Desde la Organización Comunista Militante en Rosario invitamos a participar del acto obrero y popular por los 25 años de la toma del Supermercado Tigre.
Hace 25 años, trabajadoras y trabajadores enfrentaron el abandono patronal y el vaciamiento del supermercado y ocuparon el establecimiento de Tucumán 1349, iniciando una experiencia de lucha que logró sostenerse durante décadas. Desde entonces, La Toma se convirtió en un espacio cooperativo y cultural que a lo largo de estos años albergó un mercado popular, comedor, talleres y numerosas actividades sociales, sindicales y culturales.
Para los revolucionarios, las experiencias de lucha de nuestra clase no pueden quedar solamente como recuerdos. Hay que estudiarlas, sacar conclusiones y transformarlas en herramientas para las luchas presentes y futuras.
La experiencia del Tigre muestra la fuerza que puede alcanzar la organización de los trabajadores cuando, frente al abandono y la estafa patronal, deciden no resignarse y enfrentan colectivamente el problema de qué hacer con una fuente de trabajo.
Pero también nos plantea una cuestión fundamental: la lucha por sí sola no alcanza. Toda toma o experiencia de control o gestión obrera, si se encuentra aislada en el mercado capitalista y bajo un Estado burgués, va estar sometida a ataques constantes y a las presiones del propio mercado. Estas experiencias pueden demostrar en los hechos que los trabajadores son capaces de sostener un espacio sin patrones, pero no pueden convertirse en islas socialistas dentro del capitalismo. Mientras las grandes palancas de la economía permanezcan en manos de la clase capitalista, sus límites seguirán siendo impuestos por el sistema en su conjunto. Esto nos plantea la necesidad de la organización revolucionaria y una estrategia para la transformación socialista de la sociedad.
Lenin sintetizó una de las principales enseñanzas del marxismo revolucionario con una frase de ¿Qué hacer?: «Sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario».
Esto significa que la clase trabajadora no solamente necesita luchar: necesita comprender la sociedad que enfrenta, conocer las leyes del capitalismo, estudiar la historia de las luchas obreras y elaborar una estrategia política revolucionaria.
La experiencia práctica es indispensable, pero sin teoría puede quedar limitada a la resistencia inmediata. La teoría revolucionaria permite transformar las experiencias particulares en conciencia política, sacar conclusiones generales y avanzar hacia una organización comunista que plantee la posibilidad de una revolución social.
Por eso, para nosotros, conmemorar los 25 años del Tigre también significa estudiar esta experiencia y discutir qué enseñanzas deja para la organización de la clase trabajadora.
Hoy, después de 25 años, una nueva ofensiva judicial pretende avanzar contra quienes sostuvieron esta experiencia. Las nuevas ofensivas patronales y judiciales que buscan avanzar sobre La Toma muestran que esta lucha todavía no terminó. Por eso reivindicamos la expropiación definitiva del edificio para sus trabajadores y trabajadoras.
De la “Ley de la Inviolabilidad de la Propiedad Privada” de Milei, pasó en el Senado el capítulo de los desalojos “express”. Vemos como familias y comunidades indígenas en todo el país están siendo violentamente expulsados de sus viviendas y territorios.
Frente a esto, reivindicamos la organización, la solidaridad de clase y la necesidad de construir una perspectiva revolucionaria.
La OCM estará presente con la Librería Obrera Ángel Perouch, acercando materiales de formación marxista y revolucionaria. La librería funciona desde hace años en La Toma como un espacio de difusión y formación marxista para los trabajadores y la juventud rosarina.
A 25 años de la toma del Tigre:
¡Reivindicamos las luchas de nuestra clase!
¡Por la expropiación definitiva del edificio para sus trabajadores y trabajadoras!
¡Organizarnos y luchar por una perspectiva revolucionaria!
Viernes 25 de septiembre – 18 hs – La Toma – Tucumán 1349, Rosario
Invitan: Organización Comunista Militante y Librería Obrera Ángel Perouch.









