que aumentar, una acción decidida impulsada desde abajo por las direcciones sindicales y de la izquierda, por medio de movilizaciones masivas, podrían provocar tal nivel de presión que fracturarían al PP de arriba abajo, como empieza a verse ya, y no dejaría al PP más opción que convocar elecciones.

La dirección de Izquierda Unida ha sido la única que ha empezado a plantear correctamente lo que hace falta: ¡que dimita Rajoy ya y que se convoquen nuevas elecciones! Pero no va a ser con declaraciones ni con exhortaciones a Rajoy como vamos a forzar su dimisión y que convoque nuevas elecciones. Ante la lamentable actitud de las cúpulas sindicales de UGT y CCOO que, como viene siendo habitual, tienen poco que decir mientras hunden la cabeza en el suelo como el avestruz, IU ha decidido  reimpulsar su campaña pública para exigir la dimisión del gobierno ¡Este es el camino! Los dirigentes de IU deben apelar directamente a los trabajadores, a los activistas sindicales, a las mareas y demás organizaciones populares a que se le unan en su campaña pública y proponer convocatorias de frente único para impulsar las movilizaciones.

Ante las convocatorias de manifestaciones que ya han aparecido para el jueves 18 de julio y el domingo 21 de julio, un llamamiento enérgico de IU para que los trabajadores, jóvenes, pensionistas, desempleados, y ciudadanos en general participen en las mismas tendría un eco poderoso en estas circunstancias. Si bien es cierto que la segunda quincena de julio y agosto son meses tradicionalmente complicados para la movilización social, podrían ser usados para iniciar esta campaña con el objetivo de “calentar motores” con vistas a una movilización mayor desde comienzos de septiembre.

La Conformación del Bloque Social y Político; esto es, un frente único amplio de organizaciones sociales, populares y de izquierda, cuya necesidad ha proclamado insistentemente la dirección de IU desde hace meses, tiene ahora una oportunidad única de emerger y de dirigir una protesta multitudinaria que tire abajo a este gobierno reaccionario del PP y ofrezca una alternativa política y social a favor de los intereses de los trabajadores y de la juventud.

¡Abajo el gobierno de Rajoy! ¡Convocatoria inmediata de elecciones generales!

¡Juicio y cárcel a todos los corruptos!

¡Nacionalización sin indemnización, y bajo control obrero, de todas las grandes empresas implicadas en sobornos, donaciones ilegales y corruptelas de cargos públicos!

¡Repudiar la deuda! ¡Revertir todos los ataques y ajustes de los gobiernos de Zapatero y Rajoy!

¡Repartir el trabajo sin bajar el salario para dar trabajo a los parados, junto a un plan de obras públicas que atienda además las necesidades sociales!

¡Nacionalizar la banca y los grandes monopolios bajo control obrero y sin indemnización salvo a pequeños accionistas y ahorradores!

¡Por un gobierno de izquierda con un programa socialista!