Escuela Latinoamericana de la CMI: a construir las fuerzas del marxismo en el presente periodo histórico

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El 28 de mayo de 2021 dio inicio la Escuela Latinoamericana de Formación Política de la Corriente Marxista Internacional (CMI) con la participación de unos 200 compañeros de 18 países, desde México a Argentina, y desde Chile a Venezuela.

En la inauguración, que estuvo a cargo del camarada Carlos Márquez, se dijo:

“Ésta escuela se desarrolla en un periodo convulsivo. Con una crisis mundial afectada con una pandemia que ha sacudido la mente de millones de personas en los países de los cinco continentes. La rutina se rompió, hay una lucha por regresar a una normalidad, pero en realidad el mundo en que vivimos hace un año ya ha cambiado”.

Y más adelante añadió:

“América Latina nuevamente se pone a la vanguardia, pero esto es un proceso mundial.”

El día ya era esperado por decenas de marxistas de todo el continente que estábamos pendientes del inicio de esta escuela. Estuvimos presentes compañeros de varios países de América: Canadá, Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Argentina; así como de países europeos: Estado Español, Italia, Suecia y Bélgica.

La escuela se tuvo que hacer en línea debido a las condiciones impuestas por la pandemia. nos reunimos 140 compañeros en la primera sesión. En el transcurso de los demás debates tuvimos un promedio de unos 90 compañeros conectados, pero en total durante la escuela una participación de alrededor de 200 compañeros.

La escuela fue una actividad orientada particularmente a los compañeros nuevos que han empezado a militar en la CMI en el último año, que ha sido de crecimiento significativo de nuestras filas. Se dio un proceso de inscripción previo y se pidió a los compañeros que quisieran tomar la palabra se anotaran días antes de su inicio. La mayoría de las sesiones tenían el tiempo lleno casi lleno, reflejo del ánimo de participar. Se dio espacio para que los compañeros pudieran hacer preguntas ya fuera tomando la palabra o en el chat.

Proceso insurreccional en Latinoamérica

La sesión de apertura, el viernes tuvo como ponente central a Jorge Martín, dirigente de la Corriente Marxista Internacional y editor de América Socialista. Él dio un panorama general de Latinoamérica, explicando que la actual crisis ha sido un duro golpe para las masas pero que no todos han perdido, ha crecido la fortuna de los multimillonarios, que se concentran principalmente en Brasil y México.

Jorge, con la claridad que le caracteriza, basándose en cifras y hechos para demostrar sus argumentos, dijo que el proceso insurreccional iniciado antes de la pandemia se ha reatado nuevamente con los movimientos que hemos visto en Paraguay, Guatemala, Perú o Colombia. Dijo que estos estallidos no son aislados, sino que forman parte de un proceso general.

Pasó a explicar algunos de los procesos vividos en estos países y también del referéndum en Chile donde se votó mayoritariamente por candidatos independientes, pero también mostró las dudas de un importante sector de las masas de que la Constituyente sea el camino para transformar a Chile, expresado en una alta abstención. Así como las elecciones del Perú, donde se expresa una polarización enorme y los sectores de la oligarquía se unen contra el fantasma del comunismo y la candidatura de Pedro Castillo.

Jorge dio un balance de los llamados gobiernos progresistas que, con sus diferencias y matices, se beneficiaron con un ciclo de altos precios de las materias primas, lo que les que permitió dar concesiones y mejoras a las condiciones de las masas. Cuando la crisis de 2013 vino estos gobiernos cayeron en dificultades. El principal problema es querer gestionar al capitalismo sin romper con él para usar algunos recursos para beneficiar a las masas. Eso, a lo sumo, genera un beneficio limitado por un periodo muy limitado de tiempo. Los nuevos gobiernos que entren tendrán limitaciones aún mayores para hacer concesiones. O se enfrentan a los intereses de la oligarquía y el capitalismo y las multinacionales para preparar una política en beneficio de la clase trabajadora, que en la mayoría de los casos no van a hacer, o bien tendrán que aplicar una política que se enfrente con su propia base social. Esta va a ser una experiencia por la que van a tener que pasar las masas en diversos países en la medida que no hay una alternativa revolucionaria.

Dijo que, a Mariátegui, el histórico marxista peruano, se le suele citar con las palabras que dicen que aquí no tiene que ser ni calco ni copia, sino creación heroica. Pero se les olvida citar la otra parte de este texto que dice:

“La revolución latinoamericana será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Será simple y puramente la revolución socialista”.

Compañeros de Colombia, Chile, Brasil, México, Venezuela y El Salvador profundizaron en el debate sobre el análisis del proceso.

Materialismo dialéctico

El sábado 29 fue el día más cargado de debate con tres discusiones. Iniciamos con Materialismo dialéctico a cargo de Arturo Rodríguez, el camarada dijo que si nos ponemos a escarbar veremos que todos los debates políticos con que nos enfrentamos tienen un trasfondo filosófico. Por eso la importancia del debate de la filosofía marxista.

El camarada explicó como con el ascenso de la burguesía surgen filósofos que cubrieron la función histórica de combatir el freno que implicaron las ideas medievales. Para ello usaron el arma de la razón. Engels explicó que todos los conceptos tenían que justificar sus ideas bajo el fuero de la razón. Pero el método usado de estos pensadores de la ilustración y el renacimiento era la lógica formal, la metafísica. Esta filosofía tocó techo con el agotamiento de la revolución burguesa. Pese a su papel progresista su método era limitado. Separaban la conciencia de su desarrollo histórico, tanto del desarrollo histórico social, la elevan como un hecho formado sin historia, como algo que se alza por encima de la realidad material, abriendo la puerta a posturas idealistas y dualistas como fue el caso de Hume y el obispo Berkeley, que dijeron que no hay un mundo real independiente de nuestra subjetividad, nuestros sentidos, nuestra conciencia. Vino después Kant quien sí reconoce la existencia del mundo material pero que planteaba que nuestras ideas y conceptos ya nos vienen dadas y existen a priori.

Ante el callejón sin salida que llevó la metafísica, Hegel recupera la dialéctica. Rompiendo con la quietud para pasar al movimiento y rompió con la ley de la identidad diciendo que todo se basa en contradicciones. Estableció tres grandes leyes: transformación de cantidad en calidad, unión y lucha de contrarios y negación de la negación. Esta filosofía explica que una serie de cambios se van acumulando hasta que éste deja de ser potencial y se convierte en necesario. Un pequeño cambio cuantitativo más desencadena un cambio cualitativo.

Un pensador metafísico pensaría que el accidente es el cataclismo, pero en dialéctica es la chispa que genera el cambio.

Para Hegel todos estos cambios eran parte de una idea absoluta que termina siendo la representación de dios, termina siendo un idealismo objetivo. El papel de Marx y Engels fue traer a la dialéctica del terreno del idealismo al materialismo.

Las participaciones también mostraron un buen nivel político y los camaradas que, llenaron el tiempo que teníamos para la discusión, dieron interesantes aportaciones criticando al posmodernismo, explicando más a fondo las leyes de la dialéctica, la relación entre la materia y las ideas, la conciencia, la dialéctica y la ciencia, etc.

Materialismo histórico

Fue al camarada Juan de la Cruz, dirigente del Bloque Popular Juvenil de El Salvador, a quien le correspondió hablar del materialismo histórico. Explicó que éste parte de la premisa de que en última instancia lo que determina el desarrollo histórico de la humanidad es el desarrollo de las fuerzas productivas (trabajo, agricultura, industria, técnica y ciencia), desde el principio los hombres y las mujeres han tenido que luchar contra las fuerzas de la naturaleza para conseguir los medios de subsistencia; comida, vestido y cobijo, el aspecto fundamental que diferencia a la humanidad de los animales, es la forma en cómo hacemos esto a través de la industria, la manufactura y el empleo de herramientas.

Alrededor de la forma en cómo se producen y se solventan las necesidades de la humanidad es que la humanidad se organiza, la base de toda la sociedad es la producción y la reproducción de la vida, cada sociedad tiene una base de como realiza esto, y en cada gran transformación de la sociedad encontraremos sus fundamentos en los cambios en el modo de producción y de cambio. Así la historia no está determinada por los grandes planes de los humanos, sino, que se deben a las condiciones concretas en las que estos hombres actúan y las necesidades de estas, estudiar la compleja relación entre la base de la estructura y la super estructura es el fin del materialismo histórico.

Antes de que existiera el materialismo histórico como tal, se creía erróneamente que la historia no podía tener un orden definido, que solo era un conjunto de hechos inconexos o como dirían accidentales, sin embargo, el materialismo afirma que el desarrollo de la sociedad y de la historia tiene leyes definidas, es difícil pensar que hasta la partícula más pequeña de la materia está regida por reglas concretas, asegurar que la sociedad humana no se rige por leyes definidas, sería algo absurdo. Esto significaría que estamos incapacitados para transformar nuestra realidad y que estamos a merced de las fuerzas ciegas de la naturaleza, cuando no es así.
Otro de los elementos del por qué el materialismo histórico es importante y fundamental, es porque te da una concepción clara de cómo surgieron los elementos principales de la sociedad de clase (El Estado, la propiedad privada, la familia monogámica, etc.) y cómo la humanidad se ha desarrollado en los diferentes modos de producción.

El tiempo le fue insuficiente al camarada Juan para abordar todos los puntos que quería en su buena exposición.

En el debate se tenía que ser estricto en los tiempos dada la cantidad de participaciones.
Al concluir la introducción habló la compañera Brenda, una de las dirigentes del Movimiento Democrático 469 de la Ciudad de México, que agrupa a trabajadores estatales de la capital y luchan por democracia sindical y mejores condiciones laborales. Al concluir de hablar la compañera tomamos una foto de los asistentes a la

Escuela mostrando nuestra solidaridad con la lucha de los trabajadores.

Durante el debate del punto se abordaron aspectos como el origen de la opresión de la mujer, el papel que juegan el desarrollo de las fuerzas productivas, el arte y la sociedad, el modo de producción precolombino en el actual Perú y las bases materiales que dieron paso a las revoluciones de independencia de las colonias españolas en américa.

Venezuela: el fracaso del reformismo y de la conciliación de clases

La última sesión del sábado fue un balance marxista de la revolución bolivariana con una excelente introducción de Luís Romero, dirigente de Lucha de Clases, la CMI en Venezuela. Luis explicó las peculiaridades del desarrollo económico de Venezuela donde el Estado y la economía depende del petróleo y sus fluctuaciones. Explicó el desarrollo vivido antes de la entrada de Chávez al gobierno y su limitadísimo programa de reformas. Pese a ello entró en choques con los capitalistas quienes le hicieron un golpe de Estado en 2002. Con Chávez se vivió una dialéctica revolucionaria entre él y el pueblo venezolano. Los golpes de la burguesía radicalizaron el proceso y a Chávez quien declaró en 2004 el carácter antiimperialista de la revolución y en 2005 su carácter socialista.
Luis criticó a los grupos sectarios que negaron que hubiera una revolución en Venezuela. Nada más falso, las masas entraron en la escena y elevaron cualitativamente su nivel de conciencia. Se crearon consejos comunales, comunas, consejos socialistas de trabajadores, hubo fábricas y frentes de fábricas bajo control obrero. Cuestionó: ¿Como negar que había un proceso revolucionario? “Los grupos sectarios alejados de las masas son incapaces de ver el proceso que se da frente a sus ojos” dijo Luís Romero.

Pese al radicalismo, Chávez no acabó con el capitalismo. La burguesía boicoteó cada intento de poner límites y controles. El exponente, que es dirigente de Lucha de Clases en Venezuela, dijo que una de las principales conclusiones que debemos sacar de la revolución Bolivariana es que:

“Las leyes del mercado, en la medida que no se traspasan, que no se avanza en expropiar a los burgueses, no hacen más que expresar los intereses de la burguesía en la medida que es ésta la que controla los medios de producción. No se puede pretender subvertir estas leyes del mercado sin derrotar el orden social capitalista de las cuales procede”.

Ahora la burocracia bolivariana se balancea entre las clases, trata de utilizar al movimiento de masas para amenazar al imperialismo. Diferentes sectores se han enriquecido saqueando las fuerzas públicas y se han convertido en mal llamados burgueses revolucionarios. El Estado da concesiones a estos nuevos ricos mientras trata de establecer un pacto con la burguesía tradicional a quien también da prebendas. Esto último con el objetivo de generar reconocimiento internacional y se eliminen las criminales sanciones contra Venezuela. El imperialismo no quiere ceder, pero el gobierno venezolano da gestos de buena voluntad.

Hay una situación de desmoralización y apatía de las masas, están cansadas y agotadas también producto de la traición. Lo que fracasó en Venezuela no es el socialismo sino el reformismo que intentó conciliar los intereses de los trabajadores con los de la burguesía.

Frente a ello se ha creado la Alternativa Popular Revolucionaria, que ha agrupado a distintas organizaciones y partidos de izquierda. Se está en proceso de construcción donde se quiere debatir un programa y otros documentos que solidifiquen la alianza. Para ello hay que luchar contra elementos carreristas que pueden ser atraídos y que defenderán la fracasada política de conciliación de clases.

Hubo preguntas sobre el papel del ejército, sobre las causas de la hiperinflación, sobre el carácter del gobierno de Maduro, sobre si una revolución en Colombia serviría al proceso en Venezuela, etc. Éstas fueron respondidas en participaciones de camaradas venezolanos y del propio Luis.

Un veterano compañero de la sección mexicana, Rubén Rivera, moderó este punto. Animado por la escuela, recordó que cuando sólo teníamos una sección en México soñábamos con llegar a Centroamérica que era lo que parecía alcanzable pero ahora la CMI se está desarrollando en gran parte del continente.

Ley del valor: hay que comprender el funcionamiento del capitalismo

La cotidianidad establece costumbres que son rotas por las crisis y éstas deben ser comprendidas. Hoy mismo la gente normal se hace preguntas sobre la naturaleza de la actual crisis. Con estos planteamientos inició su exposición el camarada Ubaldo Oropeza, dirigente de La Izquierda Socialista en México. Las perspectivas para los marxistas, continuó explicando, tanto las económicas como las políticas, son una guía para la acción. La burguesía no entiende las crisis, decían que una mano invisible iba a llegar a superar los problemas, luego que habían superado la crisis. Ya no pueden esconder la basura debajo de la alfombra, ahora, ante la eminencia de la crisis, nos dicen que hay que aguantar.

Las medidas que toma para salir de la crisis como el estímulo del crédito o lo que los reformistas hacen ofreciendo programas sociales intentando repartir la riqueza de mejor manera. La burguesía se embriaga de sus propias mentiras y cuando trata de solucionar las contradicciones de su sistema se ve imposibilitado de hacerlo.

Es por ello la importancia del estudio de la economía marxista.

Fue así como el compañero Ubaldo dio una exposición de la mercancía, la dualidad del valor, cómo se da el intercambio bajo el capitalismo, cómo se determina el salario y de donde sale la ganancia, explicando el carácter de explotación del actual sistema. Explicó el fenómeno de la competencia y de las crisis de sobreproducción. Concluyó diciendo que el capitalismo prefiere hacer una regresión histórica y que vayamos a la barbarie antes que terminar con sus ganancias. El estudio del capitalismo nos plantea básicamente la necesidad de comprender cómo funciona el sistema porque lo que no se comprende no se puede transformar revolucionariamente. Con esto animó a los compañeros a estudiar los textos de la economía marxista.

La lista de oradores también fue larga y hubo muy buenas aportaciones sobre la teoría monetaria, la plusvalía relativa y el desarrollo de las fuerzas productivas, el crédito, los antecedentes de la teoría marxista, etc. Una cuestión que generó varias preguntas fue el si todos los trabajos generan valor, por ejemplo, el sector turístico, servicios o Estatales. Ubaldo respondió que no todos los trabajos generaban valor. Recomendó un artículo de Rob Sewell sobre el tema llamado: “El rompecabezas del trabajo productivo e improductivo”.

Ted Grant: el hilo conductor del marxismo

En el último debate de la escuela se habló de la historia de la CMI. El camarada Carlos Márquez, de la Izquierda Socialista de México, dio un breve recorrido del rol de Marx y Engels y las internacionales. La primera internacional jugó el papel histórico de establecer las ideas, tácticas y estrategias revolucionarias comunes a nivel internacional. La tercera internacional atrajo a las masas más radicalizadas de la clase obrera. El ascenso de la burocracia llevó a la degeneración de la revolución rusa, del partido bolchevique y de la internacional. Trotsky formó la oposición de izquierda para dar la batalla en defensa del legado de octubre.
Explicó como las ideas de la oposición de izquierda llegaron a Sudáfrica y un pequeño grupo muy audaz, donde estaba Ralph Lee y Ted Grant, construyó una organización revolucionaria basada en la clase obrera. Varios de estos jóvenes viajaron a Gran Bretaña buscando mejores horizontes donde apoyar al desarrollo del trotskismo. Explicó el trabajo que hizo Ted Grant junto a otros compañeros como Lee, Jock Haston, Jimmy Deane y posteriormente Alan Woods, el más cercano colaborador de Ted, quienes defendieron las ideas y métodos de Trotsky y construirían la WIL-RCP, más adelante Militant y finalmente la Corriente Marxista Internacional.
Se habló de la construcción de la CMI en las Américas y avances importantes como el establecimiento de grupos en Colombia, Chile, Honduras y las posibilidades en otros países. Y en todo este camino la importancia de la teoría.

Fue inevitable mencionar el rol de los dirigentes de la IV internacional, que cometieron todo tipo de errores, no fueron capaces de orientar a la internacional tras la guerra y terminaron aplicando métodos burocráticos zinovievistas que destruyeron la organización.

En el debate se dio una intervención muy buena de la camarada italiana Noemi Giardiello quien justo habló de la degeneración de la IV y la política criminal que apoyaron en América Latina, fomentando el guerrillerismo con nefastas consecuencias (como en el caso de Argentina) y el cómo traicionarían la revolución boliviana y las tesis de Pulacayo.

En el debate se resaltó la importanica de la teoría y también se habló del trabajo de experiencias de secciones concretas como la mexicana y la salvadoreña. Mostrándose algunos volantes y documentos que fueron usados en momentos importantes del trabajo en algunas secciones.

¡A construir la CMI en América Latina!

Fue en el último debate que un compañero colombiano señaló correctamente que estamos en un momento histórico y contamos con una internacional fuerte. No somos una internacional poderosa en aparato, pero sí en ideas, pues hay un hilo que no se rompe desde los tiempos de Marx y Engels y sobre sus ideas nos erigimos.
Había en la Escuela mucho entusiasmo, pero también firme confianza. También un sentimiento de fortaleza, pues el trabajo que hacemos en nuestros países no es un esfuerzo aislado sino parte de la tarea común de construcción de las fuerzas de la Corriente Marxista Internacional en el mundo.

Le correspondió a Ubaldo Oropeza clausurar la escuela. Llamando a desarrollarnos, a ponernos objetivos claros y alcanzables en cada país para seguirnos desarrollando. Llamó a los compañeros invitados a integrarse a la CMI. Una invitación que hacemos extensiva a todo estudiante, compañera y trabajador consciente que quiere construir las fuerzas del marxismo y luchar por el socialismo en América Latina y el mundo. Ubaldo llamó a construir la internacional con un ¡Viva la CMI! Terminando todos cantamos, con una muy alta moral, La Internacional.

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