El parazo de los trabajadores telefónicos ya es histórico

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El paro de los trabajadores telefónicos para arrancarle un 25% de aumento salarial a TELEFÓNICA y TELECOM, contra la precariedad del empleo y contra la tercerización de los trabajos, ya es histórico. Una vez más, queda planteada la cuestión de quiénes quién: sin el permiso de los trabajadores no se produce energía, no funciona una máquina, no se prende una computadora, no se realizan transacciones, etc. El paro de telefónicos demuestra la colosal fuerza de los trabajadores, que somos la mayoría de l de la sociedad.

SE LE PUEDE GANAR A LA PATRONAL Desde la unidad y la coordinación de las luchas por el salario

El paro de los trabajadores telefónicos para arrancarle un 25% de aumento salarial a TELEFÓNICA y TELECOM, contra la precariedad del empleo y contra la tercerización de los trabajos, ya es histórico.

Además, una vez más queda planteada la cuestión de quién es quién: sin el permiso de los trabajadores no se produce energía, no funciona una máquina, no se prende una computadora, no se realizan transacciones, etc. El paro de telefónicos demuestra la colosal fuerza de los trabajadores, que somos la mayoría de la sociedad.

Y por ende, sería la segunda vez desde su privatización que los trabajadores telefónicos arrancarían un importante aumento a estas patronales hábiles en recaudar cifras millonarias a costa de la superexplotación de los trabajadores y la aplicación de constantes “tarifazos” como el que negocian estas empresas con el gobierno para el año que viene.

Después de 11 años de congelamiento salarial, la suba de $250 obtenida el año pasado no alcanza ni de lejos para recuperar el poder adquisitivo perdido por los salarios. Estos empresarios parásitos ponen el grito en el cielo porque los trabajadores telefónicos aspiran a un salario decente con el que vivir de una manera digna mientras que ellos obtienen ganancias millonarias, estimándose en más de $3.000 millones lo que ganarán cada una de estas compañías en el presente año.

Es falso que no tengan dinero. Lo que se esconde detrás de esta actitud patronal es utilizar a los trabajadores y usuarios como rehenes para obligar al gobierno a aceptar aumentos de tarifas, como ya hicieron las petroleras y gasíferas en la primera mitad del año y también pretende hacerlo METROVÍAS, en el caso del Subte.

La empresa se queja de que este conflicto con su exigencia de salarios dignos, toma de los lugares de trabajo y contra el empleo precario se convierta en un caso testigo. No les falta razón. Por eso toda la patronal argentina ha hecho un frente único a través de su prensa, de su TV, de sus voceros en el congreso y en el gobierno para intentar enfrentar a los trabajadores telefónicos con la mayoría de la población.

Por eso tenemos que actuar igual que hacen ellos. Después de años de retrocesos, los trabajadores queremos recuperar lo que es nuestro. De ahí la importancia de este conflicto que, como efecto complementario, podría actuar como ejemplo motorizador para cientos de miles de trabajadores que no se animan a luchar pese a la precariedad laboral y los magros salarios que tienen que soportar.

Hay que decir que este paro de los trabajadores no cae como rayo en cielo sereno. En apenas una semana, el gobierno y algunas de las empresas más importantes del país han sufrido una verdadera pesadilla, ya que además del reclamo de los telefónicos y de las luchas estatales y docentes que llevan meses, los trabajadores del Subte entraron en conflicto por aumento salarial del 50%, y los ferroviarios fueron al paro contra los despidos de los compañeros.

De ahí que entendemos, tal como está planteando el Cuerpo de Delegados del Subte, la necesidad actual de una coordinación de las luchas obreras, al menos y en principio, de estos gremios y sectores para poder unificar y presionar fuertemente a las patronales para llevar adelante una lucha unificada por aumento de salarios, pase a planta permanente y fin de las tercerizaciones, y contra posibles tarifazos. La fuerza multiplicadora de la lucha de los trabajadores de estas ramas de las telecomunicaciones y el transporte, doblegaría más fácilmente a las patronales que se niegan a atender nuestros reclamos.

¡AUMENTO YA DE LOS SALARIOS!
¡NO A LA TERCERIZACIÓN, PASE A PLANTA PERMANENTE!
¡COORDINACIÓN Y UNIFICACIÓN DE TODAS LAS LUCHAS OBRERAS!
¡NO A LOS TARIFAZOS!
¡FIN DE LOS SUBSIDIOS ESTATALES A LAS EMPRESAS PRIVATIZADAS!
¡NACIONALIZACIÓN SIN INDEMNIZACIÓN Y BAJO EL CONTROL DE LOS TRABAJADORES DE LAS EMPRESAS TELEFÓNICAS!