24 de agosto: elecciones en Capital y provincia de Buenos Aires

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Votar a la izquierda

El próximo 24 de agosto están convocadas las elecciones en la Capital Federal para elegir al jefe de Gobierno, y en la provincia de Buenos Aires para elegir a los legisladores que formarán el nuevo gobierno provincial.

Elecciones en Capital

La principal rivalidad en la ciudad de Buenos Aires está entre Mauricio Macri y Aníbal Ibarra. Macri es, literalmente, un hijo de la oligarquía porteña. Los Macri hicieron muy buenos negociados durante la dictadura militar y luego, en la era Menem cuando se vieron favorecidos con contratos multimillonarios en obras públicas y en la privatización de las empresas estatales, como Correo argentino.
Los trabajadores no tenemos nada en común con este enemigo de clase, que utilizará el poder municipal para sus negocios privados utilizando el dinero público, privatizando servicios, recortando los servicios sociales y empeorando las condiciones de los trabajadores de la ciudad. El apoyo del peronismo porteño a Macri es una nueva prueba de los vínculos que atan a sus dirigentes con la burguesía.
Ibarra, actual jefe de Gobierno de la ciudad y miembro del Frepaso, se presenta como el candidato del "progresismo". Aumque es natural que un sector importante de jóvenes y trabajadores preferirán votar a Ibarra antes que a los candidatos de la derecha, como Macri o Patricia Bullrich que está apoyada por L. Murphy, su gestión no se distinguió por mejorar las condiciones de los barrios obreros. Las asignaciones destinadas a los hospitales y escuelas municipales son claramente insuficientes, y se mantienen a miles de trabajadores contratados en la permanente precariedad. Ibarra rechazó apoyar a las obreras de Brukman en su reclamo de reestatización de la empresa con la cínica excusa de que la función del Estado no es producir ropa. También colaboró en el desalojo de inmuebles ocupados por las asambleas barriales y vecinos sin recursos. Ibarra ha recibido el apoyo público del ARI y también de Kirchner, lo que prueba las contradicciones a que está sometido el peronismo, entre su ala "derecha" vinculada al gran capital y su ala "izquierda" orientada al "progresismo" pequeñoburgués, lo que augura futuras crisis y escisiones al interior de este movimiento.

Las elecciones en la provincia

Para las elecciones provinciales el aparato peronista y el gobierno Kirchner han hecho causa común a favor del actual gobernador, Felipe Solá. Frente a él se sitúan dos elementos de la ultraderecha, represores confesos de la dictadura militar, Aldo Rico y Patti. Con la sucia demagogia de combatir la delincuencia con "mano dura" estos últimos representan lo más podrido y corrupto que ha producido el capitalismo argentino en los últimos 30 años. Y nadie duda de hacia dónde se orientará su "mano dura": hacia los piqueteros, los trabajadores que ocupan las fábricas, asambleístas, trabajadores y jóvenes combativos. Son enemigos declarados de la clase obrera.
Solá es un político burgués, miembro del aparato peronista de la provincia. Su gestión se caracterizó por la total desatención de los barrios obreros del conourbano, donde campan a sus anchas la corrupción, el abandono de los servicios sociales, la impunidad policial y la represión a los luchadores.
La campaña electoral se ha polarizado en torno al vertiginoso aumento de la delincuencia. Pero ésta es producida por la miseria que ha traído la crisis capitalista y la corrupción generalizada que se da en la policía, involucrada en extorsiones, secuestros, y en los sucios negocios de la droga y la prostitución. Ninguno de estos candidatos burgueses pueda dar alternativas a esta situación.

El voto a la izquierda

Sólo una política de izquierda, socialista, puede dar una alternativa para mejorar las condiciones de vida en nuestros barrios, acabar con la corrupción, mejorar sensiblemente los servicios educativos y de salud y poner fin a la represión policial que castiga al débil mientras que protege a los corruptos y poderosos. Aunque la política municipal y provincial tiene sus límites, sí puede ofrecer en el terreno práctico mejoras inmediatas que pueden aliviar parcialmente los males del sistema al tiempo que ayudan a madurar en la conciencia de jóvenes y trabajadores la necesidad de la toma del poder político de la nación para cambiar la sociedad.
Lamentablemente, la izquierda repite los mismos errores que en las elecciones presidenciales presentándose dividida. En la Ciudad, gran parte de esta responsabilidad recae en Zamora quien se negó a acordar un frente único que, correctamente, le propuso Izquierda Unida. La división del voto de la izquierda entre Zamora, IU, PO y otros, en la ciudad y la provincia, nuevamente pone de manifiesto mezquinos intereses de aparato y celos personales, despreciando el poderoso sentimiento de unidad que anima a millones de trabajadores y jóvenes. A pesar de todo, pedimos el voto crítico para los candidatos de la izquierda y llamamos a las bases para que presionen en sus organizaciones a favor de un genuino frente único electoral en el futuro.