Chile: con Catrillanca en la memoria, aplastar las negociaciones con Piñera y a expulsarlo de la moneda con la huelga general indefinida

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Publicamos este articulo a un año del asesinato de Camilo Marcelo Catrillanca Marín en Chile. Ante el bloqueo que están sufriendo en su grupo de Facebook los compañeros del Grupo 1º de Mayo nos solidarizamos con la juventud y los trabajadores de Chile y los camaradas de El Porteño.

Hace minutos más de cuatro camiones de los Infantes de Marina desafiaron al pueblo, paseando con vestimenta de guerra en la mismísima Plaza de Justicia de Valparaíso. El pueblo los repudió y debieron retirarse con la cola entre las piernas. Esta manifiesta provocación pone en evidencia que las negociaciones a espaldas del pueblo que se sostienen en el Congreso son una fruta envenenada con la que se pretende doblegar el levantamiento popular que se iniciara el 18 de octubre y avanza a cumplir un mes en el que el Gobierno patronal y su democracia capitalista han mostrado su verdadero rostro: 24 muertos, más de 200 compañeros con pérdida ocular, 4000 detenidos, miles de heridos y millones de trabajadores sometidos al terror piñerista que se aferra con dientes y garras a un poder que día a día pierde en las calles.

No vamos a abandonar las calles ni vamos a permitir que en los pasillos y cocinas del Congreso se arrebate lo que nos ha costado sangre y una lucha sin cuartel en las calles. No vamos a permitir que la inmunda institucionalidad burguesa, con sus plebiscitos de «entrada» y de «salida», priven a las asambleas y cabildos populares la soberanía que se han ganado en la lucha. Los que hoy día están negociando en el Congreso están capitulando ante un Gobierno asesino que viola sistemáticamente los DDHH. Si vamos a hacer una nueva Constitución está debe ser hecha por las propias organizaciones de trabajadores y desde las bases. La nueva Constitución habrá de acabar con el régimen de explotación y abusos y debe tener como primera norma el garantizar que Chile sea gobernado por quienes producimos y trabajamos, los que hacemos funcionar este país: los trabajadores.

Los capitalistas ya han demostrado de sobra que son incapaces para responder a las reivindicaciones populares. Piñera y la oposición burguesa buscan un acuerdo de unidad nacional para poner fin a las movilizaciones y que vuelva la normalidad capitalista. Los auténticos demócratas, los luchadores por los DDHH, los verdaderos defensores del medio ambiente, los luchadores mapuches y el conjunto de las organizaciones obreras, de trabajadores, estudiantes y explotados, han tomado claramente un lugar en la trinchera del levantamiento popular. La única violencia que corresponde aislar es la del Estado capitalista porque persigue perpetuar la miseria y la la explotación de la inmensa mayoría nacional. El único poder soberano que podemos reconocer es el de la clase trabajadora y de la mayoría nacional, la mayoría que tras treinta años de transición democrática no ha recibido nada del régimen, nada que no sea explotación.

Vivimos momentos cruciales, el amanecer de la revolución chilena, este amanecer supone la unificación de los organismo que han estado dando la pelea. Todas las organizaciones deben unirse y coordinar sus fuerzas para echar abajo a Piñera. Mientras el ladrón de bancos siga en La Moneda, lo hará para conspirar en contra del pueblo, para seguir con su campaña represiva y aplastar al movimiento popular. Sacar a Piñera y quebrar su institucionalidad antidemocrática es la primera tarea. En esta perspectiva tenemos que luchar por una Huelga General indefinida, con ocupación de lugares, de trabajo, estudio, con la completa paralización del transporte. Que se haga claro qué clase es la que manda y de qué forma establecernos un verdadero gobierno democrático, un gobierno de la mayoría, para la mayoría trabajadora.

Toda la militancia de izquierda debe dar la espalda a los que hoy negocian de espaldas al pueblo. Ya sabemos que esas negociaciones sólo traen derrotas. La militancia de izquierda y a aquella que se juega la vida día a día en las calles y avenidas de nuestro país es la que tiene la palabra y esa voz firme dice que esto se acabó, que el orden capitalista no es capaz de sacar al país de la crisis y que hay que movilizarse.

Desde las filas de El Porteño nos plegamos incondicionalmente a la lucha popular alzando las banderas rojas de la revolución obrera y el Socialismo. Nos unimos y llamamos a la más amplia unidad, la unidad sin sectarismos contra Piñera, contra el Gobierno asesino y explotador.

Hoy día conspiran contra el pueblo y sacan a los militares a la calle para intimidar. No lo lograrán. No nos moverán. No pasarán, pasaremos. La fuerza de nuestro movimiento, redentor de las más profundas y amplias reivindicaciones populares, radica en que nos hemos puesto de pie, nos disponemos a la unidad y sabemos que podemos vencer. La unidad en la lucha, la formación de una nueva dirección política de los trabajadores, la articulación de trabajadores, campesinos, estudiantes y de todas las organizaciones populares, será la garantía de nuestra victoria. Con Camilo Catrillanca cuyo crimen fue perpetrado por carabineros hace exactamente hace un año llena nuestro horizonte, porque Catrillanca es pueblo y es promesa de libertad.

Compañero Catrillanca y a todos los caídos y mutilados desde el 18 de octubre: mil veces venceremos, marichiwueu!!!!!